Saltar al contenido
Portada » El Silpancho, el plato que evoca al quechua y al buen diente k’ochalo

El Silpancho, el plato que evoca al quechua y al buen diente k’ochalo

El sabroso Silpancho, uno de los «platos bandera» de Cochabamba.
 

Por Jonnathan Lucero V. | Activo$ Bolivia – Cochabamba

Carne de res o de pollo ablandada a base de golpecitos sobre la mesa, papas fritas crujientes, arroz graneado, tomate mezclado con cebolla y locoto picados en cubitos diminutos, hacen una parte de la presentación. La otra, como para adornar el bocado, un huevo frito coronando el apanado y éste a su vez desbordando el plato. Éste ese el inigualable Silpancho, otro plato al que «Delicias K’ochalas» de Activo$ Bolivia le rinde cortesía en el mes aniversario de Cochabamba, Capital Gastronómica de Bolivia.  

Existen muchas recetas y formas de elaborarlo considerado uno de los «platos bandera» de la gastronomía cochabambina. Sin embargo, no es de extrañar que sea en un pequeño local o en grandes salones que se escoja al silpancho por su inconfundible sabor, el chirriar de sus papas y todo el poder de sus ingredientes, entre ellos el substancioso locoto, que hace del plato un manjar de dioses.

También de ahí deriva que, sin querer, se evoque al quechua al pronunciarlo, puesto que «sillp’anchu» significa aplanado y delgado. Y Pancho, refiere al asiduo cliente de quien creó el plato, Celia la Fuente Peredo.

Silpanchería Doña Celia, tradición valluna

Este local es conocido por el sabor y el tamaño de sus platos, puesto que los comensales disfrutan de un silpancho al propio estilo k’ochala, es decir, «bien servidito». Sus ambientes se encuentran en la calle Ecuador esquina Lanza, siendo la especialidad diaria el silpancho de res y de pollo, naturalmente con todos los componentes que hacen el deleite de los clientes. Aparte, para que los comensales se sientan cómodos en el local, siempre está amenizado por música acorde a las horas de almuerzo.

A pesar de los momentos de pandemia, el restaurante se puso como meta atender a su clientela mediante servicio delivery. Por ello, tiene promociones acordes a la situación actual: 2 platos de silpancho de pollo más una gaseosa familiar por Bs 49. Si se quiere 2 platos de silpancho grandes de res, más una Coca Cola familiar, los puede adquirir a tan sólo Bs 59. Puede hacer sus pedidos al teléfono 4229192. Aparte de las ofertas, el restaurante participa actualmente del festival Miski que este año se realiza de manera virtual, siendo una oportunidad para darse a conocer a los nuevos comensales y fidelizar al público que los consume hace años.

El Palacio del Silpancho, corazón valluno

Uno de los locales emblemáticos de la Llajta es el Palacio del Silpancho, ubicado en la calle Baptista #454. En sus ambientes, que están acondicionados para recibir a los comensales de distintas partes del país y del departamento, la atención es cálida y familiar, considerando que, como todos los negocios gastronómicos de Cochabamba, éste también es un negocio familiar, por ello saben que la atención debe ser de calidad. Sus precios y ofertas se mantuvieron a lo largo de los años, lo que hace que sus clientes destaquen estos elementos, que más que las ofertas, está el cariño por quienes buscan saborear una receta propia y auténtica.

Con los problemas de circulación producto de las restricciones sanitarias por el coronavirus, el Palacio del Silpancho alió fuerzas con la empresa de Deliveruy Pedidos Ya. En su página y teléfonos de contacto, este servicio de entrega de comida a domicilio tiene todo su menú. Cabe notar que los platos, que en otros momentos tenían un costo mayor a Bs 22, ahora se encuentran en promoción, puesto que el silpancho de pollo está en Bs 15; el silpancho de res a Bs 18, y el famoso trancapecho (la misma preparación sólo que servida en un pan partido por la mitad a modo de sándwich) a sólo Bs 15. Por tanto, si alguno desea consumir y saborear la receta original de este restaurante, se pone en contacto con esta aplicación y tendrá el sabor de siempre en su propia mesa.

Estas son herencias gastronómicas que, como el resto de platillos que hicieron su paso por el sector «Delicias K´ocalas» pasan de generación en generación sin perder la tradición.