Saltar al contenido
Portada » Rosario Arzabe Argandoña, la mujer que vive en estado constante de creación

Rosario Arzabe Argandoña, la mujer que vive en estado constante de creación

Rosario Arzabe Argandoña recibe el premio Maya al Mejor Emprendimiento Arquitectónico de Santa Cruz 2015.

Por Tania Peñaranda Q. | Activo$ Bolivia – Santa Cruz

Es una mujer creativa, apasionada por lo que hace, analítica, práctica, de alma de mercante que ha vivido siempre suministrando ideas. Es una serie de contradicciones que hacen su vida interesante. Extremadamente protectora con los que ama y exigente en la formación de sus colaboradores, no le gusta dejar nada pendiente. Desea cometer menos errores, saber más e inspirar a otras personas y ser agradecida.

«Cuando logro algún objetivo, más que pensar, oro»

Así y mucho más es Rosario Arzabe Argandoña, más conocida en los círculos cercanos como «Charito», una cochabambina de corazón cruceño apasionada por la aventura, por la poesía, por la gente, por el conocimiento, pero, sobre todo, por el arte de vivir la vida.

En sus tiempos libres colecciona monedas antiguas e investiga su historia, tiene el vicio incurable del cine, el arte, la escritura creativa, las plantas y las conversaciones profundas con quienes tiene algo que decir. Es poeta y está a punto de publicar su segundo libro de poesías «Sal en la herida» bajo su mentoría y la complicidad de Amilkar Jardín. Realiza, además, escultura en greda. 

Nicole y Lauren Wille le demuestran su amor a su mamá, «Charito» Arzabe Argandoña.

Empresaria
Su vida empresarial comenzó mientras trabajaba como periodista. Abrió su agencia de publicidad, hubo un año que su jornada laboral era el doble, tenía dos trabajos, quería avanzar con algo propio sin dejar de percibir un sueldo.

«De este tipo de esfuerzos entienden quienes son los únicos proveedores de una familia», expresa refiriéndose a que ella ha tenido que batallar duro para sostener su hogar conformado por ella y sus hijas, Nicole y Lauren Wille.

En un momento de locura y apasionamiento, se planteó realizar el proyecto arquitectónico Torre Alas 1. Recuerda que obtener un crédito para ello fue difícil, porque recién había terminado de pagar el terreno para construir su agencia y productora publicitaria. En esa época la zona era llena de matorrales, pero en pocos años pavimentaron las calles, levantaron edificios y su lote quedó ubicado estratégicamente en el triángulo de oro de la zona empresarial de Santa Cruz.

«Me propuse construir un edificio escultórico que embellezca el rostro urbano de la ciudad, pero no tenía el flujo para acceder a un crédito tan alto; hipotequé mi casa y comencé con los planos. Mi entusiasmo era tan contagiante que con sólo la maqueta logré vender un piso. Negocié el fierro por otra oficina y con los contratos publicitarios finalmente conseguí el flujo requerido. Fue un milagro tras otro la construcción de Torre Alas 1», recuerda agradecida Rosario.

No hubo obstáculo que frenara su propósito, de modo que concluyó Torre Alas y acabó recibiendo el premio Maya al Mejor Emprendimiento Arquitectónico de Santa Cruz 2015.

Torre Alas 1, la obra arquitectónica con la que Rosario Arzabe Argandoña se catapultó con el premio Maya 2015.

Mujer de fe
Cuando logra algún objetivo, más que pensar, ora. Ve los ojos de sus hijas que brillan y la llevan a pensar que sí se puede, entonces se lanza a llevar a cabo su meta. Por ejemplo, la construcción de su imponente edificio fue un reto de dimensiones monumentales para una mujer sola, también lo fueron los otros trabajos porque ganaron 13 Palmeras Doradas en la muestra ferial multisectorial de la Expocruz, campañas consideradas los hits del momento, creación de personajes que marcaron época, campañas políticas para candidatos que me condujeron a trabajar con politólogos extranjeros que posteriormente exponían las piezas como ejemplo en otros países. 

