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lunes, mayo 4, 2026
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La verdad detrás del accidente y la Serie B

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Algunos billetes desparramados en el lugar donde cayó el avión, en El Alto. (Foto: VISIÓN 360)

Redacción | Activo$ Bolivia

Cuando ocurrió el accidente del avión en El Alto, comenzó el caos informativo. Se hablaba de millones perdidos, de billetes inválidos y hasta de una posible crisis económica. Pero el analista económico Fernando Romero considera importante poner las cosas en orden.

El avión transportaba billetes nuevos del Banco Central de Bolivia (BCB) para abastecer al sistema financiero. No era dinero que ya estuviera circulando en mercados o en los bolsillos de la gente.

En total llevaba 17,1 millones de billetes de Bs. 10, 20 y 50, equivalentes a Bs. 423 millones. Suena enorme, pero en contexto no lo es tanto porque en Bolivia circulan casi Bs. 100.000 millones en efectivo. Lo del avión representaba menos del 0,4% del total, y lo robado apenas alrededor del 0,12%.

Con datos oficiales al 20 de febrero de 2026, la emisión monetaria era de Bs. 103.036 millones y el dinero en poder del público Bs. 89.438 millones. Es decir, el impacto económico era marginal.

No había capacidad real de generar inflación ni devaluación, explica Romero, y añade que el problema más bien fue social y comunicacional.

¿Por qué se “congeló” la Serie B?

El BCB y la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) actuaron rápido. Suspendieron temporalmente los billetes Serie B de Bs. 10, 20 y 50 por 48 horas.

La lógica fue preventiva y la idea era evitar que los billetes robados se mezclen con los legales y terminen perjudicando a personas honestas.

Técnicamente fue como poner el dinero en pausa mientras revisaban numeraciones.

El problema es que en Bolivia más del 70% de las transacciones se hacen en efectivo y alrededor del 85% de la economía es informal. Para mucha gente, que un billete “no sirva” unas horas significa no poder comprar comida o pagar transporte. Ahí empezó la angustia.

Lo que se hizo bien

  • Se frenó el problema antes de que creciera.
  • Se identificaron los billetes robados uno por uno, por numeración específica.
  • Se protegió el sistema financiero y los depósitos.

Después del análisis técnico, el BCB hizo lo correcto porque solo los billetes con números comprometidos quedaron invalidados. No toda la Serie B.

Ese procedimiento es el que aplican bancos centrales como la Reserva Federal o el Banco Central Europeo: precisión numérica, no bloqueos masivos permanentes.

¿Dónde estuvo el error?

La comunicación inicial fue confusa. En mercados y transporte se rechazaron billetes válidos. No estaba claro cuáles servían y cuáles no.

La quema de billetes, aunque legal, fue mal interpretada. Ver dinero arder activa recuerdos de crisis pasadas, genera miedo.

Hubo un costo reputacional. En redes sociales circularon rumores de todo tipo, desde corrupción hasta teorías sobre dinero enviado al exterior.

Además, queda pendiente una aclaración clave: ¿qué porcentaje exacto se quemó, cuánto se perdió realmente y qué respaldo normativo formal avaló cada decisión? En el portal oficial no se evidenció resolución pública específica del Directorio sobre la invalidación inicial.

¿Fue legal?

Según la Constitución, la Ley 1670 y la Ley 393, el BCB es la única autoridad que puede emitir, retirar o invalidar billetes. Ni la Policía ni otra entidad puede hacerlo.

La base legal existe. Lo que falta es mayor transparencia documental y comunicación clara hacia la población.

Entonces ¿el dinero perdió valor?

La respuesta directa es que no porque no hubo inflación, no hubo devaluación y el boliviano no perdió valor.

Hubo un accidente, una reacción técnica de emergencia y también hubo errores de comunicación.

Pero el impacto económico fue mínimo. Lo que sí hubo fue un shock de información.

¿Qué debería cambiar?

Deberían existir protocolos públicos para emergencias monetarias. Comunicación en lenguaje simple, en radios y mercados, no solo comunicados técnicos. Uso intensivo de redes sociales para frenar rumores. Y tecnología que permita identificar billetes de forma rápida y transparente.

Entonces, Romero reitera que el dinero válido sigue valiendo lo mismo, los billetes robados están identificados por número, no por serie completa y no fue una crisis económica, sino un accidente con mala comunicación inicial.

Pero el experto señala que también es cierto que el Banco Central de Bolivia debe cerrar el capítulo con información clara, respaldo normativo visible y datos definitivos sobre el destino de ese dinero. La confianza no solo se sostiene con números, sino con transparencia y en economía, la confianza vale tanto como el billete.

Alfa Inmobiliaria Bolivia, la red que transforma agentes en empresarios

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Christian Burgoa, CEO de Alfa Inmobiliaria Bolivia.

Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia

En un mercado inmobiliario acostumbrado a viejas estructuras, comisiones elevadas y modelos que exprimen más de lo que impulsan, Alfa Inmobiliaria Bolivia irrumpe con una propuesta que busca reescribir el oficio.

Fundada en 2025, la empresa nació con la convicción de que los asesores deben dejar de ser simples vendedores para convertirse en verdaderos emprendedores, capaces de construir su propio camino en un ecosistema que los acompañe, los forme y les permita crecer. Así lo resume su CEO, Christian Burgoa, quien defiende que la nueva era del sector comienza por dignificar a quienes lo sostienen.

