
Redacción | Activo$ Bolivia
Con las carreteras nuevamente habilitadas, el sector transporte de Cochabamba comienza a retomar sus actividades. Sin embargo, el costo económico de casi dos meses de bloqueos deja una profunda huella con Bs 718,1 millones en pérdidas acumuladas, según un reporte presentado por la Cámara Departamental de Transporte de Cochabamba (CDTC).
Durante una conferencia de prensa, el presidente de la institución, Luis Jimenez, explicó que los 58 días efectivos de interrupciones viales generaron una afectación sin precedentes para transportistas, empresas logísticas, conductores y cadenas productivas que dependen de la circulación permanente de mercancías y pasajeros.
“Cochabamba vuelve a abrir sus rutas, y el transporte carga una factura económica de Bs 718,1 millones”, afirmó Jimenez al presentar el informe con corte técnico al 22 de junio de 2026.
Más de Bs 12 millones perdidos cada día
El reporte calcula que el sector transporte y logística perdió en promedio Bs 12,4 millones diarios durante el periodo de bloqueos. La cifra representa el 19,3% de toda la afectación económica acumulada en el departamento y equivale al 1,42% del Producto Interno Bruto (PIB) nominal departamental estimado.
Según la CDTC, el impacto no solo se refleja en ingresos perdidos, sino también en viajes cancelados, vehículos inmovilizados, carga reprogramada, encomiendas demoradas, pasajeros afectados y mayores costos operativos para las empresas.

El corazón logístico del país
La entidad recordó que Cochabamba cumple una función estratégica dentro de la red vial boliviana al conectar el occidente y el oriente del país. Por sus corredores circulan diariamente más de 141.000 vehículos, entre transporte de carga pesada, distribución comercial, pasajeros y servicios vinculados a la actividad económica nacional.
De acuerdo con el informe, cada interrupción en estos corredores tiene consecuencias que trascienden las fronteras departamentales, afectando el abastecimiento de alimentos, insumos industriales, comercio y producción.
Durante los 58 días de conflicto, la exposición alcanzó 8,2 millones de vehículo-días, mientras que más de 5 millones de vehículo-días resultaron afectados en el escenario central analizado por la CDTC.
La carga pesada fue la más golpeada
La mayor parte de las pérdidas se concentró en el transporte de carga pesada e interdepartamental, con una afectación estimada en Bs 388,9 millones.
A esta cifra se suman:
- Bs 142,4 millones en pérdidas para carga liviana, distribución y reparto.
- Bs 134,2 millones para el transporte de pasajeros interurbano e intermunicipal.
- Bs 52,6 millones asociados al reinicio de operaciones, rezagos acumulados y procesos de normalización.
Para la dirigencia del sector, estos números muestran que la crisis no solo golpeó a los transportistas, sino también al comercio, la industria y las cadenas de abastecimiento.

Comienza la recuperación
Con el levantamiento de los bloqueos, la CDTC considera que se inicia una etapa clave de recuperación operativa. Entre las primeras señales de normalización se encuentra la liberación de 530 conductores que permanecían varados en rutas del occidente.
Además, ingresaron 80 camiones desde Colomi hacia la ciudad de Cochabamba y se espera la llegada de otros 250 vehículos tras la apertura de las rutas del Chapare. En total, unas 860 unidades y conductores ya comenzaron a reincorporarse al flujo de transporte.
Pese a ello, la institución advierte que esta cantidad todavía representa una fracción reducida del movimiento habitual que registra diariamente el departamento.
Un sector que mueve empleo y economía
La importancia del transporte en Cochabamba también se refleja en las cifras laborales. El departamento cuenta con más de 556.000 vehículos registrados, equivalentes al 20,8% del parque automotor nacional.
Asimismo, datos del Censo 2024 muestran que solo en el municipio de Cochabamba existen más de 23.200 personas ocupadas en actividades relacionadas con transporte y almacenamiento.
Para la CDTC, garantizar la transitabilidad significa proteger miles de empleos, ingresos familiares y el funcionamiento de sectores productivos fundamentales.

Las prioridades inmediatas
Ante este escenario, la Cámara Departamental de Transporte planteó cuatro desafíos urgentes: asegurar la libre circulación en las rutas, brindar seguridad a los conductores, restablecer de manera ordenada los flujos de carga y pasajeros, y fortalecer la coordinación con las autoridades para preservar los corredores estratégicos.
Luis Jimenez concluyó señalando que la recuperación dependerá de mantener la estabilidad en las carreteras.
“Cuando el transporte se mueve, la economía vuelve a ordenar sus flujos. La recuperación exige rutas expeditas, seguridad operativa y condiciones para que la economía vuelva a moverse con regularidad”, sostuvo.