18.9 C
Cochabamba
martes, septiembre 8, 2026
InicioEntrevistasLuz Mary Zelaya, la fuerza que transformó CADEPIA

Luz Mary Zelaya, la fuerza que transformó CADEPIA

Luz Mary Zelada fue reelegida, recientemente, como presidente de CADEPIA Cochabamba.

Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia

Cuando Luz Mary Zelaya llegó a Cochabamba, hace poco más de dos décadas, lo hizo como una auténtica forastera; no conocía la ciudad, no tenía una red de contactos y apenas llevaba consigo un pequeño emprendimiento de suplementos nutricionales elaborados con maca y soya.

Nació en Irupana (en los Yungas de La Paz) y jamás imaginó que ese viaje a la Llajta terminaría por arraigarla a estos valles y convertirla en una de las dirigentes más influyentes de la Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía (CADEPIA) de Cochabamba.

Su historia dentro de la institución comenzó casi por casualidad. Buscaba un espacio para vender sus productos cuando encontró una organización pequeña, con poca presencia institucional y escasa capacidad para defender a sus afiliados. Pero en lugar de adaptarse a lo que había, decidió involucrarse.

Visión transformadora

Primero comenzó impulsando la participación de los pequeños productores en ferias comerciales, lideró movilizaciones para recuperar espacios de venta y cambió la imagen de un sector que ya no quería pedir favores, sino demostrar que los pequeños empresarios son generadores de empleo y producción. Con esa visión empezó una transformación que marcaría un antes y un después en CADEPIA.

Uno de sus mayores desafíos fue abrir las puertas de la Feria Internacional de Cochabamba (FEICOBOL) para los pequeños productores. Después de insistentes gestiones consiguió que decenas de sus afiliados participaran en una de las principales ferias internacionales del país.

Algunos de los pequeños empresarios afiliados a CADEPIA Cochabamba.

Apostó su patrimonio por el futuro de CADEPIA

Pocas decisiones reflejan con tanta claridad el compromiso de Luz Mary Zelaya con CADEPIA como la construcción del pabellón institucional en el recinto ferial de Alalay.

El proyecto nació sin recursos suficientes ni financiamiento garantizado. Lejos de esperar mejores condiciones, Zelaya decidió asumir el desafío por sí misma. Ante la imposibilidad de que la institución accediera con rapidez a créditos, puso en juego su propio patrimonio y respaldo financiero para obtener los préstamos que hicieron posible la construcción de la estructura desmontable que hoy alberga a decenas de pequeños productores durante la FEXCO.

A ese esfuerzo se sumaron donaciones de empresarios, aportes de instituciones y una intensa gestión para conseguir materiales y optimizar costos. El resultado fue mucho más que un espacio de exposición, se convirtió en una plataforma de crecimiento para la pequeña industria cochabambina.

Gracias al pabellón, cientos de emprendedores encontraron una vitrina comercial de primer nivel, fortalecieron su presencia en el mercado y contribuyeron a que CADEPIA avanzara hacia la autosostenibilidad financiera.

Para Zelaya, sin embargo, el mayor logro no está en la infraestructura, sino en ver el pabellón lleno de visitantes que recorren los stands y salen con productos elaborados por pequeños empresarios bolivianos.

«Ese movimiento demuestra que, cuando se generan oportunidades, la pequeña industria responde con trabajo, innovación y producción», afirma con orgullo.

Legado y herencia

Lo que inicialmente fueron cinco espacios pequeños compartidos terminó convirtiéndose en un sector propio para cientos de emprendedores. Es así que el proyecto que mejor resume su gestión fue la construcción del pabellón de CADEPIA en el campo ferial de Alalay.

Aquella apuesta convirtió al pabellón en uno de los espacios más concurridos de la feria, donde miles de visitantes se pasean por sus stands para conocer la fuerza productiva de los pequeños productores locales.

Pero el legado de Zelaya va más allá de una infraestructura. Durante años impulsó cursos de capacitación, fortaleció la autosostenibilidad financiera de la institución, promovió convenios y consolidó una organización que actualmente agrupa a alrededor de 1.500 afiliados.

Quienes la conocen coinciden en que su liderazgo se caracteriza por una mezcla poco común de firmeza y capacidad de gestión. Ella misma resume esa filosofía con una frase que repite desde hace años: «No somos pobres ni mendigos; somos productores y merecemos oportunidades».

Ahora que el sector enfrenta una de las crisis económicas más profundas de los últimos años, esa convicción vuelve a convertirse en la bandera de una dirigente que hizo de la perseverancia una herramienta para abrir puertas donde antes solo había obstáculos.

Posesión de Luz Mary Zelaya como presidente de CADEPIA en agosto de 2026. (Foto: FEPC)

Dejar un comentario

¿Qué Te Parece la Noticia?

Reviews (0)

Este artículo aún no tiene reseñas.

Debes Leer