
Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia
Cada vez son más los bolivianos que cruzan la frontera rumbo a Chile con una sola meta: encontrar mejores oportunidades de vida. Hoy, la comunidad boliviana en el vecino país supera las 180 mil personas, lo que la convierte en la quinta colectividad extranjera más numerosa en tierras chilenas.
La explicación está a la vista: la crisis económica y social que atraviesa Bolivia ha empujado a miles a mirar hacia afuera. Entre la falta de dólares, el alza del precio en el mercado paralelo, la escasez de hidrocarburos, la inflación que no da tregua y el déficit de empleos formales, muchos ciudadanos optan por migrar como salida a un panorama cada vez más incierto.
Un indicador de esta tendencia es la alta demanda de pasaportes en las principales ciudades del eje central. De hecho, han proliferado agencias que ofrecen gestionar los trámites migratorios por montos que arrancan en 200 bolivianos, una prueba clara de que el movimiento migratorio no se detiene.

¿Por qué Chile?
El atractivo chileno está en su estabilidad económica y en la amplia oferta de trabajo y educación. Según el Instituto Nacional de Estadísticas de Chile, hasta diciembre de 2023 vivían allí casi 1,9 millones de extranjeros, un 4,5% más que en 2022. En esa lista, los venezolanos llevan la delantera (38%), seguidos de peruanos, colombianos, haitianos, bolivianos y argentinos.
Los rubros donde más presencia tienen los bolivianos son los de siempre: cosecha frutícola, confección, albañilería y minería. Mano de obra que, en muchos casos, resulta clave para sostener esas industrias.

Retos y barreras
Eso sí, no todo es fácil. Desde 2023, Chile endureció sus controles fronterizos, desplegando incluso tropas para frenar el ingreso irregular. Aun así, este año se firmaron acuerdos bilaterales con Bolivia para combatir la trata de personas y regularizar los flujos migratorios.
Para quienes optan por la vía legal, los requisitos son varios: pasaporte o cédula vigente, antecedentes penales, documentos apostillados, fotos recientes y una cuenta migratoria en línea. Con todo eso, se puede aplicar a una residencia temporal de dos años.
Una realidad que ya no sorprende
El flujo migratorio boliviano hacia Chile crece cada año y, lejos de ser una moda pasajera, se está convirtiendo en parte de la realidad estructural del país. Al final, detrás de cada número hay historias de familias que buscan nuevas oportunidades, aunque eso signifique empezar de cero al otro lado de la frontera.