Saltar al contenido
Portada » La industria deja de producir $us 4.600 MM; productos extranjeros desplazan a los nacionales

La industria deja de producir $us 4.600 MM; productos extranjeros desplazan a los nacionales

Derivados lácteos de industria argentina campean ante la ausencia de productos nacionales en un supermercado.

Edwin Miranda V. | Activo$ Bolivia-La Paz

Tanto el contrabando como los productos importados legalmente tienen contra las cuerdas a la producción nacional. En el último año, la industria dejó de producir por unos 4.600 millones de dólares en bienes y servicios, reveló el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Rolando Kempff; mientras los productos argentinos, peruanos, chilenos y brasileros, de contrabando o importados legalmente, saturan los mercados y a bajos precios.

En un recorrido que hizo este medio por tres de los supermercados más concurridos de la ciudad de La Paz (Ketal, Fidalga e Hipermaxi) se pudo evidenciar que galletas, fideos y jugos naturales de industria uruguaya, argentina y chilena llenan los anaqueles en perjuicio también de la industria nacional como PIL, Frutal, Delizia o Tampico.

En Hipermaxi, por ejemplo, el jugo Vilay, con patente norteamericana y manufacturado en Chile, es promocionado con grandes carteles.

Ocurre lo mismo con las galletas Oreo, Ritz, Frac y Club Social, que llegan desde el Perú, saturan las estanterías en los supermercados Fidalga y Ketal.

“No estamos al 100% (de la capacidad) de producción. La demanda bajó entre un 25 a 30% fácilmente, las cifras incluso solo son estimaciones y corresponden a la gestión pasada. Ahora la situación seguramente empeoró con la pandemia del contrabando que ésta asfixiando a la industria nacional”, alertó Pablo Camacho, vicepresidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI).

Jugos de manufactura chilena en oferta.

En los mercados de abasto la situación es similar. Leche, galletas, chocolates, fideos, arroz, dulces, jugos y otros comestibles provenientes del contrabando le hacen competencia desleal a lo Hecho en Bolivia.

Para Kempff el contrabando aumentó en el país y estima que llega a mover unos 3.000 millones de dólares, impulsado por la devaluación en algunos países vecinos que subió de precio al dólar, arrastrando al Boliviano, que ahora cuesta más que un Sol peruano o un Real brasileño.

La leche, el botón de muestra

Los lácteos de industria nacional han sido “arrinconados” por los extranjeros y la evidencia es la significativa caída en ventas de PIL.

En los mercados de abasto y tiendas de barrio un envase de 800 gramos de leche de la marca La Lechera se vende entre Bs25 y Bs 30, mientras que la leche entera de PIL de un volumen similar cuesta Bs 40.

También en las tiendas de barrio predominan los lácteos extranjeros.

“Con esos precios, nadie compra la leche nacional porque en el mercado la población mira primero sus bolsillos y, por lo tanto, prefiere la leche de contrabando porque está barata”, comentó Marcela Quispe, agente de ventas de PIL, en el Macro Distrito de Cotahuma, uno de los más grandes que existe en la ciudad de La Paz.

La venta cayó por los suelos. Al día, PIL comercializaba en promedio Bs 18.000 y al mes la programación llegaba a los Bs 380.000, pero hoy las cosas cambiaron.

“No superamos el 50% en ventas, la comercialización disminuyó sustancialmente a pesar de las promociones que hizo la empresa para incentivar el consumo. La población está adquiriendo leche de contrabando que llega de la Argentina, el Perú, e incluso Chile”, dijo Quispe.

PIL tiene en stock más de 3.000 toneladas “y no sabe qué hacer con el producto”, reveló Camacho.