El sistema de Aquakit permite tratar hasta 1.000 litros diarios de agua provenientes de duchas y lavamanos para ser reutilizados, ahorrando agua potable.
Redacción | Activo$ Bolivia
Aquakit comenzó como una propuesta presentada a Aceleradora 100+, la plataforma de CBN que impulsa startups con ideas sostenibles. Actualmente, su tecnología ya funciona en el Centro de Distribución de CBN en Riberalta, Beni.
Gracias al acompañamiento del programa, la startup pudo validar su solución, mejorar su propuesta y prepararse para implementarla en una operación real. Ese proceso fue clave para dar el salto.
Su sistema permite tratar hasta 1.000 litros diarios de agua provenientes de duchas y lavamanos. En lugar de desperdiciarse, esa agua se limpia y se reutiliza en sanitarios, limpieza y riego, ayudando a reducir el consumo de agua potable.
La implementación requirió una inversión cercana a los $us 12.000 y hoy forma parte de la operación diaria del centro de distribución.
Para Aquakit, Aceleradora 100+ fue el impulso que le permitió pasar de ser una startup con una buena idea a convertirse en proveedor, con una solución ya implementada y operando en condiciones reales. Para CBN, significó incorporar tecnología boliviana que fortalece el uso responsable del agua y aporta a una gestión más sostenible.
Este 2026 CBN cumple 140 años de vida y Aceleradora celebrará su quinta edición.
Cobro del ITF tras su abrogación desata críticas por inseguridad jurídica.
Redacción | Activo$ Bolivia
La reciente actuación del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) abrió un debate sobre la seguridad jurídica y la aplicación uniforme de las normas tributarias en Bolivia. Para el experto en temas impositivos Marcelo Gonzales, existen señales preocupantes de trato desigual en la implementación de leyes aprobadas y publicadas oficialmente.
Gonzales observa que la Ley N° 1718, que repone el 100% del crédito fiscal del Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre facturas de compra de gasolina, fue aplicada de manera inmediata mediante un comunicado institucional. Sin embargo, la Ley N° 1717, que abroga expresamente el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), no recibió hasta ahora un pronunciamiento oficial, pese a haber sido publicada el 11 de abril de 2026 en la misma edición de la Gaceta Oficial de Bolivia.
El especialista remarca que ambas normas entraron en vigencia bajo el mismo marco legal, por lo que no debería existir diferencia en su aplicación. No obstante, señala que algunas entidades financieras continuaban cobrando el ITF el lunes 13 de abril, situación que considera incompatible con el principio de legalidad tributaria.
Según Gonzales, no resulta válido argumentar que la falta de ajustes operativos o la ausencia de instrucciones específicas de otras autoridades impidan ejecutar una ley ya vigente. Explica que cuando una norma principal es eliminada, las disposiciones secundarias que dependen de ella pierden sustento jurídico de manera automática.
A su juicio, mantener cobros bajo esas justificaciones no solo afecta la confianza de los contribuyentes, sino que también refuerza la percepción de discrecionalidad administrativa. “En un Estado de Derecho, la vigencia de una norma no depende de decisiones internas, sino de su promulgación y publicación oficial”, sostiene.
En los días venideros habrá que verificar si las entidades financieras corrigen la situación o si persisten los cobros observados, un hecho que podría profundizar el cuestionamiento ciudadano sobre el respeto a la normativa tributaria vigente.
Templo de San Felipe Neri, en la ciudad de Sucre. (Foto: ABI)
El feriado de Semana Santa volvió a demostrar su impacto en la economía boliviana al reactivar el sector turístico y generar un movimiento superior a Bs 250 millones a nivel nacional. Así lo informó la ministra de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, Cinthya Yañez.
“Tenemos datos de que se han movilizado aproximadamente 250 millones de bolivianos en el país durante Semana Santa y el feriado, no solamente desde la perspectiva católica, sino también desde la perspectiva nacional”, señaló la autoridad, destacando la diversidad de destinos que atrajeron a los visitantes.
Entre los puntos más concurridos estuvieron destinos tradicionales como Copacabana, Sucre y Cotoca, conocidos por su valor religioso. Sin embargo, la dinámica turística también se extendió a otros atractivos emblemáticos como el Salar de Uyuni, evidenciando una mayor diversificación de la oferta en todo el país.
Uno de los casos más destacados fue el de Sucre, que se consolidó como uno de los principales destinos durante el feriado. La ciudad recibió aproximadamente 27.000 visitantes y alcanzó una tasa de ocupación hotelera del 80%, un nivel significativo frente a periodos anteriores de menor actividad.
Además, eventos gastronómicos como el Festival del Santo Sabor aportaron de manera importante a la economía local. Según datos oficiales, se vendieron cerca de 6.500 platos en apenas cuatro horas, generando un movimiento estimado de Bs 11,8 millones para la región.
La ministra enfatizó que estos resultados reflejan el papel estratégico del turismo como uno de los pilares de la economía nacional. Más allá del flujo de visitantes, el impacto se traduce en generación de empleo y en un mayor dinamismo del consumo de servicios en los nueve departamentos del país, consolidando al sector como un motor clave para la reactivación económica.
A lo largo de tres décadas, INFOCAL ha construido una reputación basada en la práctica, la cercanía con las empresas y la actualización permanente de sus procesos educativos.
Sandra Arias Lazcano | Activo$ Bolivia
En un contexto donde la formación técnica cobra cada vez más relevancia para el desarrollo productivo, el trabajo que realiza INFOCAL Cochabamba se consolida como un referente. Bajo el liderazgo de su rector, el ingeniero Luis Maldonado Cabrera, la institución ha apostado por la calidad, la mejora continua y la innovación como pilares para formar talento que responda a las demandas reales del mercado laboral.
