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Fuga de dólares y GLP de Bolivia a Perú… secreto a voces

El comercio ilegal de gas entre Bolivia y Perú en el paso fronterizo de Desaguadero es intenso. (Fotos: Edwin Miranda)

Edwin Miranda V. | Activo$ Bolivia – Desaguadero

A vista y paciencia de la Policía del Perú y la inexistente vigilancia de la Policía Boliviana, el comercio internacional ilegal se abre camino a través del río Desaguadero, no sólo de mercancía, sino también de los apetecidos dólares norteamericanos.

A pesar de estar formalmente cerrada la frontera con Perú, el comercio bilateral es febril. Activo$ Bolivia visitó ese paso fronterizo y pudo corroborar cómo el comercio de la divisa norteamericana se ha vuelto un negocio altamente lucrativo.

El puente internacional, que vincula ambas naciones, se halla acordonado y con un férreo control militar. Pero dicho negocio se da modos de burlar la vigilancia.

Allí, los comerciantes se organizan en un servicio de botes de casi 24 horas para llevar o traer ciudadanos bolivianos o peruanos de una orilla a la otra.

Con motores de borda de última generación y altamente livianos, las embarcaciones transportan entre 8 a 9 pasajeros, cada minuto, de uno hacia el otro lado de la frontera, con mercadería de toda índole. El pasaje cuesta solo Bs 5 ($ 2, el equivalente en moneda peruana) por persona.

Con un viaje de al menos tres horas desde la ciudad de La Paz, Desaguadero en el lado boliviano recibe a frenéticos comerciantes los días martes y viernes (días de feria), pero a partir de las 04.00, arranca «formalmente» el intercambio comercial entre ambos países.

«Al Bote, por solo Bs 5», devela un ciclista que, al igual que los barqueros, prestan servicios para llevar pasajeros y trastear mercadería.

Los asiduos comerciantes transportan a hombro, en bolsas de yute o envases de cartón prefabricados, todo tipo de mercadería. Desde leche condensada hasta inmensos lotes de plásticos y cargamentos colosales de enlatados, pasando por conservas de industria peruana que luego los venden a precios significativamente bajos.

El pasaje cuesta solo Bs 5 ($ 2, el equivalente en moneda peruana) por persona.

Secreto a voces

El Gerente General del Instituto de Comercio Exterior (IBC), Gary Rodríguez, reveló que «en la Argentina, el negocio no es más exportar, sino, financiero, (es decir) llevar dólares para venderlos en el mercado paralelo».

«Esta situación irregular no solo es un asunto que concierne al Perú, sino también al Brasil», responde Rodríguez sin titubear.

El vicepresidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (CDILP), Pablo Camacho, también certificó la fuga de dólares a las fronteras con tres países.

«Los dólares están saliendo, escapando por contrabando», afirmó categórico el directivo empresarial.

¿Tiene una estimación?, preguntó Activo$ Bolivia a Camacho. «No, por ahora, pero la información que tiene la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) señala que el contrabando está generando divisas por el orden de los $us 2.400 millones al año» responde puntual.

Como el Sol peruano mantiene una depreciación, la moneda boliviana y la divisa norteamericana se apreciaron más, es decir, subieron el valor adquisitivo.

Un Sol del Perú equivale ahora a Bs 1.90, es decir, 60 centavos menos que hace un año cuando $1 tenía un valor de Bs 2.50.

Con el boliviano más apreciado, el comercio con el Perú es más febril. Suma a esta situación el hecho de que la divisa norteamericana también suba de precio. En Perú $us 1 equivale a casi $4, es decir, el equivalente a Bs 7. En el Bolivia el dólar está congelado desde hace once años en Bs 6.97.

Las autoridades municipales ni nacionales frenan el contrabando en Desaguadero.

Sobran los dólares en Bolivia porque la economía ésta enferma

Rodríguez puso las cifras sobre la mesa, pero también explicó las razones de esta explosión del mercado de divisas en el cordón fronterizo internacional con Perú, fenómeno que se repite en la frontera con Argentina y Brasil.

«El año pasado, producto de la pandemia del coronavirus a nivel internacional, el cierre de fronteras y confinamiento golpearon de tal forma al comercio que el año pasado Bolivia dejó de importar un valor de $us 2.600 MM en comparación con 2019», explica el director ejecutivo del IBCE.

Es decir, esa fue la cantidad de dólares que no demandó el mercado interno en Bolivia para comprar bienes afuera.

La situación, meses después, no sufrió cambios significativos.

«Hasta febrero de 2021, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) señala que las importaciones cayeron hasta en un 14%. Solamente en los primeros dos meses, entre enero y febrero, la demanda de dólares disminuyó en al menos $us 200 millones», reveló Rodríguez.

Las cosas no caminan como pinta el lienzo económico el Gobierno. De hecho, está al frente «una economía en problemas», subrayó el directivo empresarial del IBCE.

Es decir, además del tipo de cambio fijo, el dólar se volvió más barato y accesible que antes, lo que motiva el comercio de divisa norteamericana fuera de nuestras fronteras a precios ostensiblemente bajo, pero de costos altos en la frontera con Perú, Argentina Brasil. Allí se ha convertido en un negocio altamente lucrativo.

La actividad mercantil ilegal se la realiza a vista y paciencia de la Policía Boliviana.

