
Redacción | Activo$ Bolivia
La Asociación Nacional de Avicultores de Bolivia (ANA) emitió un duro comunicado a la opinión pública alertando sobre la situación «crítica y devastadora» que atraviesa el sector debido a los bloqueos de carreteras y protestas que ya se extienden por tres semanas. La institución advirtió que la crisis no solo destruye la actividad productiva, sino que compromete directamente la seguridad alimentaria de toda la población boliviana.
El cierre de las principales vías troncales del país ha provocado un escenario de desequilibrio extremo en los mercados nacionales. Por un lado, en las regiones productoras como Santa Cruz y Cochabamba se registra un grave sobrestock de pollos, lo que ha derrumbado los precios por debajo del costo real de producción. Esta brecha insostenible se traduce en pérdidas millonarias directas para las granjas por cada kilo producido que no puede comercializarse de manera regular.
Por otro lado, los centros de consumo masivo sufren las consecuencias del desabastecimiento. En ciudades como La Paz, el precio del pollo y del huevo ha escalado de manera irremediable ante la absoluta imposibilidad física de trasladar la producción desde las granjas de origen.
Colapso del ciclo productivo e insuficiencia de soluciones temporales
Los indicadores semanales reflejan la gravedad del panorama: la reposición de pollitos bebé (PBB) en las granjas ha caído drásticamente en 400.000 unidades, lo que representa un descenso del 7% con proyecciones de empeorar en los próximos días. Desde ANA recuerdan que la avicultura opera bajo ciclos biológicos estrictos de entre 6 y 8 semanas. La interrupción del transporte obliga a retener a los animales más allá del tiempo planificado o a adelantar su salida en condiciones comerciales completamente desfavorables, alterando irreversiblemente la cadena de suministro.
Respecto a las alternativas logísticas planteadas en los últimos días, los productores fueron categóricos al señalar que los llamados «puentes aéreos» y «corredores humanitarios» no constituyen una solución estructural, ya que no logran cubrir el volumen de la demanda de la población ni alivian el excedente acumulado en los centros de producción.
Señalamiento de responsabilidades y demandas al Ejecutivo
El comunicado sectorial identifica dos frentes responsables de la crisis actual. Por acción, a quienes planificaron y ejecutan las medidas de presión; y por inacción, al Gobierno Nacional por no actuar con la firmeza necesaria. «No podemos seguir absorbiendo indefinidamente los costos de una crisis que no generamos», señala el documento de manera enfática.
Ante la situación de emergencia, la Asociación Nacional de Avicultores —con el respaldo de sus filiales ADA Santa Cruz, ADA Cochabamba y ADA Chuquisaca— planteó cuatro exigencias urgentes al Ejecutivo Central:
- Apertura inmediata de rutas: Liberación de las carreteras bloqueadas mediante salidas políticas o la aplicación de medidas legales e institucionales facultadas por la Constitución Política del Estado (CPE).
- Procesamiento legal de los bloqueadores: Cárcel para los autores intelectuales y materiales de las protestas, bajo el argumento de que sus actos atentan contra la producción nacional y el derecho a la alimentación.
- Incentivos económicos: Adopción de medidas de emergencia económica orientadas a mitigar las severas pérdidas financieras acumuladas en el sector.
- Priorización estructural: Evitar que los temas de fondo del sector productivo sean relegados por la coyuntura política actual, tratándolos como una prioridad de seguridad nacional.
El sector avícola concluyó con un llamado directo al presidente del Estado, enfatizando que el tiempo corre en contra de la sostenibilidad del productor y de la economía de las familias bolivianas, que ya enfrentan el encarecimiento de la canasta básica.