A lo largo de tres décadas, INFOCAL ha construido una reputación basada en la práctica, la cercanía con las empresas y la actualización permanente de sus procesos educativos. Ese camino se refleja ahora en la obtención de certificaciones internacionales que fortalecen su compromiso con la excelencia.
Un camino con mejora continua
El proceso de fortalecimiento institucional comenzó hace varios años con la formalización de procedimientos y la generación de evidencias que permitieran demostrar que cada etapa —desde la inscripción hasta el seguimiento de egresados— se realizaba de manera ordenada y verificable.
En 2019, la institución obtuvo la certificación ISO 9001:2015, lo que implicó estandarizar tanto los procesos de enseñanza-aprendizaje como los administrativos. Esto permitió trabajar bajo un enfoque de mejora continua, revisando periódicamente los procedimientos y ajustándolos a nuevas realidades educativas y tecnológicas.
Sin embargo, el desafío no se detuvo ahí. Con la aparición de lineamientos que promovían la adopción de estándares específicos para instituciones educativas, INFOCAL decidió dar un paso más y trabajar para certificarse con la norma ISO 21001:2018, enfocada exclusivamente en organizaciones educativas y avalada por TÜV Rheinland. El trabajo de adecuación, que en el pasado tomó años, se logró en apenas seis meses gracias a la experiencia acumulada y la institución recibió su acreditación en febrero de 2026.
Luis Maldonado explica que la nueva certificación incorpora aspectos clave como responsabilidad social, atención a personas con capacidades diferentes y un mayor énfasis en la trazabilidad de los procesos académicos, reforzando la cultura institucional orientada a la calidad.
José Ferrufino (izq.), presidente de la Fundación INFOCAL, y Luis Maldonado, rector de INFOCAL.
Una marca construida desde la práctica
Parte del posicionamiento de INFOCAL comienza con su modelo de formación dual, que combina teoría con práctica en entornos reales de trabajo. Desde sus inicios, estudiantes que ya se desempeñaban en empresas complementaban su aprendizaje en las aulas y talleres, logrando una experiencia formativa integral.
Con el tiempo, la institución amplió su oferta hacia programas de técnico superior en modalidad presencial, siempre manteniendo el foco en talleres equipados y prácticas reales. Esta apuesta ha permitido que los egresados lleguen al mercado laboral con habilidades concretas, facilitando su inserción en empresas productivas y de servicios.
La inversión en equipamiento moderno ha sido constante. Recientemente, se inauguró un taller con tecnología que simula procesos de industria 4.0, capaz de monitorear operaciones mediante conexión a la nube, acercando a los estudiantes a las dinámicas tecnológicas que ya utilizan empresas en Bolivia y el mundo.
Asimismo, se impulsa la carrera de autotrónica, orientada a responder al cambio en la matriz energética del sector automotriz, incorporando conocimientos sobre vehículos eléctricos e híbridos.
Tres décadas formando talento
Como fundación, INFOCAL cumple 30 años de trabajo continuo, periodo en el que ha consolidado una estructura de gobernanza bipartita que integra representantes empresariales y laborales. Esta característica ha permitido mantener una visión alineada con las necesidades del sector productivo.
Actualmente, la institución cuenta con alrededor de 1.800 estudiantes en programas de técnico superior y ofrece diez carreras, entre ellas mecánica automotriz, electromecánica industrial, gastronomía y tecnología informática, áreas que registran alta demanda.
En estos años, más de 5.900 estudiantes han obtenido su título, mientras que miles de egresados se desempeñan en empresas o desarrollan emprendimientos propios, reflejando el impacto de la formación recibida.
Historias que inspiran
Los logros de los egresados son, quizá, la mayor satisfacción institucional. Maldonado cuenta que, por ejemplo, hay graduados en gastronomía que han continuado estudios en el extranjero, otros lideran equipos en hoteles y empresas, mientras que técnicos en áreas industriales y automotrices han creado talleres y negocios propios.
En los proyectos académicos también se evidencia la creatividad de los estudiantes, quienes desarrollan soluciones tecnológicas como máquinas agrícolas, equipos industriales o prototipos orientados a resolver problemas concretos, fortaleciendo su capacidad de innovación.
Mirada hacia el futuro
Para la institución, obtener certificaciones no representa un punto de llegada, sino un compromiso permanente, afirma Maldonado. La cultura de auditorías internas, revisión de procesos y adaptación a nuevas exigencias permite identificar oportunidades de mejora y responder con agilidad a los cambios del entorno educativo.
El mensaje hacia la comunidad es que la calidad es un proceso continuo que requiere la participación de docentes, estudiantes y administrativos. Formar profesionales competentes implica no solo transmitir conocimientos, sino también fomentar una mentalidad orientada a la mejora constante.
En un mundo laboral cada vez más exigente, el desafío es seguir formando técnicos capaces de innovar, adaptarse y aportar valor. INFOCAL Cochabamba asume ese reto con la convicción de que la educación técnica, cuando se hace con rigor y visión, puede transformar vidas y contribuir al desarrollo del país.
BCP eleva diez veces el límite para compras internacionales con débito.
El Banco de Crédito BCP continúa diferenciándose en el sistema financiero boliviano al ampliar hasta $us 5.000 el límite para compras en el exterior con tarjetas de débito, una cifra que multiplica por diez los $us 500 establecidos como referencia en un reciente anuncio gubernamental.
Al igual que ocurrió con la devolución de depósitos en dólares —cuando el banco elevó el límite hasta $us 10.000, muy por encima del estándar del mercado—, esta nueva medida refuerza su posición como una entidad que busca ofrecer mayores facilidades a sus clientes en un contexto de restricciones para operaciones internacionales.
“Acompañamos la política de liberación del uso de tarjetas con una ampliación que responde a nuestro compromiso de brindar a nuestros clientes más opciones y mayor flexibilidad para sus operaciones internacionales, apoyados en nuestra solidez financiera”, señaló la gerente de Clientes, Productos y Canales del BCP, Verónica Velarde.