La respuesta del mercado fue inmediata. En apenas unos meses, Alfa pasó de 400 asesores fundadores a más de 1.100 asesores empresarios, un crecimiento que Burgoa describe como “exponencial” y “sin precedentes” en Bolivia. Su apuesta es lo que él llama una “plataforma de éxito” con costos operativos competitivos y un sistema de franquicias diseñado para democratizar el acceso a la industria.

“Queríamos traer una franquicia para ser mucho más competitivos que otras marcas internacionales, democratizando así el éxito inmobiliario en el país”, afirma.

Pero su visión va más allá de la compraventa tradicional. Alfa Inmobiliaria Bolivia opera como una consultora integral que gestiona propiedades residenciales, comerciales e industriales, además de una división especializada en proyectos de desarrollo que trabaja junto a las principales constructoras para acelerar sus ventas apoyada en una red masiva de asesores.

A ello se suma un ambicioso plan de expansión territorial y un sistema de “exclusividad de red” que ordena y potencia la gestión de grandes proyectos.

Su promesa es simple, pero disruptiva, con un modelo de negocio justo que ofrece más ingresos al asesor y más transparencia al cliente. Un equilibrio que sintetiza su filosofía y su desafío. “No vinimos a competir; vinimos a cambiar las reglas del juego”, sentencia Burgoa.

Alfa University: el semillero del nuevo agente inmobiliario

Concebida como uno de los pilares estratégicos de Alfa Inmobiliaria Bolivia, Alfa University nace para formar al mejor capital humano del país en intermediación, asesoría y gestión de proyectos.

Esta universidad corporativa, que Christian Burgoa proyecta consolidar para 2026, apuesta por un modelo formativo “transformacional” que prepara a los asesores para operar como verdaderos empresarios independientes.

Su enfoque combina herramientas digitales, técnicas de negociación y estándares internacionales de servicio al cliente. En un mercado en expansión y con grandes desarrolladores confiando sus proyectos a la red de Alfa, la capacitación continua se convierte en el corazón del modelo. La meta es convertirse en la principal escuela inmobiliaria de Bolivia y el motor que impulse a los agentes del futuro.

Las dos claves de expansión para 2026

El plan de crecimiento de Alfa Bolivia para 2026 está marcado por dos grandes apuestas: tecnología y territorio.

Por un lado, la empresa alista lanzar herramientas digitales que permitan a sus asesores gestionar todo su negocio desde el móvil, ampliando la productividad y mejorando la experiencia del cliente final.

Por otro, la expansión geográfica continúa con nuevas franquicias en la Zona Norte y Urubó de Santa Cruz. Además, quiere el dominio total del mercado y su plan de expansión comienza con Sucre y Tarija.

La meta es posicionarse como la red inmobiliaria con mayor alcance y uno de los actores mejor preparados para liderar al sector con más agilidad, más transparencia y más competitividad.

La historia viva de PIL Bolivia a lo largo de 65 años

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Tradición que se reinventa, PIL Bolivia celebra 65 años de liderazgo.

Sandra Arias Lazcano | Activo$ Bolivia

Hay aniversarios que se celebran y otros que se sienten. Para PIL Bolivia, cumplir 65 años pertenece a la segunda categoría. No es solo una cifra redonda, es la historia compartida en millones de desayunos, en las madrugadas de acopio en el campo y en el trabajo silencioso que ha convertido a la empresa en una de las marcas más reconocidas del país.

Durante más de seis décadas, la compañía ha construido un vínculo que trasciende el consumo. “La cercanía se ha construido con coherencia y presencia. Coherencia en la calidad, porque el consumidor sabe que PIL Bolivia es sinónimo de confianza. Y presencia en la vida cotidiana, desde el desayuno escolar hasta la merienda familiar”, explica su gerente general, Daniel Aguilar Cabrera.

La empresa está presente en más de 40.000 puntos de venta, desde mercados urbanos hasta pequeñas tiendas barriales y rurales. Sus productos llegan a millones de hogares y generan sustento directo o indirecto para más de 2.000 familias. De la leche que marcó su origen, su portafolio ha crecido hasta superar los 350 productos, sin perder su esencia que es ser parte de la vida cotidiana.

Hitos que marcaron el rumbo

Como toda historia que perdura, la de PIL Bolivia está hecha de decisiones clave. Una de ellas fue la expansión de mercados, que permitió mirar más allá de la leche y abrir nuevas categorías.

Otra fue asumir la sostenibilidad como práctica concreta y no como discurso. La reducción de la huella de carbono, el uso eficiente del agua y la gestión responsable de residuos forman parte de una operación más consciente.

El tercer gran hito ha sido la modernización tecnológica. En los últimos años, la compañía invirtió en digitalización, automatización y sistemas capaces de anticipar la demanda, optimizar procesos y garantizar estándares de calidad cada vez más exigentes. Ese salto técnico no solo elevó su competitividad, sino que la preparó para un entorno global dinámico.

El campo, el origen de todo

Detrás de cada litro de leche hay una cadena que comienza antes del amanecer. PIL Bolivia trabaja con más de 4.500 productores en las tres cuencas del país, a quienes acompaña con asistencia técnica, capacitación, incentivos y mecanismos de bancarización.

En esa línea nació PILAGRO, una submarca que simboliza una nueva etapa en la relación con el sector productivo. Su objetivo es fortalecer la productividad, garantizar estabilidad y asegurar el futuro del productor boliviano. “Sin ellos, nuestra industria no tendría razón de ser”, subraya Aguilar Cabrera.

