Redacción / Activo$ Bolivia

“Vivir en compartimientos estancos” es una de las claves para liberarse de preocupaciones. Ésa es la premisa acuñada por William Osler, un afamado médico inglés de fines del siglo IXX y principios del XX, elevado a Caballero por el Rey de Inglaterra.

Cuando murió, hicieron falta dos volúmenes con 1.466 páginas para narrar la vida de este médico que organizó la mundialmente famosa Escuela de Medicina John Hopkins y se convirtió en el Regius Profesor de Medicina en Oxford, el mayor honor que se puede conceder a un médico en el Imperio Británico.

¿Qué significa “vivir en compartimientos estancos”? Osler sin duda fue más que un reconocido médico, fue un sabio que construyó su enorme legado basado en esa máxima.

Fue el escritor norteamericano Dale Cargenie, quien abordó en unos de sus libros el pensamiento del médico británico y lo destacó explicando su fórmula de éxito.

Atormentarse con el futuro o con el pasado no permite desempeñarse plenamente en el presente.

CRUZANDO EL ATLÁNTICO

Sir William Osler, dirigiéndose a sus estudiantes de Yale en 1913, relató que años atrás había cruzado el Atlántico en un gran paquebote donde el capitán, de pie en el puente, podría apretar un botón y ¡zas!, se producía un estrépito de maquinaria y varias partes del barco quedaban aisladas en compartimientos estancos.

“Cada uno de ustedes es una organización mucho más maravillosa que el gran paquebote y efectúa un viaje más largo. Lo que les pido es que aprendan a manejar la maquinaria que les permita vivir en compartimientos estancos al día, como el mejor modo de garantizar su seguridad del viaje.

Aprieten el botón y escuchen, en todos los niveles de su vida, las puertas de hierro que cierran el pasado a los ayeres muertos. Aprieten otro botón y cierren con una cortina metálica el futuro, los mañanas que no han nacido”, pronunció Osler a sus discípulos.

“El mejor modo de prepararse para el mañana es concentrarse, con toda inteligencia, todo entusiasmo, es hacer soberbiamente hoy el trabajo de hoy. Es éste el único modo en que uno puede prepararse para el futuro”.

Sir William Osler

EL FUTURO ES HOY

En síntesis, el afamado médico argumenta que llevar hoy la carga de mañana unida a la de ayer puede ser destructivo hasta para el hombre más vigoroso.

Por ello, recomienda cerrar el futuro como el pasado en compartimientos estancos. “El futuro es hoy y no hay mañana”, explica por su lado el escritor Dale Carnegie para reforzar los argumentos de Osler.

Carnegie descarta rotundamente que se pretenda eximir a los jóvenes del esfuerzo como parte del éxito, pero remarca que “el mejor modo de prepararse para el mañana es concentrarse con toda inteligencia, todo entusiasmo; es hacer soberbiamente hoy el trabajo de hoy. Es éste el único modo en que uno puede prepararse para el futuro”.

Sir William Osler.

Quien postuló este pensamiento lo hizo a principios del siglo pasado, pensando en los turbulentos tiempos del progreso en esos años de la Gran Depresión económica.

Pero hoy, a casi un siglo de aquel tiempo, el mundo se encuentra más agitado que nunca y -en muchos casos- las 24 horas del día parecen esfumarse en un simple pestañazo, mientras la ansiedad se adueña de nuestras vidas.

Vivimos en los tiempos de lo inmediato, de la alta tecnología, de la robótica, de lo cuántico, de los grandes desastres naturales alrededor del mundo y de la pandemia global, la ciencia, el calentamiento global y la hambruna.

SABIA ORACIÓN

“Danos hoy el pan nuestro de cada día”, parafrasea Osler y agrega que es preciso recordar que esa oración pide el pan solamente para hoy y con ella invita a todos a comenzar cada día.

“Recordemos que esta oración pide el pan solamente para hoy. No se queja del pan rancio que comimos ayer y no dice tampoco: “¡Oh Dios mío! Ha llovido muy poco últimamente en la zona triguera y podemos tener otra sequía. Si es así, ¿cómo podré obtener mi pan el próximo otoño? O supongamos que pierdo mi empleo… ¡Oh Dios mío! ¿Cómo podré conseguir mi pan cotidiano?” No, esta oración nos enseña a pedir solamente el pan de hoy. El pan de hoy es el único pan que se puede comer”, apunta Sir Osler.

El escritor Dale Carnegie.

“UN PASO ME ES BASTANTE”

Partiendo de estas enseñanzas, Dale Cargenie, investigador que recopiló el pensamiento de personalidades exitosas, menciona que tuvo el privilegio de visitar a Arthur Hays Sulzberger (1953-1961), editor de uno de los más famosos diarios del mundo, The New York Times.

Sulzberger le confesó que, cuando la Segunda Guerra Mundial envolvió a toda Europa, quedó tan aturdido y preocupado por el futuro que apenas podía dormir. Sin embargo, comentó que finalmente encontró la paz cuando adoptó cinco palabras de un himno religioso que decía: “Un paso me es bastante”.

Uno de los comentarios más aterradores sobre nuestro actual modo de vida es recordar que la mitad de las camas de nuestros hospitales están ocupadas por pacientes con enfermedades nerviosas y mentales; por pacientes que se han derrumbado bajo la abrumadora carga de los acumulados ayeres y los temidos mañanas, comenta Carnegie.

“Lo principal para nosotros es no ver lo que se halla vagamente a lo lejos, sino lo que está claramente a mano”.

Sir William Osler

Para el gurú del pensamiento positivo, la vida sería más provechosa si solo se actuara conforme a la palabra de Jesús: “No tengas ansiedad por el mañana” o siguiendo el consejo de Osler de “vivir en compartimientos estancos”.

Para Carnegie, no es posible vivir en dos eternidades: “el vasto pasado que no volverá y el futuro que avanza hacia la última sílaba del tiempo”, ya que al intentar hacerlo solo se puede producir un elemental desenlace: quebrantar la salud y el espíritu, por ello, aconseja vivir el tiempo permitido desde que uno despierta hasta acostarse.

“Todos pueden vivir suavemente, pacientemente, de modo amable y puro, hasta que el sol se ponga. Y esto es todo lo que la vida realmente significa”, afirma Robert Louis Stevenson, otra fuente de inspiración a la cual acudió Dale Carnegie.

Con este cúmulo de experiencias, el escritor norteamericano desliza su última conclusión indicando que es menester aprender a olvidar los ayeres y a no pensar en los mañanas para vivir hoy, porque cada día es la oportunidad de una nueva vida, sin ansiedades y con sabiduría.

“Llevar hoy la carga de mañana unida a la de ayer hace vacilar al más vigoroso. Cerremos el futuro tan apretadamente como el pasado… El futuro es hoy… No hay mañana”.

Sir William Osler