
Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia
De las pasarelas a los negocios. Así puede resumirse la trayectoria de la modelo y empresaria cochabambina Fabiola Rivero, quien actualmente reside en el estado de Florida, Estados Unidos. Su historia no responde al molde clásico de la fama efímera, sino que se sostiene en la constancia, la formación continua y una temprana vocación empresarial que hoy se proyecta más allá de las fronteras bolivianas.
Su nombre se asocia no solo al mundo de la moda, sino también a la gestión, el emprendimiento y la capacidad de reinventarse en escenarios altamente competitivos. Desde sus años escolares y académicos, Rivero se distinguió por un carácter marcado por la disciplina y la búsqueda de independencia, rasgos que terminarían siendo determinantes en su desarrollo profesional.
Esa base le permitió comprender que, en el mundo contemporáneo, la imagen puede convertirse en una herramienta estratégica cuando se la acompaña de preparación, visión de negocios y conocimiento del mercado. Para ella, la moda nunca fue un fin en sí mismo, sino un punto de partida.
Su trayectoria
Estudió en el colegio Alemán Federico Froebel; realizó sus estudios universitarios en la Universidad Privada Boliviana, en la Carrera de Ingeniería de Producción. Tiene un post grado también en la UPB y, en convenio con el INCAE (Instituto Centroamericano de Administración de Empresas) de Costa Rica, realizó una maestría en Gerencia Administrativa Dirección y Liderazgo.
Su experiencia en las pasarelas comenzó a los 19 años, recibió una invitación para participar en el concurso Miss Cochabamba.
El año 2000 obtuvo el título de Señorita Cochabamba y participó en el certamen Miss Bolivia.
Ese mismo año, en Atenas (Grecia), participó en el certamen Miss Planet Tourism of the World, donde integró el grupo de las Top 7 que llegaron a la final. Además, obtuvo el título de Miss Traje Típico.
En Managua (Nicaragua), participó en el certamen Miss América Latina obteniendo el tercer lugar y el título a la Mejor Silueta.
Fue invitada a integrar el grupo “Las Más Bellas de Bolivia” por Promociones Gloria y también fue invitada a formar parte de “Chicas Premier”, convirtiéndose en la imagen principal de este grupo de modelos.
Hizo su paso por la televisión con el segmento denominado “De Farándula con Fabiola Rivero”.

Moda y negocios
Sus primeras incursiones como modelo en Cochabamba coincidieron con un despertar empresarial temprano. Mientras desarrollaba actividades vinculadas a la moda y a la representación de marcas, comenzó a involucrarse activamente en la gestión comercial. Entender los códigos del mercado, la negociación y la construcción de una marca personal sólida se volvió parte central de su aprendizaje.
Según Rivero, no se trataba únicamente de desfilar o posar frente a una cámara, sino de comprender el engranaje económico que sostiene a la industria y de asumir un rol activo dentro de ella. Esta mirada integral fue la que la llevó a ampliar su campo de acción más allá del modelaje.
Uno de los hitos más relevantes de su recorrido empresarial fue su paso por la gerencia de Librería París, la empresa familiar liderada por su padre, Antonio Rivera. Esa experiencia representó un espacio de formación clave para consolidar su perfil como administradora y gestora.
Al frente de la empresa, enfrentó los desafíos propios del comercio tradicional en un contexto de acelerados cambios tecnológicos y nuevas dinámicas de consumo. En ese proceso, fortaleció habilidades de liderazgo, manejo de equipos y toma de decisiones estratégicas, competencias que luego aplicaría en otros rubros.
De manera paralela, incursionó en el sector inmobiliario, ampliando su experiencia hacia un ámbito que exige visión a largo plazo, análisis de riesgo y profundo conocimiento del mercado. Esta diversificación reafirmó su perfil emprendedor y su capacidad de adaptación.
De Cochabamba a Estados Unidos
En el sector inmobiliario, Fabiola Rivero consolidó una experiencia temprana vinculada a procesos de intermediación, evaluación de propiedades y desarrollo de oportunidades comerciales urbanas. Uno de los hitos más relevantes de esta etapa fue el proyecto Brisas del Sur, desarrollado en Cochabamba en 2012, que se convirtió en una referencia por su escala y concepción comercial. La iniciativa contempló la construcción de 400 locales comerciales y una amplia plaza de comidas, distribuidos en una edificación de tres niveles, diseñada para dinamizar la actividad económica de la zona.
En 2022 se trasladó a Estados Unidos, donde dio un nuevo impulso a su trayectoria empresarial al fundar ARR Investment and Constructions, una empresa orientada al sector de la construcción y las inversiones inmobiliarias. A través de esta firma, desarrolla actividades enfocadas en la gestión, evaluación y ejecución de proyectos, adaptándose a un entorno altamente regulado y competitivo, además de ejecutar inversiones en refacción y construcción inmobiliaria.

En 2024, fortaleció esta apuesta con la conformación de una sociedad junto a su esposo, Hagen Ruhrig, ampliando el alcance de la compañía hacia áreas especializadas como electricidad, plomería, diseño e instalación de paneles solares, reingeniería eléctrica y domótica. Paralelamente, ambos impulsan una empresa dedicada a administrar cuentas de inversión para potenciales inversionistas extranjeros, con foco en bienes raíces y en plataformas de inversión en la bolsa de valores, consolidando así una visión integral del negocio inmobiliario y financiero.
Proyección internacional
El salto al exterior marcó un punto de inflexión en su trayectoria. En EE.UU., Rivero desarrolla actividades privadas vinculadas al emprendimiento y la gestión en el sector inmobiliario. Lejos de su tierra natal, su experiencia previa se convirtió en un capital fundamental para abrirse camino, construir redes y proyectar nuevos objetivos en un entorno altamente competitivo.
Para 2026, anticipa proyectos y emprendimientos orientados a consolidar su apuesta por el crecimiento sostenido. Su visión combina experiencia acumulada, aprendizaje continuo y una clara orientación hacia la expansión internacional, sin perder el vínculo con sus raíces cochabambinas.
Más allá de los títulos y los negocios, su historia es la de una mujer que entendió que la imagen puede abrir puertas, pero que solo la preparación, la constancia y la gestión permiten mantenerse y crecer, incluso fuera de nuestras fronteras.