Saltar al contenido
Portada » Parque Industrial Santiváñez, la “tierra prometida” de Cochabamba

Parque Industrial Santiváñez, la “tierra prometida” de Cochabamba

Una vista del Parque Industrial de Santiváñez. (entornointeligente)

Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia – Cochabamba

Así como los israelitas tuvieron que pasar 40 años en el desierto para llegar a la Tierra Prometida, los cochabambinos se están tomando varias décadas para conquistar su “tierra prometida” en el Parque Industrial de Santiváñez.

Desde su concepción en 1970, el Parque Industrial lleva poco más de 40 años sin poder trabajar como se soñó debido a la falta de planes, de coordinación de acciones y por el diferente nivel de priorización de las autoridades de turno y de los líderes del sector privado.

Carretera a Santiváñez

Uno de los primeros “dolores de cabeza” fue la construcción de la carretera al complejo industrial ubicado en el municipio de Santiváñez. La obra se inició en 2006 y varios prefectos le dieron continuidad con más penas que glorias. Diez años después, en 2016, se concluyó la carretera de unos 30 kilómetros; es decir que se construyeron 3 kilómetros por año, en promedio.

A pesar de todo, el último lustro ha sido fructífero para el Parque Industrial ya que se emprendieron dos proyectos: la vinculación de ese municipio con Sipe Sipe a través de la construcción de un puente y solo resta asfaltar cerca de 10 kilómetros de vía para empalmar con la Red Vial Fundamental, trazo que deberá ser ejecutado por la Administradora Boliviana de Carreteras, una vez concretado el financiamiento de la doble vía.

La construcción del tramo referido permitirá que el flujo del transporte pesado proveniente del Occidente pase por Santivañez hacia Sacaba con destino al Oriente, aliviando así la carga del transporte pesado que circula por el valle bajo y central (desde Sipe Sipe hasta Cercado).

Presa San Martín

El segundo proyecto a punto de concluir es la presa San Martín. Javier Bellot, presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), fue uno de los principales impulsores de esta obra, sin desmerecer el concurso de los miembros del Directorio Mixto del Parque, del cual forman parte la Gobernación de Cochabamba (presidencia); el Gobierno Municipal de Santivañez, la FEPC, la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba (ICAM), Cámara de la Pequeña Industrial y Artesanía (CADEPIA), la Central Obrera Departamental (COD) y la Cámara de Exportadores de Cochabamba (CADEXCO).

Bellott informó que la presa tiene un 95% de avance físico. Lo adverso es que el proyecto está paralizado por falta de pago a la empresa contratista, responsabilidad que recae en el Ministerio de Aguas. Sin embargo, se hacen gestiones para su entrega hasta mediados de año.

San Martín tiene una capacidad de almacenaje de 2,9 millones de metros cúbicos de agua será destinada para riego, la industria y el consumo de la población de ese municipio.

Imagen de archivo de las obras de la represa San Martín. (Parque Industrial Santiváñez)

Santiváñez, HUB regional

Para Ramón Daza Salamanca, presidente de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba (ICAM), el Parque Industrial tiene el potencial para convertirse en un “HUB Económico”, aunque le falta completar ciertos componentes para alcanzar esa cualidad. El empresario cree que es posible convertir al complejo industrial y al municipio en un verdadero “HUB Regional”, un punto geográfico estratégico para el desarrollo industrial y centro neurálgico del comercio internacional.

Aduana

Ceder 23,5 hectáreas a favor de la Aduana Nacional fue una medida acertada y ambiciosa aprobada hace poco más de un mes por el Directorio Mixto del Parque Industrial Santiváñez. Sin embargo, ameritan gestiones interinstitucionales y en bloque (Estado y privados) para que el ente aduanero se instale en esos predios.

La presencia de la Aduana en el complejo industrial mejorará el nivel de competitividad de los industriales. Daza asegura, además, que con ello se romperá la doble mediterraneidad que pesa sobre Cochabamba.

En otro orden de temas, el industrial sugiere incluir, a futuro, al municipio de Santiváñez a la Zona Metropolitana Kanata, conformada hoy por Sacaba, Cercado, Colcapirhua, Tiquipaya, Quillacollo, Vinto y Sipe Sipe. “El tren metropolitano también debe ir a futuro a ese municipio”, agregó.

Inspección a las obras concluidas del puente de Vila Vila. (FEPC)

Tareas pendientes

Impulsar la aprobación de una ley que le permita al Parque Industrial Santiváñez transferir definitivamente los predios en favor del ente aduanero y que, paulatinamente, la Aduana levante su edificio están entre algunas de las tareas pendientes.

Cabe anotar que el Trópico cochabambino, el Aeropuerto Jorge Willsterman y el Parque Industrial Santiváñez fueron declaradas Zonas Económicas Especiales; sin embargo, este último no cuenta con reglamentación desde 2005, otra tarea pendiente.

El soñado Parque Industrial nació a la vida el año 2005 con la promulgación de la Ley 3097. Pero 15 años después, el lento armado de las piezas de este ambicioso proyecto recién parece tomar forma. La responsabilidad recae hoy en las nuevas autoridades subnacionales (alcaldes y gobernador) recientemente electas y en los líderes del sector privado de turno para que la “tierra prometida” cambie el destino de los cochabambinos en un tiempo más breve y no dentro de otros 40 años.

Características del Parque Industrial

El complejo industrial de Santiváñez cuenta en total con 514 hectáreas de las cuales 100 pertenecen a Cofadena y el resto (414) al Parque Industrial.

Las 414 hectáreas se dividen en dos áreas: la primera fase que se construyó sobre 165 hectáreas y la segunda, que tiene 249 hectáreas.

Unas 45 industrias operan hoy en la primera fase, denominada “Plan Piloto”, sector que cuenta con todos los servicios instalados en puerta: electricidad, gas, agua y alcantarillado doméstico industrial.