Saltar al contenido
Portada » La autosugestión puede ayudarte a tener confianza en ti mismo y lograr objetivos

La autosugestión puede ayudarte a tener confianza en ti mismo y lograr objetivos

Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia

Muchos filósofos han declarado por siglos que el hombre es el dueño absoluto de su destino y se debe esencialmente a que tiene el poder de influir sobre su subconsciente. El escritor y conferencista Napoleón Hill aborda en su obra “Piense y hágase rico” la temática del poder mental del hombre y los grandes alcances de la autosugestión.

¿Qué es la autosugestión? No es más que la influencia mental que una persona aplica sobre su propia vida. Es, además, una técnica que ha sido utilizada en el campo de la psicología con el fin de que una persona pueda influir sobre su propia mente.

Esta práctica sirve para modificar o guiar los propios pensamientos, emociones y comportamientos en una dirección positiva para el propio sujeto. Puede definirse como una inoculación autoinducida de pensamientos positivos por medio de frases optimistas y motivadoras, pero también de visualizaciones orientadas hacia lo que uno desea lograr.

ARMA DE DOBLE FILO

Conocedor de la enorme influencia que tiene la autosugestión en la mente y conducta del hombre, Napoleón Hill asegura que su práctica es un paso fundamental hacia la riqueza, pero también puede ser un arma de doble filo.

“La autosugestión es el medio de dominio por el cual un individuo puede alimentar voluntariamente a su subconsciente con pensamientos de naturaleza creadora o, por negligencia, permite que los pensamientos de naturaleza destructora penetren en este vasto sector de su mente”, sostiene el escritor.

Visualizar los deseos como un hecho logrado puede ayudar a la mente a enfocarse y conseguir metas.

EL DESEO

Uno es lo que piensa y es precisamente esa la premisa y eslabón que debe unir lo imaginario que se construye en el subconsciente para que ello se reproduzca en una realidad concreta y objetiva.

Para Hill, “el deseo” viene a ser el punto de origen para practicar la autosugestión y para ello recomienda realizar una declaración escrita que debe ser leída dos veces al día, una por la mañana y otra por la noche, para que lo anhelado se materialice.

Por otro lado, señala que pronunciar esas palabras debe tener una enorme carga de emoción, de lo contrario no llegará al subconsciente y, por lo tanto, no obrará el efecto deseado.

El escritor recapitula los seis deseos que convierten en oro los sueños:

  1. Fije en su mente la cantidad de dinero que desea. No es suficiente decir “quiero mucho dinero” hay que ser exacto y fijar la cifra.
  2. Determine lo que está dispuesto a dar a cambio del dinero. No existe cosa tal como “algo por nada”.
  3. Establezca una fecha definitiva en la que intenta poseer el dinero que desea.
  4. Forme un plan bien definido para realizar sus deseos.
  5. Escriba una declaración clara y concisa sobre la cantidad de dinero que piensa tener, lo que trata de dar a cambio y describa el plan mediante el cual lo acumulará.
  6. Lea su declaración escrita en voz alta.

Para hacer esta especie de ritual, Hill recomienda también:

  1. Ubicarse en un lugar tranquilo donde nadie moleste o interrumpa. Cerrando los ojos, debe invocar la declaración escrita sobre la cantidad de dinero que desea obtener, el tiempo que le tomará, una relación del servicio o la actividad que realizará para conseguir esa suma y véase con esa fortuna en sus manos.
  2. Repita el programa por la noche, antes de dormir, y por el día, luego de despertar, y visualizar cómo logrará acumular esa riqueza en sus manos.
  3. Ponga una copia de esa declaración donde pueda verla de día y de noche y memorícela con su lectura diariamente.

Por último, no hay que olvidar la carga emocional que se debe depositar al manifestar los deseos para que la autosugestión se transmute en lo que se quiere lograr.