Reinventar la tradición

En una industria donde los hábitos cambian con rapidez, la empresa entendió que debía evolucionar sin perder su raíz. La reinvención ha sido constante: inversión en tecnología, eficiencia energética, digitalización y nuevos modelos logísticos más precisos y sostenibles.

En paralelo, el portafolio evolucionó hacia segmentos más saludables y funcionales. La escucha activa al consumidor dio lugar a productos como yogures extraproteicos, líneas sin azúcar como Greco Triple Cero, bebidas de soya con fruta y formatos prácticos para estilos de vida dinámicos.

La innovación también ocurre puertas adentro con planificación S&OP, modelos de machine learning para promociones, automatización mediante RPA y un Contact Center digitalizado forman parte de una operación moderna que mantiene intacto su espíritu de servicio.

Además, el foco en la producción nacional y la sustitución de importaciones permitió incorporar productos como la leche evaporada, y se anuncian próximas novedades orientadas al mundo repostero. “Buscamos desarrollar nuevos productos elaborados en el país, generando valor local”, afirma el gerente.

Mirar hacia adelante

Cuando se le pregunta cómo imagina el futuro, Aguilar Cabrera responde que apuntan a innovar más, ser más sostenibles y estar aún más cerca del país. Las metas pasan por fortalecer la cadena de valor, seguir incorporando tecnología de punta y llegar a cada rincón de Bolivia con alimentos confiables y accesibles.

Microcréditos para macrotransformaciones

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Janeth Angulo es una profesional que se ha convertido en referente del emprendimiento femenino en Bolivia.

Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia

Cochabamba cuenta con mujeres que, desde la práctica, trabajan para transformar la vida de otras. Una de ellas es Janeth Angulo Rodríguez, administradora de empresas, consultora, coach de vida y escritora, cuya trayectoria se ha centrado en abrir oportunidades de financiamiento y capacitación para microempresarias bajo la premisa de que los microcréditos pueden generar macrotransformaciones.

Su carrera comenzó en instituciones de microfinanzas como Fubode y Emprender, Empetrol, donde descubrió el potencial de los microcréditos solidarios para que cientos de mujeres puedan acceder a capital sin necesidad de garantías tradicionales. Con esa experiencia, en 2011 fundó su consultora “Apoyémonos”, dedicada a formar y acompañar a mujeres en temas de emprendimiento, finanzas, planes de negocio, desarrollo personal y autoconfianza.

Ha capacitado a miles de mujeres en distintas áreas, ayudando a encontrar la libertad financiera. Considera al microcrédito como una herramienta de dignidad y empoderamiento. “Apoyar a una mujer con crédito y educación es acelerar su progreso y el de toda su familia”, afirma.

Janeth Angulo Rodríguez es Administradora de Empresas egresada de la UMSS, con Maestría en Gestión Empresarial.

Tiene un diplomado en Educación Superior y otro en Coaching, otorgados por Univalle, y otro en el CEMLA sobre microfinanzas.

Hizo cursos en Barcelona con el escritor y motivador español Laín García Calvo y también en la escuela del motivador Miguel Ángel Cornejo, en México. Actualmente hace consultorías, talleres y seminarios dentro y fuera del país. Está presente en redes sociales como Coaching Capacitación Janeth Angulo.

Aporte intelectual

Además de su labor como consultora, es autora de dos libros: “Microcréditos, solidarios en bancos comunales” y “Emprender a la libertad financiera. El primero está dirigido a entidades financieras interesadas en la metodología de banca comunal o créditos solidarios, el segundo busca educar, a quienes adquieren un crédito, en emprendimiento y finanzas personales con el objetivo del garantizar el crecimiento de sus negocios y que sean sostenibles con el tiempo.  

Actualmente, trabaja en una tercera obra enfocada en la deconstrucción de ciertos paradigmas que limitan el crecimiento de la mujer para que alcance la independencia emocional. Es una convencida de que la verdadera libertad empieza por la independencia económica y fortaleza interior.

Janeth Angulo se ha convertido en referente del emprendimiento femenino en Bolivia. Su propósito va más allá de generar negocios; busca sembrar un espíritu emprendedor integral, con sororidad. Con convicción asegura: “Ser protagonistas de nuestras vidas y no actores secundarios marca una enorme diferencia”.

ENABOLCO y los arquitectos del acero

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La planta productiva de ENABOLCO en el Parque Industrial de Santiváñez, en Cochabamba.

Sandra Arias Lazcano | Activo$ Bolivia

La historia de ENABOLCO es, en esencia, la historia de una familia que entendió el trabajo como vocación y la industria como servicio. Todo comenzó con Luis Federico Diez de Medina Ballivián, un hombre cuya vida se movió siempre entre la disciplina del deporte y la fe puesta en el prójimo.

Nació el 16 de abril de 1919 y desde los patios del Colegio La Salle hasta las primeras olimpiadas deportivas del país, su espíritu competitivo moldeó una personalidad rigurosa que pronto encontraría cauces más amplios.

Estudió Economía en la Universidad Mayor de San Andrés y, con apenas 20 años, fue enviado por la prestigiosa Casa Grace a dirigir su sucursal en Cochabamba. Un año después era ya socio y gerente general, un ascenso meteórico ganado por mérito propio.

Allí formó una familia numerosa junto a doña Margarita Fernández de Córdova y, movido por una vocación profunda de servicio, asumió la tutela de nueve niños huérfanos, a quienes acompañó hasta convertirlos en adultos íntegros. Ese acto de humanidad mostraba su gran valía y dejaba entrever que era alguien que dejaría un importante legado.

