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Industriales estiman que cada punto de alza salarial llevará a perder 10.000 empleos

Pablo Camacho (c), vicepresidente de la Cámara Nacional de Industrias, en conferencia de prensa, en La Paz.

Edwin Miranda V. | Activo$ Bolivia-La Paz

La estadística es dramática. Según la Cámara Nacional de Industrias (CNI), por cada punto porcentual de incremento al salario mínimo nacional que el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) negocian en comisiones, hace días, se perderán al menos 10.000 fuentes de trabajo formal que aún existen, pese a la severa crisis económica que vive el país en medio de la pandemia.

La alerta fue lanzada por el presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (Cadinpaz) y Vicepresidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Pablo Camacho, quién además volvió a reiterar que el sector se halla profundamente preocupado por los “efectos negativos que traerá un ajuste salarial en la generación de empleo y la capacidad de producción que tiene la industria boliviana”.

La pandemia por COVID – 19 destruyó 400 mil fuentes de trabajo en Bolivia y, en el sector industrial, 70 mil empleos de los 650 mil que genera la industria en el país sencillamente desaparecieron, detalló el asesor económico de la CNI, Hugo Siles.

Solo en La Paz, por efecto de la crisis económica y sanitaria “se perdieron cerca de 20 mil empleos en el sector industrial”, complementó.

Al mes de enero de 2021, la tasa de desempleo urbano abierto en Bolivia llegó al 9.97%.

Incremento “suicida”

Para Siles, la decisión del Gobierno de abrirse a un incremento salarial en medio de una recesión económica galopante sencillamente es “suicida”. “Incrementará el cierre de empresas y aumentará el desempleo, sin considerar que el contrabando será aún más galopante ante la falta de empleo formal”.

En 2020, producto de la pandemia, cerraron 15 empresas por día en el sector empresarial y una industria por día en el país, aseguró.

El reajuste salarial que aprobó el Gobierno los últimos 14 años, exceptuando el 2020, llevó a que Bolivia registre el quinto salario mínimo nacional más alto en Sudamérica, por encima de Argentina, Perú, Brasil y Colombia, explicó Siles. Sin embargo, en cuanto a capacidad productiva laboral y competitividad industrial, el país ocupa el último lugar en Sudamérica.

Siles explicó que los incrementos salariales disminuyen la competitividad de la producción nacional frente a la de los países vecinos. Producto de la política de alza salarial, el empleo formal fue disminuyendo y una prueba es que en 2013 los ocupados sin aguinaldo alcanzaron a 78,3% y en 2020 aumentaron a 86,2%.