Gustavo Villarroel T. | Activo$ Bolivia-Santa Cruz

Cuando el avión comienza a sobrevolar el territorio de Santa Cruz, después de pasar por la enorme y majestuosa cordillera de Los Andes que pasa por Bolivia, las extensas llanuras verdes con serpenteantes ríos son lo primero que salta a la vista.

Ya sea por tierra o por aire, para quienes somos de Bolivia, en especial para los habitantes del altiplano y de los valles, ingresar a la capital oriental es como visitar otro país. Se nota el intenso movimiento.

Es la nueva Bolivia, aquella que está alejada del conflictivo centro político del occidente, esa extensa región que tiene una profunda vocación productiva, donde propios y extraños sienten que pueden encontrar nuevas oportunidades.

Este 24 de septiembre, Santa Cruz celebra su 211 aniversario y lo hace como la tierra prometida, la tierra de prosperidad, la tierra de las oportunidades. Tiene el territorio más extenso en comparación con los otros departamentos y, en los últimos años, concentra la mayor cantidad de población del país.

Una vista de las nuevas edificaciones en Santa Cruz.

“Me fui a Santa Cruz”

Según proyecciones, el departamento de Santa Cruz tiene 3.370.100 habitantes: 51,1% mujeres y 48,9% hombres. Por área de residencia, 83,5% de la población se encuentra en el área urbana y el restante 16,5% en área rural.

En 2020, el municipio de Santa Cruz de la Sierra llegaba a alcanzar  
1.722.000 habitantes, según las proyecciones de población del Instituto Nacional de Estadística (INE)

Un dato muy llamativo es que la población menor de 30 años alcanza al 59,8%. Es decir, seis de cada 10 personas son jóvenes, lo que significa una importante fuerza productiva.

Uno de esos jóvenes es Esteban Alfaro, un joven paceño que decidió pasar del occidente al oriente del país para estudiar la carrera de Comunicación Estratégica y Corporativa y hoy trabaja en una empresa de su área.

“Si hay una ciudad en la que las personas deberían vivir hoy en Bolivia, es en Santa Cruz, sobre todo la gente joven que quiere empezar o venirse a estudiar, ya que hay una oferta de universidades interesantes con campus hermosos que se están inaugurando”, relata Esteban.

Así como él, hay no solo jóvenes que llegan a estudiar a esta ciudad, sino también obreros y empresarios de todo el país, en especial de La Paz y Cochabamba que, además de mudarse con toda su familia, invierten en una diversidad de oportunidades de negocios.

Economía

Santa Cruz de la Sierra es, desde hace más de dos décadas, el principal centro industrial de Bolivia. Su economía se distribuye en varios rubros como gastronómicos, textiles, espectáculos, bancarios, agroindustriales, turísticos, automovilísticos. La ciudad presenta el índice de desarrollo humano más alto del país.

Sus principales sectores económicos son la producción agropecuaria, la agricultura, la actividad pesquera, la actividad minera y de hidrocarburos, además de la producción de energía y la industria del turismo. La ganadería representa la mayor producción pecuaria.

La economía de Santa Cruz creció en 4,1% en 2019, índice menor al registrado en 2018, cuando llegó a 5,8%. En la gestión 2020, año de cuarentena y pandemia, el valor de las exportaciones del departamento se frenó, alcanzando a 2.040 millones de dólares.

Representa el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional por el movimiento económico que generan los sectores agroindustrial, pecuario y de turismo, pero el presidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz Juan Pablo Suárez considera que, dentro de una década, este departamento aportará con un 40% al PIB nacional.

“Recientemente presentamos un estudio sobre los pilares del modelo económico cruceño y uno de ellos es la libertad económica. Gran parte de esta libertad es porque la Reforma Agraria no se llevó a cabo en este departamento, lo que dio lugar a que el sector agropecuario se expanda de una manera natural y sin trabas”, puntualiza el economista.

Locomotora del país

“Desde hace más de dos décadas, se dice que Santa Cruz es la locomotora de Bolivia porque jala a los otros departamentos que son los vagones y esto se demuestra con el crecimiento de su PIB, que siempre va por encima del PIB nacional”, sostiene el gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) Gary Rodríguez.

Según datos del INE, en 2019 Bolivia creció un 2,2%, pero Santa Cruz registró una expansión económica del 4,2% y aunque en otros años, como en 2014, su crecimiento fue del 6,49%, el PIB nominal de 2019 reportó 12.185 millones de dólares.

Más del 50% del PIB cruceño tiene que ver con el sector terciario con comunicaciones, energía, agua, gastronomía, hotelería, banca, transporte, pero todo este conjunto gira alrededor de dos sectores que son pilares: el agropecuario y el agroindustrial, señala Suárez.

Un dato muy llamativo es que el 74% del volumen total de la producción agrícola en 2019, como cereales, tubérculos, frutas, oleaginosas, entre otros, se generó en Santa Cruz. En números absolutos, eso significa casi 15 millones de toneladas de los 20 millones que se generaron en todo el país.