Luis Federico Diez de Medina Ballivián junto a su esposa Margarita Fernández de Córdova.

Forjador de futuro

La década de 1950 lo encontró en plena expansión empresarial. Fundó tres ferreterías (La Boliviana, El Progreso y La Oriental) y adquirió, en sociedad, la Hacienda Monte Cristo en Warnes, donde desarrolló agricultura, ganadería y una lechería. En Cochabamba impulsó la construcción del edificio “El Profesional”, pionero en propiedad horizontal, y la urbanización “Los Ceibos” en Tupuraya.
Su visión industrial lo llevó más lejos: creó la sociedad EMNABOL, dedicada a perfiles y estructuras metálicas, que luego evolucionaría en ENABOLCO y PERFILTEC, empresas que hoy forman parte importante del desarrollo productivo nacional.

Su compromiso social se profundizó con la creación de La Gota de Leche, Aldeas Infantiles SOS y Cooperativa Hospicio. De su liderazgo nació la visión de COBOCE, cooperativa que sacó adelante hipotecando incluso su propia casa.

“Si la dimensión del amor a la Patria son las obras, aquí queda demostrado nuestro amor por Bolivia”, dijo en 1974, inaugurando la fábrica de cemento. Su vida, tejida entre servicio y producción, concluyó en 2007, dejando un testimonio que todavía ilumina a quienes lo siguieron.

Federico Diez de Medina F. de C. (centro) junto a sus hijos, la segunda y tercera generación a cargo de ENABOLCO.

El aporte de un visionario

Ese legado encontró continuidad en su hijo, el ingeniero Luis Federico Diez de Medina Fernández de Córdova, nacido el 5 de septiembre de 1947. Creció entre el Colegio La Salle y el San Agustín, trabajando desde adolescente como dactilógrafo. Su formación técnica lo llevó a Chile, Holanda después de haberse formado en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), acumulando herramientas para construir un camino propio.

Durante décadas participó en instituciones clave como COBOCE, Misicuni, Cordeco, fue presidente de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC) y docente en la UMSS, donde fundó la facultad de tecnología. También promovió el instituto metalmecánico que más tarde sería FOMO y hoy INFOCAL.

Diez años después de su trabajo en COBOCE, fundó ENABOLCO, empresa que llevaría su sello de precisión, ética y visión de largo plazo. Desde allí impulsó torres de telecomunicación, estructuras para energía eléctrica, plantas industriales y obras que hoy dibujan el mapa moderno del país.

Bajo su liderazgo, la empresa superó las 1.600 construcciones metálicas, desarrolló tecnología propia, automatizó líneas de producción y consolidó certificaciones internacionales en calidad, medio ambiente y seguridad.

La planta de ENABOLCO en el Parque Industrial de Santa Cruz.

La tercera generación

La herencia se extiende hoy a una tercera generación que mantiene vivo el espíritu original. Luis Federico Diez de Medina Cuéllar combina la gestión empresarial con la aviación y una mirada innovadora sobre la tecnología.

Marcelo conduce la estrategia de imagen y marketing; Juan Pablo lidera la operación en Santa Cruz con una visión centrada en las personas; María del Rosario resguarda los valores éticos que sostienen la empresa; y Juan José promueve la resiliencia y el aprendizaje continuo como motores de crecimiento.

La familia coincide en un mensaje dirigido a los jóvenes: elegir un camino que despierte pasión, trabajar con disciplina, adaptarse a los cambios y mantener la empatía como brújula. Porque el éxito, dicen, es un trayecto largo que se construye con ética y comunidad.

ENABOLCO, con sus plantas en Santiváñez y Santa Cruz, sus torres que sostienen telecomunicaciones y energía, y sus perfiles que fortalecen industrias enteras, es hoy más que una empresa, es una obra intergeneracional. Es la confirmación de que el acero, cuando se lo trabaja con visión, puede convertirse en destino.

¿Quién gana y quién no? Pautas para entender las nuevas medidas tributarias en Bolivia

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Las reformas tributarias están en manos de la Asamblea Legislativa para su tratamiento.

Redacción | Activo$ Bolivia

Las recientes medidas tributarias impulsadas por el gobierno de Rodrigo Paz han generado debate entre empresarios, emprendedores y contribuyentes en general. En sencillo, lo que el Gobierno plantea puede traer alivio en el corto plazo, pero su impacto real dependerá de cómo se aplique y de si la reforma viene acompañada de cambios más profundos, explica el analista económico Fernando Romero.

Añade que entre los efectos inmediatos más claros está la reducción de presión financiera para quienes arrastraban deudas tributarias, así como un posible incentivo para que pequeños negocios se formalicen. También podrían disminuir los conflictos legales con la administración tributaria y dar mayor certeza jurídica.

Sin embargo, no se trata de una reforma integral, sino más bien de un conjunto de medidas para ordenar y aliviar la situación actual. Romero explica así las reformas que propone el Gobierno.

¿Quiénes se benefician más?

Aunque el discurso suele enfocarse en pequeños contribuyentes, en la práctica los beneficios se distribuyen de manera más amplia.

  • Contribuyentes con deudas antiguas: especialmente empresas con procesos largos o deudas difíciles de cobrar.
  • Empresas con obligaciones recientes: al eliminar multas e intereses, mejoran su flujo de caja.
  • Pequeños emprendedores: reciben simplificación y menores cargas administrativas, lo que sí puede ayudar a su formalización.
  • Quienes pagan IVA: ganan más claridad contable, aunque no necesariamente pagarán menos.