El año pasado, el BCP lanzó también la tarjeta prepago internacional, 100 % digital y recargable con USDT, que continúa consolidándose como una alternativa eficiente para pagos en el exterior.
Con estas iniciativas, el Banco de Crédito BCP reafirma su estrategia de innovación y su enfoque en ofrecer soluciones más ágiles, amplias y competitivas para facilitar las operaciones internacionales de personas y empresas.
Jaron FIV LS, de la Hacienda Nelori, es el más pesado de la feria agropecuaria cruceña con 1.235 kilos de peso.
Redacción | Activo$ Bolivia
La Agropecruz 2026 exhibió a los ejemplares de mayor peso dentro de la muestra cebuina, consolidándose como una vitrina del avance en genética, nutrición y manejo productivo en Bolivia. Los bovinos más pesados por raza —Brahman, Nelore y Nelore Mocho— reflejan, a través de sus registros técnicos, el alto nivel alcanzado por los expositores.
Encabezando este grupo se encuentra el ejemplar más pesado de toda la feria: JARON FIV LS DE NELORI, de la cabaña Nelori, con un imponente peso de 1.235 kilogramos. Propiedad de Luis F. Saavedra Tardío, este bovino de raza Nelore no solo destaca por su volumen corporal, sino también por su desempeño productivo, con una ganancia diaria de peso de 1.438 gramos, posicionándose como el referente absoluto de esta edición.
En la categoría Nelore Mocho, el liderazgo lo ocupa SATOSHI FIV SAUSALITO, de la cabaña Sausalito. Con un peso de 1.155 kilogramos, este ejemplar, perteneciente a Osvaldo Monasterio Rek, sobresale por su desarrollo físico y eficiencia, registrando una ganancia diaria de 1.370 gramos.
Mr. Emir FIV, de la cabaña Stevital, es el ganador en la raza Brahman.
Por su parte, en la raza Brahman, el ejemplar de mayor peso es MR. EMIR FIV DE STEVITAL, de la cabaña Stevital. Con 940 kilogramos, este bovino, propiedad de René Ustariz M., consolida su presencia en la muestra con una ganancia diaria de 1.078 gramos, evidenciando el equilibrio entre genética y manejo.
Estos registros forman parte de la evaluación técnica de la feria y permiten dimensionar el nivel competitivo de la ganadería cebuina en Bolivia. El peso y la ganancia diaria se posicionan como indicadores clave de eficiencia y calidad genética, reafirmando el avance sostenido del sector y su proyección hacia estándares cada vez más exigentes.
Ante el nuevo escenario, en teoría, las empresas deberían actuar con precisión; pero en la práctica, lo más probable es que jueguen a la defensiva.
Redacción | Activo$ Bolivia
Cuando el tipo de cambio cambia, no solo se ajustan los números, cambia todo el juego. Y eso es justamente lo que pone sobre la mesa Carlos Hugo Barbery Alpire, economista y experto en pricing, al analizar el nuevo esquema que implementará el Banco Central de Bolivia (BCB).
La pregunta es directa, casi inevitable: ¿cómo van a reaccionar las empresas? Según explica Barbery, la respuesta no es tan simple como subir precios y listo. De hecho, ese es apenas el comienzo.
Desde su mirada, las empresas que quieran sobrevivir —y no solo resistir— tendrán que hacer varios ajustes internos. Primero, ordenar sus cuentas: revisar activos, deudas y flujos de caja, porque un nuevo tipo de cambio puede inflar o distorsionar todo. Segundo, entender que no todos los productos deben subir de precio por igual. Como señala Barbery, segmentar es clave porque no todos los costos están igual de expuestos al dólar.
Pero hay más. También entra en juego algo que muchas veces se pasa por alto y son los márgenes. En vez de “tarifazos”, Barbery sugiere optimizar el portafolio para no perder volumen de ventas. Y, por último, algo fundamental es cubrirse. Es decir, alinear ingresos y egresos en la misma moneda para no quedar descalzados en medio de la volatilidad.
Ahora bien, una cosa es lo que “deberían hacer” y otra lo que probablemente harán. Y ahí el análisis se vuelve más crudo.
En la práctica, explica, muchas empresas van a reaccionar por miedo y anticipación. ¿Cómo? Subiendo precios como si el dólar ya estuviera en el peor escenario. También protegiendo inventarios, ajustando balances para que se vean mejor y, en algunos casos, restringiendo la oferta. Todo esto puede generar algo peligroso que es más presión inflacionaria.
Y aquí aparece uno de los puntos más interesantes del análisis, el famoso “precio descontado”. Existe la idea de que el mercado ya tomó en cuenta el dólar paralelo, pero Barbery afirma que eso es más un mito que una realidad. La experiencia —como el caso argentino— muestra que cuando el tipo de cambio oficial sube, no es que alcanza al paralelo, más bien empuja todo hacia arriba.
Entonces, ¿qué riesgos vienen? Según el economista, hay dos principales. Por un lado, el aumento de costos ligados al dólar oficial (impuestos, importaciones, logística). Y por otro, una ilusión contable porque los balances que parecen mejorar, pero las empresas tienen menos liquidez real.
Ante la pregunta de si el dólar paralelo puede seguir subiendo, la respuesta de Barbery es sí, especialmente si no hay credibilidad o acceso suficiente a divisas. En ese escenario, el mercado puede moverse por expectativa, por precaución o incluso por especulación.
Al final, la conclusión es tan clara como incómoda porque, en teoría, las empresas deberían actuar con precisión. Pero en la práctica, lo más probable es que jueguen a la defensiva.
Y si ese ajuste no viene acompañado de orden fiscal, reservas y confianza, el riesgo es mayor porque habrá más inflación y una brecha cambiaria que en vez de cerrarse puede agrandarse.
En pocas palabras, como deja entrever Barbery, no se trata solo de un cambio en el tipo de cambio. Se trata de un cambio en la forma de hacer negocios.