¿Qué está pasando en el Perú?

Una crisis política y económica galopante golpea al Perú. De hecho, hace dos semanas, el gobierno incaico subió el costo de los combustibles y volvió a devaluar su moneda.

Como la nación vecina no tiene como regla subvencionar el diésel, la gasolina o el preciado gas, el costo de vida trepó a los cielos.

Entonces la población que vive en la frontera con Bolivia, también llamada Desaguadero, optó por reflotar la crisis de dos maneras: comercializando dólares americanos y traficando Gas Licuado de Petróleo (GLP), sin descartar el diésel y la gasolina, desde Bolivia.

Es decir, como en nuestro país el dólar mantiene fijo el tipo de cambio hace más de una década, la divisa norteamericana es barata en comparación con el precio en Perú. Esta situación anómala comenzó a alimentar, en los últimos meses, una comercialización intensa al punto que llegan billetes desde ese país en cantidades significativas a la región fronteriza.

Similar fenómeno ocurre con los combustibles que abarata costos en la creciente actividad productiva peruana, producción de alimentos, actividades comerciales y el propio transporte.

La población fronteriza de Desaguadero mantiene una actividad comercial febril.

Para muestra basta un botón

«Para sobrevivir medianamente con holgura en Perú se requiere por lo menos 1.500 Soles ($) de ingresos mensuales (equivalentes a Bs 2.850 al cambio oficial)», comenta Alicia Flores, ama de casa que vive de la venta de café, té y mates.

Con ingresos semanales de $30 (Bs 57), Alicia no tiene otra alternativa que comprar GLP boliviano para mantener su negocio en pie, pero, ante todo, ahorrar Soles y aguantar el costo de vida en su país.

«El gas boliviano lo compro de almacenes que están en la plaza central en $37 (Bs 62), porque el GLP del Perú está en promedio $60 (Bs100) al cambio oficial. Nadie compra el gas que producimos porque no alcance el dinero», comenta la ama de casa.

Existe control militar fronterizo en Desaguadero, pero el contrabando burla la vigilancia.

¿Verdad o mentira?

Para comprobar los hechos, Activo$ Bolivia penetró en la población peruana para conocer dicha realidad.

En calles y avenidas próximas a la Plaza Central de Armas del Desaguadero es posible divisar una cantidad significativa de garrafas de GLP apiladas en comercios similares a los que existen en Bolivia, pero con nombre de abarrotes.

Los comerciantes incaicos venden el combustible a $24 (Bs 46), cada garrafa. Los botellones se hallan expuestos a vista y paciencia de la población e incluso llevan la etiqueta de envase de origen que identifica a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

¿Quién pone el cascabel al gato? En territorio extranjero, el GLP boliviano se vende barato y sirve, de hecho, para alimentar cada día a la población y el comercio peruanos.

Como el GLP está congelado en nuestro país en Bs 22.50 ($12 al cambio oficial), el combustible es barato y accesible para el depauperado bolsillo de la población incaica.

Este medio buscó a las autoridades de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para conocer qué medidas se están ejecutando para frenar el contrabando de GLP al Perú. Sin embargo, la respuesta fue nula. La Unidad de Comunicación de la entidad estatal no quiso proporcionar ninguna información y optó por el silencio.

Un hecho que llamó la atención de Activo$ Bolivia fue que mientras esperábamos una respuesta de las autoridades de la ANH para conocer una posición sobre el tráfico de combustibles con la nación vecina, pudimos constatar que visitan la entidad personas naturales y jurídicas del Perú, solicitando información para importar GLP al vecino país.

«Mire, queremos conversar con alguna autoridad para comprar por lo menos dos cisternas de GLP para el Perú», solicitó información una persona que llegó hasta la ANH para saber precios y condiciones.

Con el hermetismo que caracteriza a la entidad reguladora para la producción y comercialización de combustibles, el funcionario que recibió la solicitud optó por derivarlo a la ANH regional La Paz. Allí con certeza obtendría una respuesta «cabal».

El servicio de botes funciona las 24 horas para llevar o traer ciudadanos bolivianos o peruanos de una orilla a la otra.

Legalmente ¿Qué cantidad de GLP, diésel y gasolinas exporta Bolivia al Perú?

El Gerente General del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, puso en autos, para apelar al léxico en derecho sobre lo que está sucediendo en materia de comercialización de combustibles entre Bolivia y Perú.

En plena pandemia, durante la gestión 2020 y con las fronteras cerradas, aparentemente Bolivia exportó a Perú 33.530.400 kilogramos brutos de GLP por un valor de $us11.186.909.75.

Este año la situación no sufrió alternaciones. De hecho, hasta el mes de febrero de 2021, el volumen de exportación de GLP llegó a 3.185.000 por un valor de $us1.5 MM.

¿A qué precio vende GLP Bolivia al Perú? ¿Bajo qué condiciones exporta combustibles al vecino país? ¿Qué cordón de seguridad tiene el Estado para impedir que el combustible llega a la ama de casa y la gran industria en el Perú, subvencionado?

Las preguntas que debió responder la ANH al respecto no fueron absueltas. Sólo queda esperar que la autoridad nacional llamada por ley a regular la exportación de combustibles explique en algún momento y aclare esta situación irregular que en los hechos implica fuga de divisas.