En términos absolutos, los montos mayores suelen concentrarse en contribuyentes medianos o grandes, aun cuando el enfoque político destaque a los pequeños.

Lo positivo: más orden y menos conflictos

Entre los puntos favorables destacan:

  • Mayor seguridad jurídica al reducir plazos de prescripción.
  • Menos litigios y procesos pendientes.
  • Incentivos para ampliar la base tributaria mediante regímenes simplificados.

Estas medidas pueden mejorar el clima económico y reducir tensiones entre el Estado y los contribuyentes.

Lo preocupante: riesgos fiscales y problemas de fondo

No todo es favorable. Existen riesgos importantes:

  • Las condonaciones reducen ingresos fiscales en un contexto de déficit.
  • Puede generarse la expectativa de futuros “perdonazos”, incentivando a algunos a no cumplir.
  • No se corrige la estructura tributaria del país, que sigue dependiendo en gran medida de impuestos al consumo y convive con alta informalidad.

En otras palabras, se alivian síntomas, pero no necesariamente la causa.

¿Solución de fondo o parche temporal?

Técnicamente, las medidas mezclan elementos estructurales —como la simplificación y ajustes técnicos— con acciones claramente paliativas, como las amnistías y regularizaciones.

Esto significa que ayudan a ordenar la situación actual, pero no resuelven por sí solas los desafíos fiscales de largo plazo.

¿Favorecen a grandes empresas?

No están diseñadas explícitamente para ellas, pero sí pueden beneficiarlas indirectamente, sobre todo en casos de litigios complejos o deudas significativas. En términos distributivos, el beneficio absoluto suele ser mayor para contribuyentes de mayor tamaño.

El problema de fondo sigue ahí

Bolivia enfrenta un déficit fiscal estructural, una base tributaria formal limitada y elevados niveles de informalidad. Las medidas pueden mejorar la percepción de estabilidad, pero su efecto será transitorio si no se acompañan de disciplina fiscal y crecimiento económico.

¿Qué haría falta para que funcione mejor?

Entre las recomendaciones más comentadas por economistas están:

  • Establecer reglas fiscales claras y creíbles.
  • Ampliar la base tributaria mediante digitalización y control de evasión.
  • Reformar gradualmente el sistema para equilibrar la carga entre consumo, renta y patrimonio.

La idea clave: recaudar mejor, no solo más

Un sistema tributario sólido no depende de amnistías recurrentes, sino de reglas claras, administración eficiente, gasto responsable y crecimiento económico sostenible.

En última instancia, la confianza —más que el temor— es lo que permite construir un sistema fiscal estable. Y ese sigue siendo uno de los grandes desafíos para Bolivia, dice Romero.

Bolivia quiere unir sus trenes por el sur y Tarija entra en el mapa ferroviario

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Foto: MOPSV.

Redacción | Activo$ Bolivia

Bolivia podría dar un paso importante para mejorar su integración y mover su economía. El plan del Ministerio de Obras Públicas busca conectar las redes ferroviarias oriental y occidental mediante una nueva ruta que pasaría por Tarija. La idea es unir el país de punta a punta y facilitar el movimiento de pasajeros y, sobre todo, de carga.

Cynthia Aramayo, directora de la Unidad Técnica de Ferrocarriles, remarcó que la conexión es clave si Bolivia quiere consolidarse como un corredor que permita el tránsito entre el Atlántico y el Pacífico. En otras palabras, no se trata solo de trenes, sino de competitividad y desarrollo.

Actualmente, el país funciona con dos sistemas ferroviarios separados. Por un lado, está la Red Andina, que atraviesa regiones como Oruro y Potosí hasta la frontera en Villazón; por otro, la Red Oriental, que conecta Santa Cruz de la Sierra con Brasil y Argentina. La falta de un enlace directo entre ambas limita el potencial logístico nacional.

Más tren para la carga

El proyecto (que tendría entre 400 y 550 kilómetros) apunta a que los camiones cumplan un rol complementario, alimentando al ferrocarril, mientras que los trenes se encarguen de los trayectos largos con mayores volúmenes de mercancía. Esto permitiría reducir costos, mejorar tiempos y hacer más eficiente el transporte.

Además, la apuesta va en línea con la necesidad de fortalecer la infraestructura más allá de las carreteras. Con el crecimiento del comercio regional y el flujo de carga que podría llegar desde Brasil rumbo a puertos del Pacífico, contar con un sistema ferroviario integrado se vuelve cada vez más urgente.

Mirando ejemplos de la región

La iniciativa también toma como referencia experiencias de países vecinos como Brasil, que ha invertido fuertemente en su red ferroviaria —por ejemplo, en el estado de Minas Gerais— para mover grandes volúmenes de carga de manera más eficiente.

¿Qué significa esto para el país?

Si el proyecto avanza, Bolivia podría mejorar su conectividad interna, reducir costos logísticos y posicionarse mejor en el comercio regional. Para regiones del sur como Tarija, además, implicaría nuevas oportunidades económicas y mayor dinamismo productivo.

En un país donde históricamente las distancias y la geografía han sido desafíos, volver a mirar al tren como columna vertebral del transporte puede ser una jugada clave para el futuro.

UCATEC, la fábrica boliviana de emprendedores

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René Polo Vaca, rector adjunto de UCATEC.

Edwin Carpio San Miguel | Activo$ Bolivia

Hay universidades que enseñan y otras que transforman. La Universidad Privada de Ciencias Administrativas y Tecnológicas (UCATEC) eligió la segunda ruta con la visión de formar profesionales con espíritu emprendedor, capaces de transformar ideas en negocios, proyectos sociales o innovaciones tecnológicas, así explica su rector adjunto, René Polo Vaca.