La marca BARDERÓ nació de la convicción y también de las cicatrices de su fundador, el ingeniero Juan Murillo Carrillo.
Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia
En una planta industrial de Cochabamba, entre tanques de acero inoxidable y un olor tenue a alcohol destilado que anuncia que algo se está creando, toma forma una historia empresarial distinta. No es solo la historia de una marca de bebidas, sino la de una reconstrucción paciente. La marca BARDERÓ nació de la convicción (y también de las cicatrices) de su fundador, el ingeniero Juan Murillo Carrillo, quien ha vivido en carne propia los altibajos que marcan a la industria boliviana, que día a día enfrenta mercados pequeños, informalidad persistente, presión impositiva y trámites que ponen a prueba cualquier plan de crecimiento.
Un pasado que marcó el rumbo
Antes de pensar en botellas y mezclas listas para beber, Murillo fue protagonista en el sector avícola con la empresa Mr. Pollo, que llegó a posicionarse como la segunda más importante del país. Pero el contexto social y económico cambió drásticamente y la compañía no logró sostenerse.
La avicultura, como él mismo reconoce, es un negocio de márgenes estrechos y riesgos constantes porque tiene ciclos productivos cortos, sobreoferta recurrente y precios que se desploman cuando todos deciden producir al mismo tiempo. Con un producto perecedero, cualquier desequilibrio se paga caro. La empresa terminó cerrando tras intentar sostener deudas en un entorno que no daba respiro. Aquella experiencia, lejos de ser el final, se convirtió en el punto de partida de una nueva etapa.
Algunos de los productos de BARDERÓ.
Aprender para volver a empezar
Tras ese golpe, Murillo tuvo un breve paso por Bebidas S.A., donde entendió desde adentro la lógica comercial e industrial del negocio de bebidas. Ese aprendizaje fue decisivo. Hace casi 15 años, junto a su socio Johnny Cardona Castro, decidió apostar por una categoría que en Bolivia aún era incipiente, la de las bebidas alcohólicas listas para consumir o RTD (Ready To Drink).
La apuesta fue cuidadosa. Durante un año completo trabajaron en la identidad de marca, el diseño de botellas propias, etiquetas diferenciadas y formulaciones exclusivas. El objetivo era evitar productos genéricos fáciles de copiar en un mercado donde la informalidad puede diluir cualquier ventaja competitiva.
El portafolio inicial incluía Chuflay, Cuba y San Mateo. Con el tiempo, la realidad del mercado obligó a hacer ajustes. Actualmente, la línea se compone de Cuba, San Mateo, Mojito y Blue (una mezcla de guaraná con vodka), siendo San Mateo y Blue los favoritos del público.
La obsesión por la calidad
Uno de los sellos de BARDERÓ es su énfasis en la pureza del alcohol. A diferencia de muchas “bebidas fantasía” elaboradas principalmente con saborizantes, la empresa aplica procesos rigurosos de destilación y filtrado que buscan eliminar impurezas y reducir al máximo los efectos de la resaca.
El reposo del alcohol con chips de roble —una técnica inspirada en prácticas del mundo del vino— aporta notas más complejas al perfil sensorial sin necesidad de largos periodos de añejamiento. Es un detalle técnico que refleja su filosofía de competir con calidad incluso en un segmento de consumo masivo.
Juan Murillo Carrillo, fundador de BARDERÓ.
Golpe inesperado: la pandemia
Como para muchas empresas del rubro, la pandemia significó un golpe duro. Las restricciones a la venta de bebidas alcohólicas, los decomisos y los horarios limitados redujeron drásticamente la actividad. BARDERÓ acumuló deudas y tuvo que replantear su operación. “Fue empezar por segunda vez”, resume Murillo al recordar esa época.
La respuesta fue diversificar. Así nació la línea Melisa, bebidas funcionales sin alcohol orientadas al bienestar con opciones con vitaminas, minerales y fórmulas pensadas para apoyar la relajación. Aunque no alcanzan el volumen de las bebidas RTD, lograron posicionarse en supermercados dentro del segmento saludable.
Operar en un entorno desafiante
La producción se mantiene en Cochabamba, mientras la distribución alcanza todo el país. Los mercados más fuertes son Santa Cruz de la Sierra y La Paz, donde la empresa cuenta con presencia comercial. Antes del COVID-19, la plantilla superaba las 45 personas; hoy ronda las 25, apoyada por una red de distribuidores y mayoristas.
El modelo combina ventas directas a cadenas de supermercados con distribución en canales tradicionales, una estrategia flexible para adaptarse a un mercado que cambia rápidamente pero que también presenta límites estructurales para el crecimiento.
Mirar hacia adelante
El plan de expansión en Cochabamba se frenó por dificultades para obtener permisos y condiciones operativas. La decisión estratégica fue migrar parte del proyecto industrial. Por eso, la empresa adquirió un terreno en el parque industrial de Santa Cruz donde levantará una nueva planta.
El ambicioso objetivo es ingresar a la producción de licores como ron y vodka en nuevas presentaciones, tanto en vidrio como en lata, consolidando una oferta más amplia y competitiva.
Cochabamba, sin embargo, no quedará fuera del mapa. Se mantendrá como centro de distribución nacional, mientras el núcleo productivo se traslada a un entorno con mejores condiciones logísticas y regulatorias.
Una lección de resiliencia
La historia de BARDERÓ es, en esencia, un recordatorio de que emprender en Bolivia exige más que capital, requiere adaptabilidad, disciplina y la capacidad de reinventarse. De la quiebra en la avicultura al crecimiento en el sector de bebidas, el recorrido de sus fundadores refleja la resiliencia de quienes aprenden de las crisis y vuelven a apostar.
Porque, al final, detrás de cada botella hay algo más que una fórmula, hay una historia de persistencia que invita —literal y simbólicamente— a levantar el vaso y seguir adelante.
