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Como su espuma, Prost no deja de crecer

Por Tania Peñaranda Q. | Activo$ Bolivia – Santa Cruz

«Salud» en alemán se dice «Prost», por eso sus creadores decidieron colocarle ese nombre a su bebida y calificarla como «Cerveza alemana hecha en Bolivia», elaborada con las más exquisitas fórmulas germanas y aderezada con algún toque boliviano, que no deja de crecer.  

La compañía este mes amplía su gama de productos Prost con la implementación de Prost Weissbier por la Prost Weissbier Kristall, que son cervezas de trigo filtrada para los amantes de las cervezas Kristales de Alemania o Bélgica. Además, seguirá acompañando a sus socios en la gastronomía con nuevas ideas de expendido de cerveza de barril. 

«Elaboramos con un sabor único y amargores nobles procedentes de lúpulos aromáticos, que son los que más se adecuan al paladar», resumen la fórmula el gerente de la compañía, Guido Mühr, un alemán de corazón boliviano cuya vida se la pasó aprendiendo los más recónditos secretos de la cerveza.

Mercado
En Bolivia, el segmento de las cervezas artesanales es muy insipiente; sin embargo, con el surgimiento de varias plantas chicas la oferta ya es muy dinámica. La participación en el mercado cervecero en el país todavía está debajo del 0,5%. De esto Prost debe tener participación de un cuarto en volumen.

En realidad, la cerveza Prost es un producto de la compañía Sabores Bolivianos Alemanes S.R.L., que hace cinco años ingresó al mercado boliviano. Su fábrica está instalada en ambientes amplios y propios del Parque Industrial Latinoamericano de Santa Cruz. Trabaja con tecnología de punta y con los más elevados estándares de calidad. «Nuestros equipos de elaboración y envasado en gran parte son automatizados, lo que significa que la cerveza varía muy poco en el tiempo. Las recetas sólo son modificadas para mejorar el proceso desde una base firme, son naturales, sin conservantes, lo que proporciona una ventaja respecto a muchas cervezas industriales», revela Mühr.

Su par, la gastronomía
Desde su aparición en el mercado, creció a pasos agigantados no sólo porque el producto es de primera, sino porque su principal aliado fue la gastronomía. Claro, debido a la pandemia este rubro decayó y en parte arrastró a Prost. Sin embargo, para superar este obstáculo, apostó por la entrega al consumidor final mediante delivery. Naturalmente, este servicio aún no logra compensar la pérdida de volumen en ventas.

Sabores Bolivianos Alemanes S.R.L. posee en su portafolio de productos tres tipos: lata, botella y barril. Antes de la crisis sanitaria la cerveza que más se adquiría era la de barril. Después de más de seis meses, este envase vuelve a ser importante poco a poco, porque desde el punto de vista de frescura del producto, el barril es el mejor envase. Sin embargo, a medida que discurre el tiempo, se abren camino las otras presentaciones.   «Hoy vivimos una creciente participación de latas y botellas. A nosotros nos gusta vender nuestra botella icónica de 0,5 litros, con tapa tradicional como envase retornable para cuidar el medio ambiente», manifiesta el empresario alemán.

Todos esos detalles los define Guido Mühr. Se podría decir que es el amo y señor del gusto, el gurú de los sabores. Infatigable como todo alemán y un sesudo teórico. Empezó como aprendiz en el colegio cervecero, pero luego pasó a estudiar en la famosa Universidad de Munich Weihenstephan, en Alemania.

Cuenta con más de 30 años de experiencia durante los cuales trabajó en las mejores cervecerías de Alemania, Bolivia y Uruguay, lo que le da ahora la autoridad para identificar una cerveza de calidad de una mala. Por ello un día decidió elaborar su propia cerveza y comenzó el proyecto Prost en 2014. En junio de 2015, la factoría ya estaba instalada y dos meses después el producto ingresaba con guirnaldas al mercado. Ello ha demandado varios millones de dólares de inversión en maquinaria, envases y personal, sobre todo.    Todo el proceso de la producción de Prost demora mínimo tres semanas, pero hay líquidos que se quedan hasta seis semanas en los tanques de fermentación y maduración.