“En nuestra universidad, el estudiante no se limita a aprobar materias, sino que construye —materia tras materia— un proyecto propio”, subraya.

Explica que la universidad identifica sus talentos, los monitorea a lo largo de toda su carrera y los guía en función de la filosofía de formación que tiene la institución.

“El docente deja de ser un transmisor de contenidos para convertirse en facilitador y mentor, un guía que acelera la curva de aprendizaje del estudiante”, remarca Polo Vaca.

Esto se potencia con una infraestructura tecnológica única en Bolivia, pues no solo digitalizó su enseñanza, sino que creó toda una plataforma virtual propia, “UniversiClick”, que hoy utilizan otras universidades de América Latina.

Allí, cada alumno tiene un historial académico completo, acceso a las grabaciones de clases, seguimiento individualizado y la posibilidad de retomar contenidos cuando quiera.

Fruto de esta plataforma, construida con mucha visión desde hace más de una década, la universidad venció el confinamiento por el COVID-19, motivo por el cual la enseñanza no se interrumpió ni un solo día en 2020, ya que porque estaba preparada para brindar la enseñanza de forma remota.

Resultados

El impacto de la formación de sus estudiantes es medible porque 9 de cada 10 egresados emprendieron en algún momento, y uno de cada cuatro consolidó su negocio convirtiéndolo en empresa formal, afirma Polo Vaca.

Cuenta con orgullo que la universidad tiene en su registro historias de éxito que van desde fábricas de agua destilada, cadenas gastronómicas y cashback pionero en Bolivia hasta soluciones robóticas e inteligencia artificial.

Un modelo educativo que mide el talento

Lo que distingue a UCATEC no es un discurso sobre emprendimiento, sino un sistema diseñado para cultivarlo. Cada estudiante es evaluado de forma continua en 45 competencias, entre ellas, liderazgo, pensamiento crítico, habilidades comunicativas, capacidad de gestión y trabajo en equipo. Esta medición acompaña toda la carrera y permite identificar fortalezas, debilidades y oportunidades de mejora.

Si el estudiante carece de habilidades para hablar en público, se trabaja en ello. Si requiere reforzar liderazgo o pensamiento creativo, hay estrategias específicas para alcanzar ese objetivo.

Asimismo, las materias funcionan como estaciones donde el estudiante documenta su proyecto, aprende de mentores y recibe retroalimentación real. El resultado es un profesional que no memoriza, sino crea, diseña, construye, prototipa y toma decisiones; un profesional con grandes habilidades para emprender.

18 años incubando y acelerando

Aunque en muchas universidades la “incubadora” o “aceleradora” son unidades de reciente creación, en UCATEC son parte esencial de la formación desde hace 18 años. Este modelo no espera que el estudiante llegue con una idea, sino que lo obliga a descubrir oportunidades a partir de su entorno, su barrio, su familia, su comunidad.

Durante la carrera, el proyecto evoluciona con mentorías, prototipos, análisis de mercado y modelos de negocio que el estudiante está motivado a desarrollar ya que cuenta con las herramientas necesarias para ello.
La incubación es transversal, cada materia añade un ladrillo al mismo proyecto y cuando la idea demuestra potencial, entra a un proceso de aceleración con apoyo de docentes expertos, red de contactos y —lo más inesperado— acercamiento directo a bancos y empresas interesadas en financiar las iniciativas de los estudiantes.
Los egresados no solo salen con un título bajo el brazo, sino con negocio estructurado y una fuente de repago lista para entrar al sistema financiero.

Ahora, UCATEC se prepara para internacionalizarse, ampliar sus sedes en el eje troncal, iniciar 3 maestrías ya aprobadas, generar dobles titulaciones y fortalecer aún más su incubadora y aceleradora de emprendimientos mientras se acerca a su 20 aniversario -en 2027- al servicio de la formación profesional.

En un país donde muchos jóvenes aún buscan qué estudiar, UCATEC propone: “¿Qué quieres crear?” y la respuesta, casi siempre, se encuentra dentro de sus aulas.

Bolivia, el tercer país más corrupto de Sudamérica

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Es más que un escándalo porque la corrupción está vaciando la economía boliviana.
 

Redacción | Activo$ Bolivia

Bolivia obtuvo 28 sobre 100 en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025. En el ranking mundial ocupa el puesto 136 de 182 países y es el tercero más corrupto de Sudamérica, solo por encima de Venezuela y Paraguay.

No es un dato menor ni una cifra pasajera. Es una señal clara de que el problema no es episódico, es estructural, afirma el economista Fernando Romero.

Cuando un país se mantiene durante años en niveles bajos del índice, ya no hablamos de casos aislados. Hablamos de normalización. De una corrupción que se vuelve predecible, casi parte del funcionamiento cotidiano del Estado, dice Romero. Y eso, paradójicamente, puede ser más dañino que una corrupción caótica: cuando es estable, se integra al sistema.

¿Qué está reflejando el índice?

Principalmente tres cosas: percepción de impunidad en casos de alto nivel, debilidad institucional y poca credibilidad en los mecanismos de control. Además, existen sectores particularmente sensibles donde la sombra es más fuerte: hidrocarburos y carburantes, aduanas y comercio exterior, empresas públicas y el propio sistema judicial.

Pero más allá del ranking, la pregunta clave que hace Romero es ¿cómo afecta esto a la economía?