Más libertad para pagar afuera, pero más presión para los dólares.
Redacción | Activo$ Bolivia
Después de meses de incertidumbre, finalmente se libera el uso de tarjetas para pagos en el exterior. Para más de 2,7 millones de usuarios, esto no es un detalle menor: significa volver a pagar cursos online, servicios digitales, tratamientos médicos o incluso suscripciones sin dolores de cabeza. En pocas palabras, se normaliza algo que nunca debió dejar de funcionar.
A simple vista, la medida se siente como un respiro. Y lo es. Pero también abre una pregunta incómoda: ¿qué pasa con los dólares?
Cada vez que alguien paga Netflix, una universidad o una plataforma en el extranjero, salen divisas del país. Y ahí está el punto clave. Esta “normalización” implica un aumento directo en la demanda de dólares, justo en un contexto donde no sobran.
Además, el tipo de cambio referencial —alrededor de Bs 9,15 por dólar— todavía no refleja del todo el valor real del mercado. ¿Qué genera esto? Un incentivo bastante claro para usar más dólares porque, en la práctica, están “más baratos” de lo que deberían. El problema es que el sistema no necesariamente tiene cómo sostener ese ritmo, lo que mete presión a las reservas internacionales y a la disponibilidad de moneda extranjera.
Para los bancos, el panorama tampoco es blanco o negro. Por un lado, vuelven a moverse las transacciones, aumentan las comisiones y se reactiva parte del negocio. Pero por otro, aparece un riesgo delicado al tener que responder a operaciones en dólares sin poder acceder a esas divisas en las mismas condiciones.
¿El resultado posible? Restricciones indirectas. Límites más bajos en tarjetas, créditos más caros o condiciones más duras para acceder a financiamiento. Nada explícito, pero sí lo suficientemente perceptible para el usuario.
En el corto plazo, la gente gana. Eso es claro. Se recupera una herramienta básica para la vida cotidiana en un mundo cada vez más digital. Pero sostener esta apertura es otra historia.
Para que esto funcione de verdad —y no sea solo un alivio momentáneo— se necesitan cambios más de fondo como reducir la brecha cambiaria, generar más dólares a través de exportaciones e inversión y mantener cierto orden en las cuentas fiscales.
Si eso no pasa, lo que hoy se siente como una solución podría convertirse mañana en una nueva fuente de presión sobre el tipo de cambio. Y ahí, otra vez, el problema volvería solo que más grande.
Subir el salario mínimo en 20% traería impacto fiscal y presión sobre las empresas, asegura un economista.
Redacción | Activo$ Bolivia
El pedido de incremento salarial del 20%, planteado por la Central Obrera Boliviana (COB), podría generar efectos económicos adversos significativos tanto en el sector público como en el privado en el actual contexto del país, advierte el economista Fernando Romero. Añade que esta propuesta abre un debate necesario sobre sostenibilidad económica y equilibrio social.
En el ámbito estatal, el impacto sería inmediato. Afirma que un aumento de esta magnitud implicaría un crecimiento directo del gasto en sueldos, presionando aún más el déficit fiscal existente. A esto se suma un efecto en cadena porque múltiples pagos, como pensiones y bonos, están indexados al salario mínimo, lo que provocaría un incremento automático en estas obligaciones.
En términos simples, el Estado se vería obligado a gastar más recursos sin que necesariamente exista un aumento proporcional en sus ingresos. Esta dinámica podría comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas en el mediano plazo, reduciendo el margen de maniobra para inversión y políticas sociales.
Por otro lado, Romero señala que el sector privado enfrentaría un escenario más complejo y desigual. Si bien el impacto variaría según el tamaño y rubro de las empresas, el incremento representaría un alza considerable en los costos laborales, especialmente para micro, pequeñas y medianas empresas.
Ante este contexto, muchas organizaciones podrían verse obligadas a tomar decisiones difíciles como reducir personal, frenar nuevas contrataciones formales o, en algunos casos, incumplir normativas laborales. Sectores como comercio, servicios, construcción y agro serían particularmente vulnerables, dada su estructura de costos y niveles de productividad.
En la práctica, esto podría traducirse en un efecto indirecto sobre los consumidores, ya que algunas empresas optarían por trasladar el incremento de costos a los precios finales, alimentando presiones inflacionarias.
Romero explica que, si bien un aumento del salario mínimo tiene el potencial de mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores en el corto plazo, también conlleva riesgos relevantes. Entre ellos, una mayor presión fiscal, posibles efectos inflacionarios y tensiones en el mercado laboral, incluyendo el incentivo a la informalidad.
Frente a este escenario, la principal recomendación apunta a la prudencia. Un ajuste salarial debería ser gradual, coordinado entre el sector público y privado, y acompañado de políticas que impulsen la productividad. Solo así será posible proteger los ingresos de los trabajadores sin comprometer la estabilidad económica del país.
Unifranz transfiere a AGETIC una plataforma creada por estudiantes para responder a una de las crisis más urgentes del país.
Redacción | Activo$ Bolivia
En Bolivia, donde se reportan en promedio 20 personas desaparecidas cada mes, la espera no es una opción y cada minuto cuenta. Bajo esa premisa, la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) dio un paso decisivo al transferir el software MAYPI a la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (AGETIC), consolidando una alianza entre academia y Estado en favor de la vida.
Innovación que responde al dolor humano
“MAYPI”, que en quechua significa “¿Dónde?”, es una plataforma tecnológica que ofrece una respuesta rápida a una de las realidades más dolorosas del país. Desarrollada por estudiantes de Ingeniería de Sistemas, Derecho y Psicología, integra un muro de búsqueda en tiempo real, georreferenciación y un botón de pánico que envía la ubicación exacta del usuario a contactos de emergencia.
