14.9 C
Cochabamba
jueves, marzo 26, 2026
InicioConyunturaS&P mejora la nota de Bolivia; pero el alivio es temporal y...

S&P mejora la nota de Bolivia; pero el alivio es temporal y los desafíos persisten

Más oxígeno, pero persiste el mismo problema. Bolivia sube en S&P, pero la economía sigue en riesgo.

Redacción | Activo$ Bolivia

Bolivia acaba de recibir una pequeña buena noticia en medio de un panorama económico complicado. La calificadora Standard & Poor’s (S&P) subió la nota del país de CCC- a CCC+. Suena bien, pero con matices.

En palabras simples, el país tiene un poco más de aire para pagar sus deudas en el corto plazo; pero sigue siendo considerado de alto riesgo. No es que la economía se haya fortalecido, sino que, por ahora, hay menos presión inmediata, explica el economista Fernando Romero.

¿Qué cambió?

La mejora no llegó por milagro. Romero explica que hay varias decisiones recientes que ayudaron como el haber reducido parcialmente la subvención a los carburantes, lo que baja la presión sobre el gasto público. El Gobierno buscó financiamiento externo y coordinación con organismos internacionales para conseguir dólares. Y se hizo un movimiento clave al cambiar deuda en dólares por deuda en bolivianos, lo que reduce la presión sobre las reservas internacionales.

Esto quiere decir que Bolivia no está mejor, pero tiene más margen para aguantar. Más oxígeno, pero no más músculo.

El propio informe señala, aunque no lo diga de forma dramática, que esto es un alivio coyuntural, no una mejora estructural.

¿Qué significa eso? Romero responde que el país no ha resuelto sus problemas de fondo porque el déficit fiscal sigue siendo alto (alrededor del 12% del PIB); persisten dificultades para acceder a dólares y no hay reformas profundas en el modelo económico.

Es decir, se evitó un problema inmediato, pero la base sigue siendo frágil.

¿Por qué sube la calificación?

Principalmente por expectativas de menos pagos urgentes en el corto plazo, un posible ingreso de divisas y ajustes puntuales del Gobierno para manejar caja.

En otras palabras, los mercados ven que Bolivia puede cumplir por ahora, pero no es que esté en una posición sólida a largo plazo.

Lo bueno y lo preocupante

Romero dice que lo positivo es que hay un menor riesgo de default inmediato, hay mejor señal (aunque leve) para inversionistas y mayor capacidad de reacción del Estado en momentos críticos.

Lo negativo es que el país sigue en categoría altamente especulativa (bono basura), las reservas internacionales siguen en niveles bajos y el déficit fiscal y el gasto público siguen sin corregirse de fondo.

Y la política es un factor adicional que pesa. Muchas de las reformas necesarias dependen de la Asamblea Legislativa, lo que puede frenar o retrasar decisiones clave.

El problema de fondo sigue intacto y hay una frase que resume todo: “Se redujo el riesgo inmediato, pero no se solucionó el problema de fondo”.

Bolivia sigue siendo vulnerable a shocks externos (como conflictos internacionales o cambios en precios de materias primas) y depende mucho de conseguir financiamiento externo.

¿Qué debería pasar ahora?

Romero dice que, para que esta mejora no sea solo un “parche”, el país necesita avanzar en cambios estructurales como ordenar las cuentas fiscales (menos déficit, gasto más eficiente), generar más dólares (exportaciones, inversión extranjera) y dar seguridad jurídica y reglas claras para atraer inversiones.

Sin eso, el riesgo país seguirá alto y cualquier mejora será temporal.

Dejar un comentario

¿Qué Te Parece la Noticia?

Reviews (0)

Este artículo aún no tiene reseñas.

Debes Leer