«Tengo trabajos que pasaron a la historia, literalmente, como los temáticos de la cementera Fancesa, que son parte de la Biblioteca Nacional de archivos históricos en el género no convencional», señala al destacar que la clave del éxito es que «la persona que tiene logros es aquella que estuvo enfocada, la intrépida que se esfuerza un poco más de lo necesario. Es la antítesis de quien espera que le ocurran cosas, es la que las provoca y calcula los riesgos». 

Rosario Arzabe Argandoña es autora del poemario «El lado oscuro de mi luna». (La Hoguera 2006)

El rol de la mujer patriota
Rosario Arzabe sostiene, sin dudar, que el rol de la mujer es necesario en la política y en el Gobierno, porque el país está urgido de mujeres capaces, de líderes con carácter, formadas en excelencia, templadas en valores y principios. Cree en la meritoriedad para ambos sexos; sin embargo, le indigna el machismo ancestral, heredado, tergiversado y legalizado. Detesta el abuso de poder en todos los sentidos: económico, político, mental, físico. «Me indigna el concepto de raza o género superior», resume.

Considera que, para educar a la mujer de hoy, hay un libro: biblia le dicen. Y pueden leerlo también los ateos de una manera práctica. Enseña a poner límites, a tener un norte, a valorarse, a respetar, a perdonar. En definitiva, a reconocer entre el bien y el mal que nos podemos hacer o causar. Es imposible educar sin valores. «La mujer de hoy debe aprender desde niña a ser autónoma en todas las versiones que le toque vivir», reseña.

«Por favor, que nadie les diga que son o deben ser abnegadas. No hay nada que una mujer decidida que no pueda lograr. Miremos a las mujeres del campo sembrando a la par, a las comerciantes innatas en la ciudad, profesionales o no, son vigilantes del futuro de sus hijos y por ende de la nación. Muchas salen adelante sin un compañero idóneo a su lado y se comen el mundo. Que la fuerza del amor a sí mismas y a la familia las impulse a alcanzar sus sueños».

Perfil
Nombre: Rosario Arzabe Argandoña
Lugar y fecha de nacimiento: Es ciudadana del mundo con un número perdido de días vividos.
Profesión: Licenciatura en Comunicación Social, periodista y publicista.
«Obrera de ideas. Nunca terminaré de estudiar».
Familia: Sus hijas Nicole y Lauren Wille; nietos Alcides y Alexia Parejas; yernos Alcides Parejas y Hermes Aponte. La matriarca familiar es Olga Argandoña de Arzabe. 

La nueva generación de jóvenes
Para «Charito» Arzabe la juventud está casi abandonada a su suerte, sin respaldo, sin garantías para poder desarrollar sus capacidades y talentos. Sin un modelo cercano a seguir. La educación e instrucción en valores fundamentales deben ser impartidos desde temprana edad y a medida que los niños van creciendo, el Gobierno debería tener entes dedicados a descubrir sus talentos para auspiciar, contratar e impulsar a los jóvenes quienes, por su parte, deben reclamar su espacio sin menospreciar a los viejos que ya están de vuelta. Indudablemente tienen que saber discernir de quien recibir consejos.  «Siempre hay necesidad de un mentor. Nadie a ninguna edad es sabio en su propia opinión», expresa.

Algo más de Rosario Arzabe  
Deporte que le apasiona: Más que deporte, le gusta bailar.
Autor favorito: Le gusta leer, cada día cambia de autor. El taller con Gabriel Chávez Casazola se ha vuelto una vorágine de lectura. 
Frases que le inspiran: Abba sé propicio. Un día a la vez. 
Si tuviera que escribir un libro sobre su vida ¿qué título le pondría?:
«De regreso al paraíso», cada día que pasa se desanda el tiempo y siente que se aproxima al lugar de origen del todo. En este ínterin, trata de que su paso no sea en vano y en ese intento tiene muchas historias que contar. 
Tiempo libre: Espera no tener tiempo libre y que siempre le falte para hacer cosas que la llenen el alma como es el taller de poesía «Llamarada Nueva» de Gabriel Chávez Casazola.