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Carla Ortiz Oporto y una vida de película

Carla Ortiz en las oficinas de Paseo Aranjuez, el emprendimiento que logró concretar junto a su familia en Cochabamba.

Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia

Cuando las Moiras de la mitología griega (tres temidas hermanas) definieron el destino de Carla Ortiz Oporto no lo hicieron en el hilo metafórico de la vida que tiene todo ser humano, sino en la cinta de una película en la que incorporaron a la modelo, a la cineasta, a la activista, a la empresaria y a la mujer estrechamente ligada a proyectos de filantropía.

A sus cuatro años, Carla Ortiz estaba completamente convencida de que iba a ser actriz de cine y además sabía que iba a tener influencia para salvar al mundo de la pobreza, de las guerras y la injusticia. No sabía cómo iba hacerlo, pero sus certezas las cuenta a sus 44 años.

Cuartel general

Desde el cuartel general de la familia Ortiz Oporto, en una de las confortables oficinas del ecológico y tecnológico edificio “Paseo Aranjuez”, la actriz, productora de cine y empresaria brindó una entrevista a Activo$ Bolivia.

Una llamada que incluyó a varios de sus socios de la franquicia “Billboard”, seguida de otra desde Colombia con los productores de la serie La Reina del Sur III y una conferencia desde México, donde un trío de amigas la entretiene para coordinar un evento filantrópico fueron parte de la previa. Nada despeina a la joven cochabambina que antes de empezar ofrece una amable y generosa sonrisa y las disculpas del caso.

Desconectada del mundo por un par de horas, la “miskisimi”(boca dulce) cuenta su larga trayectoria, una carrera de algo más de 20 años que se desarrolla –en buena medida- fuera de Bolivia.

La cineasta que estuvo a punto de formar parte del elenco original de la afamada serie mundial “Baywatch” (Guardianes de la Bahía), es una mujer que ha sabido crecer en su carrera y fruto de ello está dando sus primeros pasos como productora documental con “La voz de Siria”, un trabajo diferente donde denuncia la atrocidad de las guerras, que le ha permitido descubrir su faceta de activista y defensora de los derechos humanos.

Eso le permitió ser nombrada Embajadora de Buena Voluntad del Departamento Europeo de Seguridad e Información (DESI, por sus siglas en inglés).

El magnetismo de la modelo encandila y la política está seducida por su figura. Sin embargo, aunque Carla no se siente aún cautivada, dice que no puede afirmar: “de esta agua no beberé”.

“Me han invitado a ser desde Vicepresidente hasta todos los demás cargos, pero mientras tenga el cuerpo y la cara vamos a seguir pisando alfombras rojas, para qué me meto ahí si todos se agarran de los pelos”, comenta en medio de risas.

Pero dejando las bromas de lado, todo lo que hace Carla es profundamente político: La guerra en Siria, el documental que hizo en Corea del Norte y la película “Olvidados”, al igual que el documental “Juana Azurduy”, un proyecto postergado desde hace cuatro años y que se propone concluir el año que viene en formato de película o -tal vez- serie.

En medio de tanta actividad, el amor le sonríe y es un argentino quien ocupa un lugar especial en su corazón. El matrimonio aún no está en sus planes, pero se propone ser madre en 2022, ante los reclamos insistentes de su padre, que quiere rodearse del amor de más nietos.

En 2022, Carla Ortiz se propone concluir “Juana Azurduy”, un documental que coproducirá con argentinos y donde ella será el personaje central.

Carla, la empresaria

El cine no ha sido óbice para que la diva realice actividades empresariales paralelas y “Churros Calientes” es su primer emprendimiento en la ciudad de Los Ángeles (USA), un restaurante bistró donde su tío es su socio. En él se sirven sándwiches y sopas gourmet, así como los mejores tés, mates y cafés del mundo. Los churros son el bocado especial de la casa.

“Estamos calificados entre los 10 postres más deliciosos de Los Ángeles y hemos ganado un premio como el mejor café orgánico, entonces es un emprendimiento chiquitito hermoso. Tenemos el camión también de churros y la tercera franquicia está en Cochabamba, en “Paseo Aranjuez”, cuenta.

Carla es imagen de varias marcas internacionales, socia de la afamada franquicia de“Billboard” en Bolivia y socia ejecutiva de “Paseo Aranjuez”, el proyecto arquitectónico más importante de la ciudad de Cochabamba.

(continúa leyendo en el siguiente enlace: https://bit.ly/3lmQdFt)