
Sandra Arias Lazcano | Activo$ Bolivia
La FEXCO 2026 no quiere ser solo una feria más. Bajo el lema “Activa el Futuro”, esta versión busca que la innovación deje de ser discurso y se convierta en algo que el visitante realmente pueda experimentar.
Así lo explica Mariela Jiménez, gerente general de FEXCO, quien describe que esta edición está marcada por la incorporación de tecnología en casi todos los niveles del recorrido ferial.
Desde que uno entra al recinto en Cochabamba, el cambio es evidente. Las pantallas han tomado protagonismo, no solo dentro de los stands, sino también en espacios exteriores. La feria se siente más digital, más visual y, en varios casos, más interactiva.
Menos papel, más experiencia
Pero no se trata solo de estética. La apuesta tecnológica también está en cómo se vive la experiencia. Por ejemplo, la ejecutiva explica que el tradicional llenado de cupones para sorteos quedó atrás. Ahora, todo funciona de manera digital porque el visitante escanea un código QR, registra su compra y automáticamente participa, sin papeles de por medio.
Este cambio hacia lo digital también se refleja en los propios expositores. La folletería física, que durante años fue protagonista, empieza a desaparecer. En su lugar, aparecen videos, renders y hasta recorridos virtuales.
Jiménez cita el caso del sector inmobiliario, donde ya no basta con mostrar planos o maquetas. Ahora, los visitantes pueden “caminar” virtualmente por proyectos que aún no existen, entendiendo mejor lo que están viendo y evaluando.
A esto se suman experiencias inmersivas, visores 3D y propuestas interactivas que buscan captar la atención de un público cada vez más acostumbrado a lo digital.

Electromovilidad y espacios que crecen
La tecnología también se hace visible en los productos. Este año, varias concesionarias están apostando por vehículos híbridos y 100% eléctricos, alineándose con la tendencia global hacia la electromovilidad.
Además, algunos espacios han crecido considerablemente. Expositores que antes estaban divididos ahora concentran todas sus marcas en un solo lugar, generando una experiencia más completa para el visitante.
En paralelo, el FEXCO Arena también se transforma. Jiménez cuenta que ahora tiene mayor capacidad con las graderías y una infraestructura que incluye pantallas de gran formato. El espacio apunta a consolidarse como un punto clave para el entretenimiento dentro de la feria.
La experiencia sigue siendo presencial
En un mundo cada vez más digital, surge una pregunta inevitable: ¿cómo competir con lo online?
Para Jiménez, la respuesta está en la experiencia física. La feria combina herramientas digitales con el contacto directo porque ver, probar, recorrer y conversar siguen siendo elementos que ninguna plataforma virtual puede reemplazar del todo.
Incluso el ingreso al recinto refleja esta mezcla. Se puede acceder con entradas físicas, digitales, QR o incluso mediante reconocimiento facial en algunos casos. Todo apunta a agilizar procesos sin perder la esencia del evento.
Emprendedores que sorprenden
Más allá de las grandes marcas, uno de los espacios que gana fuerza es el de los emprendedores y Jiménez dice que es uno de los sectores emergentes este año. El pabellón dedicado a este sector muestra productos desarrollados en Cochabamba que van desde innovación tecnológica hasta propuestas industriales.
Entre los casos más llamativos, destacan iniciativas que ya están pensando en exportación, con productos diseñados y fabricados en Bolivia que buscan competir en mercados internacionales.
A esto se suma la participación de ganadores de premios empresariales, como los ganadores del Premio Kamay a la Innovación (entregado por la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba), quienes encuentran en la feria una vitrina para generar contactos, alianzas y nuevas oportunidades.
Más que una feria, un ecosistema
Jimánez dice que la visión de la FEXCO va más allá de los días de evento. La intención es consolidar a Cochabamba como un hub logístico y empresarial, donde la feria funcione como punto de conexión entre empresas, proveedores y mercados.
La idea es construir una red que trascienda el evento y que permita articular oportunidades en distintas ciudades del país.

Negocios y entretenimiento, en equilibrio
Uno de los retos de la feria es combinar su lado empresarial con el entretenimiento masivo. La solución ha sido dividir los espacios.
Mientras el Centro Internacional de Negocios concentra ruedas de negocios y actividades empresariales, el FEXCO Arena se encarga de los espectáculos. Así, cada visitante puede elegir su experiencia, o incluso combinar ambas en una misma jornada.

El desafío invisible
Detrás de todo esto hay una maquinaria compleja. Coordinar más de 1.500 expositores, trabajar en turnos continuos y articular con instituciones como bomberos, policía y servicios municipales no es un trabajo menor.
Para Jiménez, el mayor reto está en la operación diaria, en articular seguridad, logística, mantenimiento y respuesta inmediata ante cualquier imprevisto.
Su enfoque es el liderazgo en acción. No se trata solo de dirigir, sino de involucrarse en cada etapa para asegurar que todo funcione como está previsto.
Una feria en evolución
Si algo deja ver esta versión de la FEXCO es la sensación de que está en transición. No es solo una feria más grande, sino una feria que está cambiando su forma de operar, de mostrarse y de conectar con su público.
La tecnología está ahí, pero no como adorno, sino como herramienta para mejorar la experiencia. Y aunque aún hay camino por recorrer, el camino apunta a una feria más dinámica, más digital y más conectada con lo que viene.