Saltar al contenido
Portada » Cinco grandes hitos y una fórmula “secreta” marcan los 51 años de Cerabol

Cinco grandes hitos y una fórmula “secreta” marcan los 51 años de Cerabol

Jenny Cartagena | Activo$ Bolivia

Hablar de la industria de la cerámica en Santa Cruz y en el país es remitirse a los 51 años de Cerabol y a su fundador, el italiano Andrea Bruno Morino, un excombatiente de la Segunda Guerra Mundial que abandonó su patria en busca de trabajo y eligió establecerse en la capital cruceña después de recorrer Brasil y Argentina, a mediados de 1950.

El legado que dejó continúa con la segunda y tercera generación de su familia, se ha consolidado en el país y ha trascendido fronteras con un crecimiento sostenido y constante innovación tecnológica.

“Detrás de cada pieza de cerámica hay una fórmula secreta, una familia empresarial apasionada con lo que hace, comprometida con la calidad y el medioambiente. Amamos lo que hacemos, hemos crecido entre arcilla, cerámica y la fábrica”, resume la gerente administrativa de la industria Carole Ferra Bruno, nieta de Andrea, quien junto a sus dos hermanas y sus papás Sandra Bruno y Nicolás Ferra llevan las riendas del negocio.

Todo empezó en 1970, cuando todavía la producción de cerámica para la construcción en el país era completamente artesanal. Ese año, Bruno fundó Cerámica Boliviana Ltda. (Cerabol) en Santa Cruz de la Sierra con el sueño de crear su propia empresa. Antes fue parte de las sociedades de Cerámica Santa Cruz y Cerámica Norte.

En poco tiempo, se convirtió en precursor de la cerámica mecanizada en el país y de la fabricación de baldosas prensadas para piso y pared, con dos líneas de producción: el piso rojo natural, que se convirtió en su producto estrella, y la cerámica esmaltada en piezas de 15×15.

La planta de Cerabol en Santa Cruz.

Innovación y sostenibilidad

Desde su nacimiento y con grandes saltos casi cada década, Cerabol fue creciendo e incrementando su capacidad productiva. En la década de los 80, Andrea decide dar otro gran paso y triplica su producción incorporando un horno túnel con capacidad de producir 45.000 metros cuadrados (m2) por mes de piso rojo natural y de prensas hidráulicas de 500 y 550 toneladas.

En 1993, Andrea fallece y se hacen cargo de la empresa su única hija Sandra Bruno y su esposo Nicolás Ferra.

En 1998, Cerabol da otro gran salto con la fabricación de cerámicas esmaltadas con tecnología italiana de punta, la capacidad de producción era de 10 mil m2 por mes.

El año 2002, gracias al potenciamiento de su calidad, inició la exportación a Estados Unidos, Perú y Uruguay.

En abril de 2011, debido a que la planta instalada por Andrea ya había quedado pequeña, inauguró su segunda unidad productiva en el municipio de La Guardia, distante a 13 kilómetros.

Con “Rafaela”, nombre con el que se bautizó la nueva planta en honor a la nieta menor, Cerabol volvió a incrementar su capacidad alcanzando 500 mil m2 por mes. Esa moderna infraestructura concentra toda la producción de la industria y emplea a más de 150 personas.

En 2013, incursionó en la impresión digital y fue la primera en adquirir la tecnología Colora HD, capaz de imprimir cualquier imagen en alta definición. Ese mismo año, lanza al mercado su línea de productos en high definition bajo el slogan “Realidad que soñaste”, ofreciendo al cliente la posibilidad de personalizar cualquier ambiente.

Tres generaciones de la familia de Andrea Bruno que forjaron Cerabol Ltda.

“Hasta el año 2000, las piezas se imprimían con el sistema de rodillo o serigrafía. Ese año, se ha producido un gran salto tecnológico con la impresión digital. Desde entonces hasta hoy, cada que sale una impresora nueva al mercado nosotros la adquirimos, uno de nuestros atributos es el servicio de la personalización de la cerámica (con diseños exclusivos)”, destacó Carole.

En 2016, Cerabol modernizó aún más su proceso productivo y puso en marcha una segunda línea con capacidad de 300.000 m2 por mes con la posibilidad de fabricar variedad de tamaños, diseños, tonos y estilos.

Debido a la pandemia por el coronavirus, la planta paró durante varios meses, pero el stock que tenía almacenado le permitió mantener su salud financiera y reactivar su producción sin complicaciones.

La fórmula “secreta” de su crecimiento

“Nuestro diferencial es que tenemos mucha trayectoria, son 51 años de vida empresarial, somos pioneros y tenemos una fórmula secreta que asegura la calidad de nuestros productos”, así explica Carole Ferra la fórmula de éxito de Cerabol.

¿Cuál es esa fórmula secreta? Cuenta que está en la preparación y mezcla de la masa (de las arcillas), experiencia que adquirió su abuelo de sus antepasados italianos.

“Utilizamos un proceso de producción que nos permite obtener una buena granulometría y una buena sintetización de las arcillas y la fusión del esmalte, que se traducen en un acabado de la más alta calidad y resistencia”, detalló.

A esta fórmula, Carole suma el haber logrado durante sus cinco décadas de vida un crecimiento sostenido con buena salud financiera. “El ser conservadores y tener siempre en claro que, para crecer, primero hay que pisar fuerte y dar un paso a la vez ha sido clave para el crecimiento de la empresa. Para mí es el mayor acierto con el que encaramos cada desafío”, manifiesta.

Confiesa que cuando empezó a trabajar en la fábrica, hace 10 años, no entendía esta forma de actuar, pues como joven quería lanzarse y “comerse el mundo”; pero encontró el freno necesario para aprender a caminar paso a paso.

Una sala de exposición con la cerámica de Cerabol.

Decisiones en familia

Entre los desaciertos o errores, Carole Ferra reconoce que, al ser una unidad productiva familiar, algunas veces se actúa más con el corazón que como empresario, pues cuesta taparse los ojos y tomar decisiones a veces duras.

Por otra parte, considera que no es fácil ser parte de una empresa familiar y asumir el desafío de mantener el legado.

“Yo puedo decir que en Cerabol las decisiones se toman en conjunto, siempre son consensuadas y bien charladas, después de analizar los posibles escenarios, tanto positivos como negativos, a fin de evitar errores”, asevera.

Carole está a cargo de la parte administrativa; su hermana mayor, Nicole, está en control de calidad y diseño; y Rebeca, la menor, se incorporó hace un par de meses y está rotando por diferentes áreas. “Cada uno ocupa un lugar estratégico y entre todos nos complementamos”, asegura.

Proyectos

Este 2021, Cerabol comenzó nuevamente a exportar a Uruguay y Chile, aunque en pequeña escala ante la demanda nacional, y tiene en la mira varios mercados en los países vecinos.

Entre los objetivos de la empresa está consolidar su presencia en el mercado nacional con agencias propias.

Asimismo, para 2023, proyecta ampliar sus líneas de producción e incursionar en el segmento de los formatos mayores, como el porcelanato de 1,20 x60, y de mayor estética.

Una vista interior de la planta de Cerabol.