Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia

Perú y Bolivia cierran buenos negocios y por un valor de medio millón de dólares en el sector textil, según informa el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), que hace énfasis en que es el resultado de la complementariedad y la vocación productiva de ambos países.

En el marco de una Rueda de Negocios Virtual de Confecciones, la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PROMPERÚ), a través de su oficina comercial en Bolivia, organizó un encuentro comercial del sector textil.

La agenda de negocios se llevó a cabo entre importantes empresas peruanas textiles del emporio comercial peruano Gamarra y emprendedores bolivianos, una iniciativa que busca desarrollar actividades productivas para atenuar los coletazos de la crisis sanitaria.

El evento duró tres días y tuvo la participación de 23 empresas bolivianas y 22 peruanas, donde se registraron alrededor de 100 citas de negocios.

El evento fue virtual y durante tres días se realizaron 100 citas de negocios.

“Las empresas textiles peruanas, en su mayoría, son representantes del emporio industrial comercial de Gamarra, en el distrito de La Victoria, en Lima, capital de Perú, donde se encuentran más de 25.000 empresas textiles entre tiendas comerciales, fabricantes y contratistas, servicios de subcontratación y proveedores de la industria textil”, destaca el IBCE.

Moda para bebés, niños y ropa deportiva y la combinación de prendas con fibras naturales y sintéticas de alta tecnología, destacaron en la oferta comercial.

Cabe recordar que, gracias al Acuerdo de la Comunidad Andina, las exportaciones e importaciones se hacen con arancel 0 y las licencias previas de importación de textiles también se encuentran exentas de pago.

Perú cuenta con una tradición productiva textil impulsada por políticas de fomento entre el sector público y privado, además del emprendedurismo. Pese a la pandemia, Perú ha logrado superar los 1.200 millones de dólares en exportaciones en 2021, pondera el IBCE, una oportunidad que Bolivia podría capitalizar a su favor si se implementaran políticas públicas de fomento a este sector.