
Redacción | Activo$ Bolivia
Bolivia quiere dejar de mirar la inteligencia artificial únicamente como una tecnología que llega desde otros países. El Gobierno presentó BolivIA, una plataforma desarrollada desde el Estado que, en su primera etapa, utilizará inteligencia artificial para facilitar la consulta y análisis de la normativa nacional.
La iniciativa fue presentada por el ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, Fernando Romero Pinto, quien definió el lanzamiento como un paso importante dentro de la transformación digital de la administración pública.
La herramienta está diseñada para trabajar con leyes, decretos, resoluciones y otros instrumentos normativos, permitiendo a los servidores públicos realizar consultas de manera más rápida y estructurada.
La apuesta no se limita a acelerar una búsqueda. Uno de los elementos centrales de BolivIA es que sus respuestas están acompañadas por citas exactas de la normativa consultada, de modo que el usuario pueda identificar y verificar la fuente jurídica utilizada.
“Con este sistema, reducimos el tiempo de investigación legal de horas a segundos, y algo fundamental: no alucina, no inventa, solo normativa vigente”, sostuvo Romero Pinto.
Tres pilares
El proyecto se construye sobre tres pilares: soberanía tecnológica, precisión en la recuperación de información y transformación del análisis legal.
El primero tiene que ver con dónde se procesa la información. De acuerdo con el Gobierno, BolivIA funciona en centros de cómputo estatales, lo que permite mantener el procesamiento dentro de la infraestructura del Estado y disminuir la dependencia de plataformas tecnológicas extranjeras.
El segundo está relacionado con su arquitectura. El sistema combina búsqueda semántica y léxica con mecanismos de recuperación e inferencia destinados a mejorar la precisión de las respuestas.
El tercer pilar apunta directamente a la gestión pública. La estandarización de criterios técnicos y jurídicos puede facilitar el trabajo de los funcionarios y contribuir a procesos administrativos más ágiles y claros.
Para Romero Pinto, esta combinación convierte a BolivIA en algo más que una herramienta tecnológica. “Bolivia es más que tecnología, es un compromiso con la transparencia y la eficiencia”, señaló.
El reto de crear tecnología
La presentación de BolivIA también abre una discusión mayor sobre el papel que Bolivia quiere desempeñar en la nueva economía digital.
La inteligencia artificial está modificando la forma en que empresas, gobiernos y ciudadanos trabajan, producen y acceden a información. En ese escenario, el Gobierno plantea que el país no debería limitarse a comprar o utilizar soluciones desarrolladas en el exterior.
“Nuestro objetivo es que Bolivia no sea simplemente consumidora de tecnologías desarrolladas en otros países, sino que pueda generar capacidades propias, formar talento, impulsar la investigación y aplicar la inteligencia artificial a las necesidades concretas de nuestra población y de nuestra administración pública”, afirmó el ministro.
La declaración plantea un desafío que va más allá de BolivIA: construir un ecosistema nacional capaz de desarrollar conocimiento, formar especialistas e impulsar proyectos de investigación e innovación.
Para alcanzar ese objetivo, Romero Pinto considera necesaria la participación de universidades, investigadores, empresas, desarrolladores y la sociedad en su conjunto.
Una primera etapa
El Gobierno también dejó claro que BolivIA representa apenas el comienzo de un proceso. Su lanzamiento no significa que Bolivia haya resuelto sus desafíos tecnológicos, sino que abre una ruta para incorporar progresivamente inteligencia artificial a distintas áreas de la gestión pública.
La apuesta ocurre en un momento en que los países compiten por desarrollar infraestructura, talento y capacidades propias en inteligencia artificial. Para economías como la boliviana, el desafío consiste no solo en adoptar estas herramientas, sino en encontrar aplicaciones que respondan a problemas concretos.
En ese sentido, la normativa nacional constituye un primer campo de aplicación estratégico. Una consulta legal que antes podía requerir revisar múltiples documentos y dedicar horas de investigación podrá realizarse mediante una interacción con el sistema, con referencias específicas que permitan comprobar la información.
La expectativa es que esto reduzca tiempos, facilite el trabajo de los funcionarios y mejore la consistencia de los procesos administrativos.
IA con propósito público
El Gobierno busca que la inteligencia artificial tenga una función concreta dentro de la modernización del Estado. La intención, según explicó Romero Pinto, es utilizar la tecnología como un instrumento para mejorar los servicios y fortalecer la gestión.
“Con este sistema, se otorga a la administración pública una herramienta que no solo acelera su trabajo, sino que lo hace más seguro, más claro y más justo”, afirmó.
La iniciativa también coloca sobre la mesa la necesidad de establecer criterios de responsabilidad, actualización y verificación. Una plataforma destinada al análisis jurídico necesita trabajar con información normativa vigente y ofrecer referencias que permitan al usuario comprobar sus resultados.
Por ello, la evolución de BolivIA será tan importante como su lanzamiento. Su impacto dependerá de la calidad de la información que procese, de su actualización permanente y de la capacidad del Estado para integrar esta tecnología a procesos reales de gestión.
El verdadero desafío será convertir ese primer paso en una política de largo plazo que permita formar talento, desarrollar infraestructura, impulsar investigación y crear soluciones propias.