Edwin Miranda V. / Activo$ Bolivia-La Paz

Llegan a 15.000 toneladas la carga inmovilizada en el puerto de Arica por falta de pago por los servicios portuarios que aún no canceló la Administradora de Servicios Portuarios Bolivia (ASP-B), según denunciaron la Cámara Nacional de Comercio (CNC), la Cámara Nacional de Despachantes de Aduana (CNDA) y la Cámara Nacional de Transporte (CNT).

“Luego de haber agotado todas las instancias de diálogo y conciliación con ASP-B para que cumpla con las funciones establecidas en el Decreto Supremo No. 2406, nos encontramos en una situación crítica con más de 15.000 toneladas inmovilizadas en el puerto de Arica, ante el incumplimiento por parte de la ASP-B que no transfirió (a EPA) el monto (que ya fue) cobrado al empresariado boliviano que incluye la tarifa pública establecida por el puerto”, señalan los operadores de comercio exterior en un pronunciamiento público.

Importadores bolivianos optaron por el pago directo a TPA y lograron liberar 10 contenedores.

Al respecto la Empresa Portuaria de Arica (EPA), informó en un comunicado que “hasta ahora, la estatal boliviana no ha enviado una comunicación formal a TPA (Terminal Portuaria Arica-empresa concesionaria de la terminal marítima) donde aclare cuáles serán las facturas a las que imputará el pago de 925 mil dólares que efectuó”.

Recordó que la deuda total de ASP-B por los servicios de agosto y septiembre asciende a 1.340.000 dólares.

Según el gerente general de la CNC Gustavo Jáuregui se hallan varados en el puerto de Arica 1.000 contenedores con carga y por los cuales los empresarios bolivianos están pagando un sobreprecio de entre 70 a 80 mil dólares diarios.

Pérdidas

Esta situación llevó hoy a la Cámara Nacional de Transporte a bloquear la carretera Cochabamba – La Paz, a la altura de Suticollo, exigiendo soluciones inmediatas al movimiento de carga que está esperando ingresar al país hace más de 15 días.

“Estamos perdiendo dinero entre 7.000 a 10.000 dólares diarios por falta de gestión y negligencia de ASP-B, que no paga a EPA de Chile por los servicios en puerto”, declaró Álvaro Ayllón, dirigente del transporte pesado internacional.

Se hallan varados en Arica 1.500 camiones y llegaron cinco barcos con carga para Bolivia que no fueron despachados hasta ahora. Por cada día de retraso, las empresas navieras cobran entre 80 y 100 dólares de multa, acotó el dirigente.

Solución “parche”

Para salir del atolladero que generó la falta de gestión de la ASP-B, los importadores bolivianos optaron por pagar directamente a TPA para liberar la carga.

Sobre el tema, EPA informó que el martes se pudo concretar el despacho de los primeros 10 contenedores, cuyos importadores efectuaron el pago anticipado del servicio, luego de que la ASP-B levantara la prohibición que había dispuesto para esta modalidad el fin de semana pasado.

El procedimiento fue supervisado por el gerente general de EPA Rodrigo Pinto y por el gerente general de TPA Gabriel Tumani, en el patio de desconsolidación de contenedores. La faena de apertura de los containers y la disposición de la carga en camiones contó con la participación de tres funcionarios de la ASP-B, señaló la empresa chilena en un comunicado de prensa.

“Esta medida permitirá dar un alivio a los transportistas que están a la espera del despacho de su carga y que se han visto afectados por el no pago completo y oportuno de los servicios facturados en agosto y septiembre que aún mantiene la ASP-B”, comentó al respecto Pinto.

Según Jauregui y Ayllón la medida responde solo a una “solución parche” que expirará el fin de semana.

“Necesitamos soluciones de fondo que tienen que ver con la suscripción de un nuevo acuerdo entre la ASP-B y EPA de Chile”, coincidieron.

Pinto reiteró la invitación a la ASP-B a suscribir un nuevo acuerdo de descuentos tarifarios “en función de los términos que consensuamos el 29 y 30 de julio en Arica.

Este convenio considera tres años de vigencia, un 38% de descuento promedio lineal, y 23 servicios con rebajas sustantivas.

Según el administrador chileno, la propuesta tiene mejores condiciones que el convenio suscrito en 2019.

“Estas nuevas condiciones han sido muy bien valoradas por los transportistas y los propios importadores bolivianos, ya que atienden sus necesidades de estabilidad y de contar con descuentos en un periodo difícil como el de la pandemia”, aseguró la empresa chilena.

ASP-B no se pronunció sobre el conflicto ni por las recientes protestas de los transportistas y el pronunciamiento del sector privado nacional.