Para el vicerrector de Unifranz, Rolando López, la desaparición de una persona no admite burocracia ni demora. “Una madre no puede esperar un minuto sin saber dónde está su hijo”, señala, subrayando que la tecnología debe convertirse en inteligencia operativa inmediata. En ese sentido, MAYPI articula datos, instituciones y ciudadanía en una red de respuesta colectiva que busca actuar desde el primer instante.
Educación con impacto social y proyección global
La transferencia de MAYPI a AGETIC, realiza el lunes pasado, en Cochabamba, marca un hito en los pilares que definen a Unifranz: innovación, calidad educativa, impacto social e internacionalización.
El proyecto, nacido en un hackatón académico, evidencia cómo la formación práctica puede transformarse en soluciones reales de alcance nacional.
Desde AGETIC, su director, Carlos Eduardo Rodrigo, destacó que esta iniciativa refleja el potencial del talento joven y la importancia de que el Estado actúe como catalizador de la innovación. La integración de MAYPI al ecosistema digital público permitirá escalar su alcance, fortaleciendo la prevención del tráfico de personas y la coordinación interinstitucional.
Para Daleska Terán, estudiante y parte del equipo desarrollador, el objetivo es eminentemente social. Su visión anticipa nuevas versiones con mayor alcance y eficiencia.
Con MAYPI, Unifranz reafirma su compromiso de formar profesionales con sentido humano, capaces de transformar el conocimiento en soluciones concretas. Es una idea deja el aula para convertirse en una herramienta de Estado. Y, sobre todo, en una esperanza para quienes esperan volver a encontrar a sus seres queridos.
La boliviana Fabiola Rivero construyó una carrera empresarial bien cimentada en EE.UU.
Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia
De las pasarelas a los negocios. Así puede resumirse la trayectoria de la modelo y empresaria cochabambina Fabiola Rivero, quien actualmente reside en el estado de Florida, Estados Unidos. Su historia no responde al molde clásico de la fama efímera, sino que se sostiene en la constancia, la formación continua y una temprana vocación empresarial que hoy se proyecta más allá de las fronteras bolivianas.
Su nombre se asocia no solo al mundo de la moda, sino también a la gestión, el emprendimiento y la capacidad de reinventarse en escenarios altamente competitivos. Desde sus años escolares y académicos, Rivero se distinguió por un carácter marcado por la disciplina y la búsqueda de independencia, rasgos que terminarían siendo determinantes en su desarrollo profesional.
Esa base le permitió comprender que, en el mundo contemporáneo, la imagen puede convertirse en una herramienta estratégica cuando se la acompaña de preparación, visión de negocios y conocimiento del mercado. Para ella, la moda nunca fue un fin en sí mismo, sino un punto de partida.
Su trayectoria
Estudió en el colegio Alemán Federico Froebel; realizó sus estudios universitarios en la Universidad Privada Boliviana, en la Carrera de Ingeniería de Producción. Tiene un post grado también en la UPB y, en convenio con el INCAE (Instituto Centroamericano de Administración de Empresas) de Costa Rica, realizó una maestría en Gerencia Administrativa Dirección y Liderazgo.
Su experiencia en las pasarelas comenzó a los 19 años, recibió una invitación para participar en el concurso Miss Cochabamba.
El año 2000 obtuvo el título de Señorita Cochabamba y participó en el certamen Miss Bolivia.
Ese mismo año, en Atenas (Grecia), participó en el certamen Miss Planet Tourism of the World, donde integró el grupo de las Top 7 que llegaron a la final. Además, obtuvo el título de Miss Traje Típico.
En Managua (Nicaragua), participó en el certamen Miss América Latina obteniendo el tercer lugar y el título a la Mejor Silueta.
Fue invitada a integrar el grupo “Las Más Bellas de Bolivia” por Promociones Gloria y también fue invitada a formar parte de “Chicas Premier”, convirtiéndose en la imagen principal de este grupo de modelos.
Hizo su paso por la televisión con el segmento denominado “De Farándula con Fabiola Rivero”.
Moda y negocios
Sus primeras incursiones como modelo en Cochabamba coincidieron con un despertar empresarial temprano. Mientras desarrollaba actividades vinculadas a la moda y a la representación de marcas, comenzó a involucrarse activamente en la gestión comercial. Entender los códigos del mercado, la negociación y la construcción de una marca personal sólida se volvió parte central de su aprendizaje.
Según Rivero, no se trataba únicamente de desfilar o posar frente a una cámara, sino de comprender el engranaje económico que sostiene a la industria y de asumir un rol activo dentro de ella. Esta mirada integral fue la que la llevó a ampliar su campo de acción más allá del modelaje.
Uno de los hitos más relevantes de su recorrido empresarial fue su paso por la gerencia de Librería París, la empresa familiar liderada por su padre, Antonio Rivera. Esa experiencia representó un espacio de formación clave para consolidar su perfil como administradora y gestora.
Al frente de la empresa, enfrentó los desafíos propios del comercio tradicional en un contexto de acelerados cambios tecnológicos y nuevas dinámicas de consumo. En ese proceso, fortaleció habilidades de liderazgo, manejo de equipos y toma de decisiones estratégicas, competencias que luego aplicaría en otros rubros.
De manera paralela, incursionó en el sector inmobiliario, ampliando su experiencia hacia un ámbito que exige visión a largo plazo, análisis de riesgo y profundo conocimiento del mercado. Esta diversificación reafirmó su perfil emprendedor y su capacidad de adaptación.
De Cochabamba a Estados Unidos
En el sector inmobiliario, Fabiola Rivero consolidó una experiencia temprana vinculada a procesos de intermediación, evaluación de propiedades y desarrollo de oportunidades comerciales urbanas. Uno de los hitos más relevantes de esta etapa fue el proyecto Brisas del Sur, desarrollado en Cochabamba en 2012, que se convirtió en una referencia por su escala y concepción comercial. La iniciativa contempló la construcción de 400 locales comerciales y una amplia plaza de comidas, distribuidos en una edificación de tres niveles, diseñada para dinamizar la actividad económica de la zona.
