20.9 C
Cochabamba
jueves, febrero 5, 2026
InicioConyunturaBolivia debe más adentro que afuera y es su talón de Aquiles...

Bolivia debe más adentro que afuera y es su talón de Aquiles económico

Redacción | Activo$ Bolivia

Cuando se habla de la deuda de Bolivia, el debate suele concentrarse en la deuda externa. Sin embargo, los datos oficiales muestran que el verdadero peso está puertas adentro.
En 2025, la deuda interna del Tesoro General de la Nación (TGN) alcanzó los 33.250 millones de dólares, una cifra 2,3 veces mayor que la deuda externa, que cerró el año en 14.131 millones de dólares, según datos del Banco Central de Bolivia (BCB).

El problema de la deuda externa

El saldo de la deuda externa representa el 24,6% del PIB, un nivel que todavía no implica insolvencia. De hecho, en informes anteriores, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que la deuda pública total de Bolivia rondaba el 90% del PIB en 2024 y 2025, aunque evitó hacer proyecciones para 2026.

El problema central no es solo el monto de la deuda, sino la baja generación de divisas, que limita la capacidad de pago y presiona las reservas internacionales.

La deuda interna, un problema latente

La situación se vuelve más delicada cuando se observa la deuda interna, un componente que históricamente recibe poca atención en el debate público.

Además de los 33.250 millones de dólares de deuda interna del TGN, los datos del BCB revelan que:

  • La deuda interna del BCB con el sector privado asciende a 3.912 millones de dólares.
  • El crédito neto del BCB al Sector Público No Financiero (SPNF) llega a Bs. 157.925 millones, equivalentes a 23.021 millones de dólares al tipo de cambio oficial.
  • La emisión monetaria alcanzó hasta enero de 2026 los Bs. 102.932 millones, unos 15.004 millones de dólares.

Según el economista Fernando Romero, este esquema refleja que el Banco Central está financiando de forma recurrente el déficit fiscal, actuando como un respaldo permanente del sector público.

Los riesgos de una deuda cercana al 90% del PIB

Romero identifica tres riesgos principales asociados a este nivel de endeudamiento:

1. Menor margen fiscal
El pago de intereses y amortizaciones comienza a absorber una mayor parte del presupuesto, reduciendo recursos para inversión pública, salud, educación e infraestructura.

2. Financiamiento más caro y limitado
Un mayor riesgo país eleva el costo del crédito, acorta plazos y restringe el acceso a financiamiento concesional, incluso de organismos multilaterales.

3. Presión sobre el tipo de cambio y las reservas
Con una baja entrada de divisas, la deuda elevada aumenta la vulnerabilidad cambiaria y las expectativas de devaluación.

¿Por qué preocupa la deuda interna?

El peso de la deuda interna tiene efectos directos sobre la economía porque desplaza el crédito al sector productivo, ya que el Estado absorbe el ahorro interno. Incrementa la dependencia de la emisión monetaria, especialmente con un déficit fiscal cercano al 13% del PIB. Y deteriora la confianza en el boliviano, aumentando la demanda de dólares y la presión cambiaria, aun cuando la inflación se mantenga contenida.

Cómo evitar el sobreendeudamiento

El análisis de Romero plantea seis puntos clave:

  • Establecer una regla fiscal legal y creíble, con límites al déficit y a la deuda.
  • Repriorizar el gasto público, reduciendo gasto corriente y subsidios ineficientes.
  • Fortalecer los ingresos fiscales estructurales, ampliando la base tributaria y reduciendo la evasión.
  • Poner límites explícitos al financiamiento del BCB al TGN.
  • Gestionar activamente la deuda interna, priorizando plazos largos y menores tasas.
  • Sustituir parcialmente deuda interna por deuda externa concesional de organismos multilaterales.

Romero dice que Bolivia no enfrenta una quiebra inmediata, pero sí un desafío serio de sostenibilidad fiscal y liquidez interna.
La creciente dependencia de la deuda interna y del financiamiento del Banco Central es una señal de alerta que, de no corregirse, puede traducirse en menor crédito productivo, presión cambiaria y pérdida de confianza en la moneda.

La salida, dice, no pasa por más emisión ni más endeudamiento, sino por disciplina fiscal gradual, reglas claras y una estrategia económica enfocada en generar divisas, inversión y crecimiento real.

Dejar un comentario

¿Qué Te Parece la Noticia?

Reviews (0)

Este artículo aún no tiene reseñas.

Debes Leer