
Redacción | Activo$ Bolivia
Podrías borrar tus deudas con impuestos completamente. En Bolivia, avanza el debate de una nueva Ley de Alivio Tributario que plantea una medida extraordinaria: la condonación total de deudas tributarias y multas para periodos anteriores a enero de 2018. La propuesta, analizada en la Cámara de Diputados, busca dar un respiro a contribuyentes que arrastran obligaciones desde hace años y que, en muchos casos, ya se encuentran en procesos administrativos, judiciales o de cobranza. El alcance es amplio, ya que incluye deudas con el Servicio de Impuestos Nacionales y la Aduana Nacional, e incluso contempla casos que están en ejecución o impugnación, siempre que no se haya llegado al remate o disposición final de bienes.
Sin embargo, el beneficio no es universal. La norma establece que no podrán acceder a la condonación total aquellos contribuyentes cuyo tributo omitido acumulado al 31 de diciembre de 2017 sea igual o mayor a 10 millones de bolivianos. Con esto, el enfoque apunta principalmente a deudas pequeñas y medianas, dejando fuera a grandes deudores.
Para los periodos más recientes, entre el 1 de enero de 2018 y el 31 de diciembre de 2025, la propuesta no contempla un perdón total, pero sí mecanismos de alivio. Entre ellos se incluyen descuentos significativos en multas e intereses para quienes opten por pagos al contado, así como la posibilidad de acceder a planes de pago en cuotas con condiciones más flexibles. La idea es facilitar la regularización sin eliminar completamente la obligación.
Uno de los puntos más llamativos del proyecto es el tratamiento especial para la gestión 2020. En este caso, se plantea la condonación total de deudas tributarias y multas sin importar el monto, lo que introduce una excepción clara dentro del esquema general. Esta medida se interpreta como una respuesta al impacto económico que dejó la pandemia, afectando la capacidad de pago de muchos contribuyentes en ese periodo.
Además del alivio inmediato, la ley también propone cambios estructurales en el sistema tributario. Entre ellos destaca la reducción del plazo de prescripción de las facultades de control del Estado a cuatro años, lo que redefine el margen de acción de la administración tributaria. También se incluyen ajustes en la base imponible del IVA y una actualización del marco legal para impuestos relacionados con juegos de azar y sorteos, buscando modernizar y ordenar la normativa vigente.
En conjunto, la iniciativa apunta a varios objetivos: aliviar la carga de los contribuyentes, incentivar la regularización de deudas acumuladas, reactivar la recaudación fiscal y reducir la cartera incobrable del Estado. Al mismo tiempo, abre un debate sobre el impacto de este tipo de medidas, especialmente en relación con quienes han cumplido regularmente con sus obligaciones tributarias.
Se trata, en definitiva, de una propuesta de carácter excepcional que combina perdón, incentivos y reformas, con la intención de dar un nuevo punto de partida al sistema tributario en el país.