En 2022 se trasladó a Estados Unidos, donde dio un nuevo impulso a su trayectoria empresarial al fundar ARR Investment and Constructions, una empresa orientada al sector de la construcción y las inversiones inmobiliarias. A través de esta firma, desarrolla actividades enfocadas en la gestión, evaluación y ejecución de proyectos, adaptándose a un entorno altamente regulado y competitivo, además de ejecutar inversiones en refacción y construcción inmobiliaria.
En 2024, fortaleció esta apuesta con la conformación de una sociedad junto a su esposo, Hagen Ruhrig, ampliando el alcance de la compañía hacia áreas especializadas como electricidad, plomería, diseño e instalación de paneles solares, reingeniería eléctrica y domótica. Paralelamente, ambos impulsan una empresa dedicada a administrar cuentas de inversión para potenciales inversionistas extranjeros, con foco en bienes raíces y en plataformas de inversión en la bolsa de valores, consolidando así una visión integral del negocio inmobiliario y financiero.
Proyección internacional
El salto al exterior marcó un punto de inflexión en su trayectoria. En EE.UU., Rivero desarrolla actividades privadas vinculadas al emprendimiento y la gestión en el sector inmobiliario. Lejos de su tierra natal, su experiencia previa se convirtió en un capital fundamental para abrirse camino, construir redes y proyectar nuevos objetivos en un entorno altamente competitivo.
Para 2026, anticipa proyectos y emprendimientos orientados a consolidar su apuesta por el crecimiento sostenido. Su visión combina experiencia acumulada, aprendizaje continuo y una clara orientación hacia la expansión internacional, sin perder el vínculo con sus raíces cochabambinas.
Más allá de los títulos y los negocios, su historia es la de una mujer que entendió que la imagen puede abrir puertas, pero que solo la preparación, la constancia y la gestión permiten mantenerse y crecer, incluso fuera de nuestras fronteras.
El evento de celebración del aniversario de PIL Bolivia reunió a destacados empresarios, colaboradores, líderes y aliados estratégicos
Redacción | Activo$ Bolivia
En una noche emotiva, PIL Bolivia celebró su 65 aniversario reafirmando su lugar como una de las principales marcas de alimentos y líder de la industria láctea del país, valorando el profundo vínculo que la compañía ha construido con millones de familias bolivianas, acompañando su vida cotidiana y contribuyendo al desarrollo de la mano de miles de productores y aliados en todo el territorio nacional.
A lo largo de estos 65 años, PIL Bolivia ha consolidado una historia de crecimiento basada en una “receta” única: tradición, innovación y cercanía con la gente.
Hoy cuenta con un portafolio de más de 300 productos, presencia en los nueve departamentos, cerca de 40.000 puntos de venta y una cadena de valor que involucra a más de 100.000 personas, incluyendo más de 5.000 productores y 2.000 colaboradores, contando con el importante respaldo del Grupo Gloria, principal accionista de la empresa desde 1996.
El evento reunió a destacados empresarios, colaboradores, líderes y aliados estratégicos, teniendo como invitado de honor a Jorge Rodríguez, fundador y presidente del Grupo Gloria, cuyo liderazgo ha sido clave en el fortalecimiento de la compañía en Bolivia.
“PIL Bolivia es un ejemplo de cómo la industria puede generar valor económico y, al mismo tiempo, un poderoso impacto social, creciendo junto al país. Durante 65 años la compañía ha recorrido miles de kilómetros para llegar con alimentos a cada comunidad, consolidando una identidad profundamente boliviana”, sostuvo Jorge Rodríguez.
Por su parte, Daniel Aguilar Cabrera, gerente general de PIL Bolivia destacó que en este su 65 aniversario, la empresa desea expresar “su gratitud a millones de bolivianos que han confiado y confían en la marca, que no falta en las mesas de todo el país”.
“Trabajar de la mano de una extensa cadena productiva compuesta por miles de productores y de quienes son parte de la cadena logística, es una de las mayores fortalezas de PIL Bolivia y una expresión concreta de nuestro compromiso con el desarrollo económico nacional”, agregó Aguilar.
Javier Basta, gerente institucional y legal de PIL Bolivia, resaltó la dimensión humana de la compañía, ya que “PIL Bolivia ha trascendido su rol como empresa de alimentos para convertirse en un actor clave en la transformación de comunidades, fortaleciendo una cadena de valor inclusiva, resiliente y profundamente conectada con la identidad nacional”.
Libro conmemorativo
Uno de los momentos más significativos de la velada fue la presentación del libro conmemorativo “Creciendo Juntos”, una edición especial de colección que reúne testimonios reales de bolivianos impactados por la marca a lo largo de su historia.
La obra, elaborada por Xtrategia, agencia de comunicación corporativa de PIL Bolivia, destaca por su cuidada narrativa y abundante contenido fotográfico, que combina imágenes de archivo con registros actuales, construyendo un relato visual y humano del recorrido de PIL por todo el país.
Al respecto, Daniel Aguilar, gerente general de PIL Bolivia sostuvo que “este libro es, ante todo, un homenaje a las voces que han construido esta historia: colaboradores, productores lecheros, chefs, pasteleros, aliados y consumidores, quienes dan sentido a estos 65 años de crecimiento compartido”.
En tanto, Gabriel Chávez Casazola, director general de Xtrategia y uno de los principales editores de la obra, destacó el proceso detrás del proyecto: “Es una obra coral que recoge múltiples voces. Ha sido construida por un equipo de periodistas y editores a partir de un extenso trabajo de investigación y entrevistas. En esencia, refleja la historia de PIL Bolivia y su impacto no solamente económico, sino también humano y cultural durante 65 años”.
