
Redacción | Activo$ Bolivia
La economía cochabambina atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Un nuevo informe de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC) proyecta que el departamento registrará una contracción del 4,15% de su Producto Interno Bruto (PIB) durante 2026, una caída incluso mayor a la prevista para el conjunto del país.
De acuerdo con el «Reporte Empresarial de Cochabamba al primer semestre de 2026», elaborado por la Unidad de Análisis Económico (UAE) y el Observatorio Económico Empresarial de la FEPC, el PIB departamental pasaría de 8.827 millones de dólares en 2025 a 8.460,68 millones en 2026, lo que representa una pérdida de 366,32 millones de dólares en apenas un año.
Empleo formal sigue siendo una deuda
El estudio advierte que la desaceleración económica también limita la creación de empleo formal. Según las proyecciones, apenas el 14,57% de la población económicamente activa de Cochabamba tendría acceso a un empleo formal, reflejando una economía donde predominan la informalidad, la baja productividad y una reducida actividad efectiva de las empresas registradas.
Para elaborar el reporte, la FEPC consolidó información del Instituto Nacional de Estadística (INE), el Servicio Plurinacional de Registro de Comercio (Seprec), la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), además de organismos internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la CEPAL y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Bolivia va en sentido contrario a la región
Mientras América Latina y el Caribe crecerían entre 2,2% y 2,4% durante 2026, Bolivia seguiría una trayectoria opuesta.
El Banco Mundial estima que la economía boliviana caerá 3,2%, el FMI proyecta una contracción de 3,3%, mientras que la FEPC plantea un escenario todavía más pesimista: 3,95%, considerando factores como la escasez de dólares, combustibles, inversión y los problemas logísticos registrados durante el primer semestre.
En este contexto, el PIB nacional disminuiría de 53.890 millones de dólares en 2025 a 51.761 millones en 2026.
Los sectores más afectados serían:
- Construcción (-8,5%)
- Actividad extractiva (-7,5%)
- Industria manufacturera (-6,5%)
- Comercio (-6%)
- Transporte y comunicaciones (-5,4%)
A pesar del panorama, Cochabamba mantendría el tercer lugar entre las economías departamentales, aportando 16,4% del PIB nacional, detrás de Santa Cruz (33,3%) y La Paz (25,3%). Entre los tres departamentos concentran aproximadamente el 75% de la actividad económica del país.
Manufactura y transporte concentran el mayor impacto
El informe identifica a la industria manufacturera y al sector de transporte y comunicaciones como los principales responsables de la contracción económica.
La manufactura disminuiría 6%, aportando 1,09 puntos porcentuales a la caída del PIB departamental, mientras que transporte y comunicaciones retrocedería 7%, restando 1,06 puntos porcentuales.
En conjunto, ambos sectores explicarían más de la mitad (51,8%) de la reducción económica proyectada para Cochabamba.
También registrarían caídas:
- Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca: -5%
- Comercio: -5,8%
- Alojamiento y servicios de comidas y bebidas: -3,5%
- Administración pública, salud y educación de mercado: -2,2%
- Construcción: -1,71%
Si se suman manufactura, transporte, agricultura y comercio, estos cuatro sectores representarían el 75,4% de toda la contracción económica departamental.
Bloqueos agravaron la crisis
El reporte sostiene que el deterioro económico no responde únicamente a factores financieros, sino también a las dificultades que enfrentaron las empresas para operar.
«Cochabamba produjo menos porque las empresas enfrentaron mayores dificultades para obtener insumos, movilizar mercancías, financiar operaciones y sostener sus ventas», señala el documento.
A ello se sumó la conflictividad social registrada durante el primer semestre. Según el estudio, Bolivia acumuló 83 días de interrupciones en carreteras troncales e interdepartamentales, con pérdidas estimadas en 15.790 millones de bolivianos.
En el caso de Cochabamba, se registraron 1.355 conflictos y protestas sociales, además de 58 días de bloqueos y una prolongada secuencia de 53 días consecutivos de interrupción logística, factores que terminaron profundizando el deterioro de la actividad productiva y comercial del departamento.
El informe señala que, sin medidas que permitan restablecer el abastecimiento de combustibles, mejorar el acceso a divisas, reducir la conflictividad y generar condiciones para la inversión, la recuperación económica de Cochabamba continuará enfrentando importantes obstáculos durante el resto del año.