“Santa Cruz de las oportunidades. Ésa puede ser una buena denominación para Santa Cruz, la de las oportunidades. Así es esta tierra bendita, tanto así que si uno siembra fideo, cosecha. Lo que marca la diferencia es la actitud y el espíritu con que el camba encara la vida. Esa actitud y espíritu de la que también se contagia el que llega de otros lares en busca del sueño cruceño».

Así, con esa contundencia, se refiere a su natal tierra oriental el comunicador, experiodista del diario mayor de aquella capital, Ángel Sandóval, que hoy es un alto ejecutivo en la empresa Ferroviaria Oriental.

El nuevo rostro

Desde hace unos 10 años, la capital cruceña tiene una nueva presentación para sus visitantes. Sobresalen en diferentes zonas rascacielos modernos que compiten entre sí en altura y diseño.

En los últimos días de septiembre se concluyeron casi en su totalidad las dos torres empresariales más grandes y modernas de Bolivia denominadas Manzana 40, ambas de 30 pisos. Podían ser de más pisos, pero el terreno blando y húmedo lo impide.

Y también sobresalen millonarias inversiones en franquicias de todo tipo, en especial dentro del rubro gastronómico, como los pollos KFC, Starbuks, Juan Valdez, Papa Johns, etc., además de la hotelería, con la presencia de Radisson, Marriott, Hilton y LP.

En los últimos meses se presenta un hecho que no deja de ser llamativo en plena época de pandemia. En la zona más residencial y empresarial de la capital cruceña, Equipetrol, cerca de las flamantes torres Manzana 40, se están erigiendo tres nuevas construcciones gigantes, una con dos torres del empresario Samuel Doria Medina y otra del Banco Nacional de Bolivia, con una altura de 30 pisos.

Por todo esto y mucho más, hoy Santa Cruz sigue siendo y será una de las metrópolis de mayor crecimiento en Bolivia y Latinoamérica, una verdadera llanura de oportunidades.

“La diferencia está en la actitud y el espíritu de las personas”
Angel Sandóval, experiodista y ejecutivo corporativo

Las oportunidades se manifiestan en todos los sectores de la diversa y siempre pujante economía cruceña, habiendo múltiples opciones para microemprendimientos y las grandes empresas. Todo es cuestión de adaptarse al terruño, de ver donde unos miran, pero no ven.
La geografía, el clima, la conectividad y la cultura de la región contribuyen a que quienes deciden emprender lo hagan con éxito. Pero la diferencia está en la actitud y el espíritu de las personas, bajo la lógica de que, si te caen limones del cielo, aprende a hacer limonada.
Actualmente, las oportunidades se manifiestan en los rubros agroindustrial, en productos ligados al comercio exterior, en el rubro de las PyME, en el área de servicios diversos al rubro agropecuario y en el transporte.
También hay oportunidades en la construcción y sus servicios colaterales, un abanico para las startups del sector de tecnología y en servicios generales para los emprendedores pequeños y medianos.

“Muchos emprendimientos están ligados a la prestación de servicios”
Juan Pablo Suárez, presidente de Colegio de Economistas de Santa Cruz

Más del 50% del PIB del departamento está en el sector terciario, es decir servicios. No solamente generamos productos agropecuarios, sino esos productos agropecuarios necesitan servicios, las cadenas de valor se han alargado, creando muchas oportunidades.
No sólo es un tema de producción, sino de comercializar, distribuir, darle valor agregado, hay un montón de emprendimientos que están ligados a dar servicios, que es la mejor opción porque no se necesita grandes capitales y la rentabilidad es más alta.
Porque en servicios, a diferencia de lo que es la agricultura y ganadería, la rentabilidad está en el know how de una empresa. Ahí está una de las principales potencialidades en la metrópoli, que se está dando y que se dará como proceso natural del crecimiento económico.
Hoy, las grandes dificultades para el crecimiento económico son las que pone el Gobierno central, por ejemplo, a las exportaciones de carne, algo insólito en el mundo, además del uso de las biotecnologías.
Hay un montón de trabas para generar negocios que es necesario tratar, como la reducción de la burocracia en general para facilitar los negocios, una reforma tributaria completa, necesitamos un nuevo Código de Comercio que vaya con la realidad del mundo.

“Una ciudad que se reinventa y actualiza”
Esteban Alfaro Ochoa, ejecutivo junior

Santa Cruz es una ciudad pujante que siempre se reinventa y actualiza de una manera muy ágil, es por eso que todos los servicios de tecnología, que facilitan la vida de las personas, funcionan muy bien, como Pedidos Ya, Yaigo, Uber, AirBnb, entre otros.
Las centrales de las empresas más importantes están en Santa Cruz, en suelo cruceño se produce el 75% del alimento que consume el país. Eso genera muchas oportunidades, fuentes de empleo y da la posibilidad de realizar emprendimientos que crecen de manera rápida por el dinamismo de la economía.
Otro factor fundamental es la posibilidad de adquirir una vivienda a un precio razonable, los terrenos son accesibles y las casas y departamentos también.
La oferta del rubro inmobiliario es grande y el desarrollo de la ciudad no para, dando la posibilidad a mucha gente de tener una buena calidad de vida, ya sea viviendo en una casa o departamento con todas las comodidades.
Esto da la posibilidad a mucha gente joven de independizarse, como es mi caso.