La publicación contó además con la participación de las editoras Isabel Mercado, Carla Paz y Paura Rodríguez, así como de los periodistas Ivone Juárez, David Ovando y Silvana Vincenti, quienes contribuyeron a dar forma a este testimonio colectivo.
La celebración concluyó con un brindis conmemorativo y una invitación a seguir escribiendo juntos los próximos capítulos de esta historia, bajo un propósito claro: “Crecemos juntos alimentando a Bolivia”.
Más oxígeno, pero persiste el mismo problema. Bolivia sube en S&P, pero la economía sigue en riesgo.
Redacción | Activo$ Bolivia
Bolivia acaba de recibir una pequeña buena noticia en medio de un panorama económico complicado. La calificadora Standard & Poor’s (S&P) subió la nota del país de CCC- a CCC+. Suena bien, pero con matices.
En palabras simples, el país tiene un poco más de aire para pagar sus deudas en el corto plazo; pero sigue siendo considerado de alto riesgo. No es que la economía se haya fortalecido, sino que, por ahora, hay menos presión inmediata, explica el economista Fernando Romero.
¿Qué cambió?
La mejora no llegó por milagro. Romero explica que hay varias decisiones recientes que ayudaron como el haber reducido parcialmente la subvención a los carburantes, lo que baja la presión sobre el gasto público. El Gobierno buscó financiamiento externo y coordinación con organismos internacionales para conseguir dólares. Y se hizo un movimiento clave al cambiar deuda en dólares por deuda en bolivianos, lo que reduce la presión sobre las reservas internacionales.
Esto quiere decir que Bolivia no está mejor, pero tiene más margen para aguantar. Más oxígeno, pero no más músculo.
El propio informe señala, aunque no lo diga de forma dramática, que esto es un alivio coyuntural, no una mejora estructural.
¿Qué significa eso? Romero responde que el país no ha resuelto sus problemas de fondo porque el déficit fiscal sigue siendo alto (alrededor del 12% del PIB); persisten dificultades para acceder a dólares y no hay reformas profundas en el modelo económico.
Es decir, se evitó un problema inmediato, pero la base sigue siendo frágil.
¿Por qué sube la calificación?
Principalmente por expectativas de menos pagos urgentes en el corto plazo, un posible ingreso de divisas y ajustes puntuales del Gobierno para manejar caja.
En otras palabras, los mercados ven que Bolivia puede cumplir por ahora, pero no es que esté en una posición sólida a largo plazo.
Lo bueno y lo preocupante
Romero dice que lo positivo es que hay un menor riesgo de default inmediato, hay mejor señal (aunque leve) para inversionistas y mayor capacidad de reacción del Estado en momentos críticos.
Lo negativo es que el país sigue en categoría altamente especulativa (bono basura), las reservas internacionales siguen en niveles bajos y el déficit fiscal y el gasto público siguen sin corregirse de fondo.
Y la política es un factor adicional que pesa. Muchas de las reformas necesarias dependen de la Asamblea Legislativa, lo que puede frenar o retrasar decisiones clave.
El problema de fondo sigue intacto y hay una frase que resume todo: “Se redujo el riesgo inmediato, pero no se solucionó el problema de fondo”.
Bolivia sigue siendo vulnerable a shocks externos (como conflictos internacionales o cambios en precios de materias primas) y depende mucho de conseguir financiamiento externo.
¿Qué debería pasar ahora?
Romero dice que, para que esta mejora no sea solo un “parche”, el país necesita avanzar en cambios estructurales como ordenar las cuentas fiscales (menos déficit, gasto más eficiente), generar más dólares (exportaciones, inversión extranjera) y dar seguridad jurídica y reglas claras para atraer inversiones.
Sin eso, el riesgo país seguirá alto y cualquier mejora será temporal.
Más de mil afectados, hasta ahora, el impacto inicial de la gasolina desestabilizada.
Redacción | Activo$ Bolivia
La gasolina de mala calidad ya comienza a pasarle factura al Estado. Y no es una cifra menor porque más de un millón de bolivianos ya fueron desembolsados en compensaciones a conductores afectados, en lo que parece ser apenas el inicio de un problema con potencial de escalar.
La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) confirmó que realizó pagos a más de mil beneficiarios cuyos vehículos sufrieron daños presuntamente por el uso de gasolina desestabilizada. Los montos fueron depositados directamente en cuentas bancarias, tras un proceso de verificación técnica y administrativa.
El mecanismo utilizado para gestionar estos casos fue el Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC), una plataforma diseñada para canalizar reclamos, validar información y determinar compensaciones. A través de este sistema, los usuarios registran sus solicitudes, que luego son contrastadas con bases oficiales como B-SISA, RUAT, SEGIP y SOAT, antes de pasar por la evaluación de peritos.
Los casos son clasificados según el nivel de daño —leve, medio o grave— lo que permite definir el tipo de atención y el monto a pagar. Según YPFB, este procedimiento busca garantizar transparencia y agilidad en la respuesta.
Sin embargo, más allá de la respuesta institucional, el dato de fondo preocupa porque el millón de bolivianos ya desembolsado podría ser solo la punta del iceberg. La magnitud del problema dependerá de cuántos vehículos más resulten afectados y de la capacidad del sistema para contener una eventual avalancha de reclamos.
YPFB asegura que activó controles para aislar el combustible observado y aplicar tratamientos de estabilización, con el objetivo de garantizar que el suministro cumpla con estándares de calidad nacionales e internacionales.
Mientras tanto, mantiene habilitados canales de atención como la línea de WhatsApp 72150600 y el call center 50850088 para el registro de nuevos reclamos.
El episodio no solo abre interrogantes sobre los controles de calidad en la cadena de suministro de combustibles, sino también sobre el impacto económico que podría tener si el número de afectados sigue creciendo. Porque si el primer millón ya salió de las arcas públicas, la pregunta inevitable es ¿cuánto más costará esta crisis?