
Redacción | Activo$ Bolivia
La inteligencia artificial ya no solo está transformando la forma de trabajar, crear contenidos o comunicarse. También está siendo utilizada para hacer más sofisticados los fraudes digitales, con voces clonadas, videos manipulados e imágenes capaces de imitar a personas e instituciones reales.
El objetivo es generar confianza y, al mismo tiempo, provocar una sensación de urgencia que lleve a la víctima a actuar sin verificar.
En este nuevo escenario, un mensaje aparentemente legítimo, una llamada con la voz de una persona conocida o un video que parece auténtico ya no son suficientes para demostrar que una comunicación es real.
Por eso, una de las principales recomendaciones es detenerse, verificar y acudir directamente a los canales oficiales antes de entregar información o realizar una operación.
Bolivia ya enfrenta este tipo de fraude
Las advertencias no son ajenas a Bolivia. En abril de 2026, la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) alertó sobre una plataforma fraudulenta que utilizaba su nombre y su imagen institucional para captar recursos.
La modalidad incluía videos y clonación de voces mediante inteligencia artificial para construir una apariencia de legitimidad y convencer a potenciales víctimas.
El caso muestra cómo las herramientas de IA pueden ser utilizadas para suplantar la identidad de instituciones reconocidas y hacer que una estafa resulte mucho más difícil de detectar a simple vista.
A este escenario se suma el volumen de denuncias relacionadas con posibles fraudes en telecomunicaciones. La Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) registró 16.821 denuncias entre mayo de 2023 y abril de 2026 y reportó el bloqueo de 10.846 líneas móviles vinculadas a actividades ilícitas.
Los datos muestran que el fraude digital ya no es un problema aislado. Forma parte de un entorno en el que las herramientas tecnológicas permiten ampliar el alcance y sofisticar las estrategias utilizadas por los delincuentes.
Cinco señales para estar alerta
Los fraudes pueden llegar mediante mensajes de texto, llamadas telefónicas, videos, redes sociales, correos electrónicos o plataformas digitales. Aunque las modalidades cambian, existen algunas señales que pueden ayudar a identificar una comunicación sospechosa.
1. Piden información confidencial
Contraseñas, códigos de seguridad, datos bancarios o información personal son algunos de los principales objetivos.
Una solicitud inesperada de este tipo de información debe ser considerada una señal de alerta. La urgencia del mensaje no justifica entregar datos sensibles sin comprobar primero quién está detrás de la comunicación.
2. Intentan generar urgencia
“Su cuenta será bloqueada”, “detectamos una operación sospechosa”, “ganó un premio” o “debe actuar inmediatamente” son algunos de los recursos utilizados para reducir el tiempo que tiene la víctima para pensar.
La estrategia busca que la persona reaccione emocionalmente en lugar de verificar.
Ante este tipo de mensajes, lo recomendable es no actuar inmediatamente y confirmar la información mediante un canal oficial.
3. Incluyen enlaces o remitentes sospechosos
Un enlace puede dirigir a una página que imita la imagen de un banco, una institución pública o cualquier otro servicio conocido.
Por ello, además de revisar quién envía el mensaje, es importante comprobar cuidadosamente la dirección antes de ingresar información.
Una práctica más segura es acceder directamente a la página web o aplicación oficial, en lugar de hacerlo mediante un enlace recibido por mensaje.
4. La voz o el video parecen demasiado reales
Este es uno de los cambios más importantes introducidos por la inteligencia artificial.
La clonación de voz y la generación o manipulación de imágenes y videos permiten construir comunicaciones que pueden parecer auténticas incluso para personas familiarizadas con quien aparece o habla.
Por eso, la apariencia de autenticidad ya no debería ser el único criterio de confianza.
Si una comunicación presenta inconsistencias, una solicitud inusual o simplemente genera dudas, lo recomendable es detenerse y comprobar su origen por otra vía.
5. La comunicación no puede confirmarse
Una de las reglas más útiles frente al fraude digital es sencilla y es que si no se puede confirmar, no se debe actuar.
Una solicitud de dinero, información o acceso a una cuenta que no puede ser validada directamente con la institución correspondiente debe considerarse sospechosa.
La recomendación es no responder, no compartir información y contactar directamente a la entidad mediante sus canales oficiales.

La seguridad también depende del usuario
La tecnología permite fortalecer los mecanismos de protección de las operaciones digitales, pero la prevención también requiere hábitos adecuados por parte de los usuarios.
En Banco Ganadero, por ejemplo, la estrategia de prevención se difunde a través de sus canales oficiales. GanaMóvil y GanaNet incorporan mensajes y recomendaciones de seguridad, mientras que su página web y otros espacios digitales proporcionan información para promover prácticas de protección.
“Actualmente, una comunicación fraudulenta puede parecer completamente legítima, incluso cuando utiliza una voz, una imagen o información que reconocemos. Por eso, más que confiar en la apariencia de un mensaje, es fundamental detenerse, verificar su origen y utilizar siempre los canales oficiales antes de realizar cualquier transacción”, señala Edgardo Cuéllar, gerente de Negocios Digitales y Marketing del Banco Ganadero.
La evolución de la inteligencia artificial obliga, por tanto, a cambiar también las formas de prevención. Ya no basta con preguntarse si una imagen, una voz o un video parecen reales.
La pregunta clave ahora es ¿puedo comprobar que esta comunicación realmente proviene de quien dice enviarla?
Frente a una tecnología capaz de fabricar apariencias cada vez más convincentes, una pausa de unos segundos, una verificación independiente y el uso de canales oficiales pueden convertirse en la mejor barrera contra una estafa.