
Redacción | Activo$ Bolivia
El Banco Central de Bolivia (BCB) puso en marcha este martes 15 de julio la segunda fase de su cronograma oficial para la devolución de depósitos en dólares. Esta medida está orientada a inyectar liquidez física en moneda extranjera directamente a los ahorristas del sistema financiero nacional.
Esta nueva etapa contempla el reembolso de fondos para las personas naturales cuyas cuentas registren saldos de entre $us 1.001 y $us 3.000. Según las previsiones del BCB, este tramo operativo implicará el desembolso efectivo de un total de $us 48 millones en billetes físicos a favor de los usuarios.
Desembolso paulatino y estabilidad financiera
La devolución de estos depósitos se canalizará a través de las distintas entidades de intermediación financiera del país. Estas instituciones aplicarán los procedimientos operativos y de control previamente establecidos para garantizar que la entrega de las divisas se realice sin contratiempos en ventanillas.
Desde el ente emisor se enfatizó que la estructura del cronograma responde a un diseño estratégico concebido para asegurar un proceso ordenado, transparente y macroeconómicamente sostenible. De esta manera, el BCB busca «preservar la estabilidad del sistema financiero y fortalecer las reservas internacionales».
Cronograma de las siguientes etapas
De acuerdo con el calendario previamente difundido por el BCB, los próximos pasos del plan se ejecutarán de la siguiente manera:
- Fase actual (iniciada el 15 de julio de 2026): Devolución de fondos a cuentas con saldos entre $us 1.001 y $us 3.000 (desembolso global de $us 48 millones).
- Siguiente fase (a partir del 14 de agosto de 2026): Inicio de la devolución para depósitos situados en el rango de $us 3.001 a $us 5.000.
- Fases posteriores: Reembolso sucesivo de montos mayores de forma programada y paulatina.
Con la consolidación de este cronograma secuencial, el Banco Central de Bolivia apunta a ratificar la solidez de sus determinaciones institucionales. Las autoridades prevén que la entrega paulatina de la moneda estadounidense contribuirá a dinamizar el circuito financiero formal, favoreciendo la confianza de la población en el sistema económico nacional.