La corrupción funciona como un impuesto oculto. No aparece en ninguna boleta, pero todos lo pagamos. Encarece las obras públicas, distorsiona contratos, favorece a empresas con conexiones políticas y desalienta a inversionistas que buscan reglas claras. Cuando invertir implica asumir riesgos políticos adicionales, simplemente el capital se va a otro país.

Además, aumenta el riesgo país, eleva el costo de financiamiento externo y debilita la recaudación tributaria. El contrabando crece cuando las aduanas son permeables. La informalidad se expande cuando cumplir la ley no garantiza igualdad de condiciones. El resultado final es menor crecimiento, menos empleo formal y más desconfianza económica, explica el analista.

Quién gana con este esquema

Romero apunta a redes político-empresariales, intermediarios informales, funcionarios corruptos, contrabandistas y empresas protegidas por favoritismos. Y quienes pierden son los ciudadanos que reciben peores servicios, empresas formales que compiten en desventaja, jóvenes que encuentran menos oportunidades laborales y el propio Estado, que recauda menos y gasta más.

Frente a este panorama, la solución no puede quedarse en discursos. Si el problema es estructural, la respuesta también debe serlo.

Es por eso que Romero señala que blindar la justicia es un primer paso indispensable. Designaciones meritocráticas de jueces y fiscales, y procesos que no dependan del color político del acusado. Un solo caso grande, bien investigado y sancionado sin excepciones, puede enviar una señal más fuerte que cien conferencias de prensa.

También dice que la transparencia total en sectores estratégicos es clave. Contratos de hidrocarburos, importaciones de combustibles y operaciones de empresas públicas deberían ser abiertos y auditables en tiempo real. La digitalización de compras públicas reduciría discrecionalidad y espacios de manipulación.

Otro punto crítico es el control del lavado de dinero y los flujos ilícitos transfronterizos. Sin coordinación institucional real y cooperación internacional, el dinero ilícito seguirá encontrando grietas.

Y algo fundamental, dice Romero, es proteger a denunciantes y a la prensa. Sin garantías para quienes investigan o alertan irregularidades, la percepción de impunidad no cambiará nunca.

La corrupción en Bolivia no es solo un problema ético. Es un problema económico y de desarrollo. Mientras siga siendo rentable y de bajo castigo, continuará drenando recursos y debilitando la seguridad jurídica.

El 28/100 no es una condena definitiva, pero sí una advertencia, señala Romero. Combatir la corrupción no es una consigna política; es una estrategia económica de largo plazo. Sin reglas claras y aplicación firme de la ley, la inversión no regresará y el crecimiento seguirá siendo frágil.

En términos simples, si Bolivia quiere estabilidad, empleo y desarrollo sostenible, reducir la corrupción no es opcional. Es condición básica para avanzar.

El ferrobús vuelve a unir Santa Cruz con la Chiquitanía

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El tren vuelve a la Chiquitanía después de seis años de ausencia.

Redacción | Activo$ Bolivia

Después de seis años de pausa, el transporte ferroviario de pasajeros vuelve a ponerse en marcha rumbo a la Chiquitanía. Esta vez lo hará a través de un ferrobús moderno, con capacidad para 42 pasajeros, que recorrerá la ruta oriental con el objetivo de mejorar la conectividad, impulsar el turismo y dinamizar la economía regional.

La reactivación del servicio no es casual. Responde a una demanda directa de los comités cívicos de la zona chiquitana, que insistieron en la necesidad de recuperar este medio de transporte clave para la región. La gestión fue asumida por el Ministerio de Obras Públicas, a la cabeza de Mauricio Zamora, en coordinación con la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT).

El ferrobús será operado por la Empresa Ferroviaria Oriental S.A., que pondrá en circulación una unidad equipada con estándares actuales de confort y seguridad. La apuesta es reintegrar el este cruceño, fortalecer la movilidad interna y consolidar un circuito turístico ferroviario que conecte historia, cultura y naturaleza.

El recorrido partirá desde la ciudad de Santa Cruz y pasará por San José, Roboré, Chochís, Aguas Calientes, Carmen Rivero Tórrez y Puerto Quijarro, enlazando destinos emblemáticos de la Chiquitanía y facilitando el acceso tanto a visitantes nacionales como extranjeros.

“Más que dar buenas noticias, esto es un trabajo en conjunto”, señaló el ministro Zamora, al destacar que la iniciativa busca promover la integración territorial, el desarrollo regional y el turismo como motor económico.

En una primera etapa, el servicio funcionará durante seis meses, con evaluaciones periódicas sobre la demanda y el nivel de ocupación. La idea es evitar los problemas del pasado, cuando la baja cantidad de pasajeros terminó provocando la suspensión del tren.

Desde el Comité Cívico Pro Santa Cruz, su presidente Stello Cochamanidis celebró el retorno del servicio.

El tren vuelve a circular por la Chiquitanía y con él regresa una oportunidad para conectar territorios, mover turismo y reactivar una región clave del oriente boliviano.

Bolivia debe más adentro que afuera y es su talón de Aquiles económico

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Redacción | Activo$ Bolivia

Cuando se habla de la deuda de Bolivia, el debate suele concentrarse en la deuda externa. Sin embargo, los datos oficiales muestran que el verdadero peso está puertas adentro.
En 2025, la deuda interna del Tesoro General de la Nación (TGN) alcanzó los 33.250 millones de dólares, una cifra 2,3 veces mayor que la deuda externa, que cerró el año en 14.131 millones de dólares, según datos del Banco Central de Bolivia (BCB).

