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¿Y DÓNDE ESTÁ EL DINERO?

Por: Gustavo Villarroel / Activo$ Bolivia

Hoy en día, en medio de la pandemia, que ya lleva más de un año entre nosotros, y que continúa llevándose miles de vidas a diario, provocando el cierre de empresas y arrojando a la calle a millones de trabajadores, todo el mundo se queja de la falta de dinero.

Y no podía ser de otra manera, porque tras meses de encierro, con fuertes restricciones en la circulación, sin esa normalidad que todos vivíamos antes de la aparición del nuevo virus, la falta de dinero y la disminución de ingresos no deja dormir a casi la totalidad de las familias, más aún a empresarios que deben seguir produciendo y mantener su planilla de trabajadores.

La crisis económica a nivel global, que es la más fuerte en el último siglo, será una de los retos más grandes que deberán enfrentar los países, después de luchar en contra de la catástrofe sanitaria, mientras la etapa de vacunación está avanzando a paso lento en la mayoría de los países.

Se pronosticó, en medio de la primera ola de contagios, en el primer semestre del año pasado, que los más perjudicados por la pandemia serían los países pobres y en vías de desarrollo, cuyas economías siempre fueron frágiles.

Para los países ricos como Estados Unidos, Canadá, algunos asiáticos y europeos, no será tan complicado recuperarse rápidamente de la pandemia, puesto que son economías robustas, con aparatos productivos fuertes, con innovaciones permanentes y sobre todo con un nivel de desarrollo tecnológico muy elevado.

El dinero es ilimitado, está ahí afuera, a la espera de llenar la billetera de aquellos que se animen y tengan la audacia de dar ese paso hacia la creación de un negocio o empresa que brinde un servicio o produzca algo necesario o útil para la gente.

Lo contrario pasa en los países de América Latina y el Caribe, al igual que África, por mencionar algunos, donde las estructuras productivas son  muy débiles y en gran parte dependiente de sus materias primas, cuyas exportaciones están expuestas el vaivén de las cotizaciones en los mercados internacionales.

En medio de este panorama adverso, por decir lo menos, porque hay quienes califican este momento como aterrador, lo que muchos se preguntan es ¿qué ha pasado y dónde está el dinero. ¿Ha sido escondido en la caja fuerte dentro de las casas, o ha sido colocado debajo del colchón?

Oradores motivaciones, cauch de prestigio a nivel internacional, que han logrado ser prósperos empresarios, afirman que el dinero es ilimitado, está ahí afuera, a la espera de llenar la billetera de aquellos que se animen y tengan la audacia de dar ese paso hacia la creación de un negocio o empresa que brinde un servicio o produzca algo necesario o útil para la gente.

Pero todos saben que emprender no es fácil, que requiere de ciertas habilidades, de preparación, no necesariamente haber pasado por el colegio o la universidad, sino básica e inicialmente de motivación y el suficiente carácter para comenzar, sin desanimarse ante los primeros ni posteriores obstáculos o fracasos.

Y Bolivia, un país con altos niveles de pobreza, necesita con urgencia de emprendedores. Para ello, serán fundamentales las acciones que pueda concretar el Gobierno en sus tres niveles (Central, Regional y municipal), para alentar a la población en edad de trabajo, a producir y así ayudar a generar por lo menos un auto empleo, o más de un puesto de trabajo.

Editorial de la edición del 30 de abril de la Revista Digital Activo$ Bolivia.