El problema de la deuda externa

El saldo de la deuda externa representa el 24,6% del PIB, un nivel que todavía no implica insolvencia. De hecho, en informes anteriores, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que la deuda pública total de Bolivia rondaba el 90% del PIB en 2024 y 2025, aunque evitó hacer proyecciones para 2026.

El problema central no es solo el monto de la deuda, sino la baja generación de divisas, que limita la capacidad de pago y presiona las reservas internacionales.

La deuda interna, un problema latente

La situación se vuelve más delicada cuando se observa la deuda interna, un componente que históricamente recibe poca atención en el debate público.

Además de los 33.250 millones de dólares de deuda interna del TGN, los datos del BCB revelan que:

  • La deuda interna del BCB con el sector privado asciende a 3.912 millones de dólares.
  • El crédito neto del BCB al Sector Público No Financiero (SPNF) llega a Bs. 157.925 millones, equivalentes a 23.021 millones de dólares al tipo de cambio oficial.
  • La emisión monetaria alcanzó hasta enero de 2026 los Bs. 102.932 millones, unos 15.004 millones de dólares.

Según el economista Fernando Romero, este esquema refleja que el Banco Central está financiando de forma recurrente el déficit fiscal, actuando como un respaldo permanente del sector público.

Los riesgos de una deuda cercana al 90% del PIB

Romero identifica tres riesgos principales asociados a este nivel de endeudamiento:

1. Menor margen fiscal
El pago de intereses y amortizaciones comienza a absorber una mayor parte del presupuesto, reduciendo recursos para inversión pública, salud, educación e infraestructura.

2. Financiamiento más caro y limitado
Un mayor riesgo país eleva el costo del crédito, acorta plazos y restringe el acceso a financiamiento concesional, incluso de organismos multilaterales.

3. Presión sobre el tipo de cambio y las reservas
Con una baja entrada de divisas, la deuda elevada aumenta la vulnerabilidad cambiaria y las expectativas de devaluación.

¿Por qué preocupa la deuda interna?

El peso de la deuda interna tiene efectos directos sobre la economía porque desplaza el crédito al sector productivo, ya que el Estado absorbe el ahorro interno. Incrementa la dependencia de la emisión monetaria, especialmente con un déficit fiscal cercano al 13% del PIB. Y deteriora la confianza en el boliviano, aumentando la demanda de dólares y la presión cambiaria, aun cuando la inflación se mantenga contenida.

Cómo evitar el sobreendeudamiento

El análisis de Romero plantea seis puntos clave:

  • Establecer una regla fiscal legal y creíble, con límites al déficit y a la deuda.
  • Repriorizar el gasto público, reduciendo gasto corriente y subsidios ineficientes.
  • Fortalecer los ingresos fiscales estructurales, ampliando la base tributaria y reduciendo la evasión.
  • Poner límites explícitos al financiamiento del BCB al TGN.
  • Gestionar activamente la deuda interna, priorizando plazos largos y menores tasas.
  • Sustituir parcialmente deuda interna por deuda externa concesional de organismos multilaterales.

Romero dice que Bolivia no enfrenta una quiebra inmediata, pero sí un desafío serio de sostenibilidad fiscal y liquidez interna.
La creciente dependencia de la deuda interna y del financiamiento del Banco Central es una señal de alerta que, de no corregirse, puede traducirse en menor crédito productivo, presión cambiaria y pérdida de confianza en la moneda.

La salida, dice, no pasa por más emisión ni más endeudamiento, sino por disciplina fiscal gradual, reglas claras y una estrategia económica enfocada en generar divisas, inversión y crecimiento real.

El GLP se mantiene barato, pero dejando el costo al futuro

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Imagen referencial. (Foto: ABI)

Redacción | Activo$ Bolivia

El precio de la garrafa de GLP no se mueve, sigue en Bs 22,50 en todo el país. Y para muchos, eso ya es una buena noticia. Pero detrás de esa aparente calma hay un mecanismo bastante fino y poco visible que vale es necesario entender.

El economista Gonzalo Chávez explica que el Decreto Supremo 5534 no elimina el subsidio, simplemente lo vuelve invisible para el presente y lo traslada al mañana.

¿Qué hace exactamente el decreto?

El DS 5534 no toca el precio final al consumidor. Lo que sí hace es reconstruir toda la cadena de precios del GLP para que el número final no cambie. Hasta ahí, todo normal.
Pero en esa cadena aparece algo llamativo, son números negativos, llamados “diferenciales” o “descuentos”.

Chávez explica que, en castellano simple, el precio real del GLP debería ser más alto, pero se lo baja artificialmente para que la garrafa siga costando lo mismo. Esa diferencia es el subsidio, solo que ahora está explícito en la fórmula.

Entonces, ¿quién paga esa diferencia? Ahí entran en escena los NOCRES o Notas de Crédito Fiscal. No es dinero ni transferencias, son un papel del Estado que le dice a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB): “Te debo este monto y más adelante puedes usarlo para no pagar impuestos”.

Este mecanismo funciona de la siguiente manera:

  • YPFB vende el GLP barato hoy.
  • El Estado no desembolsa dinero ahora, no toca reservas y no registra un gasto inmediato.
  • Más adelante, YPFB compensa esa pérdida pagando menos impuestos.

Así, el subsidio existe, pero no duele en el presente; sino que aparece después como menor recaudación tributaria.

El sistema tributario como billetera del subsidio

Desde el punto de vista económico, como señala Chávez, el diseño es interesante porque el Estado logra mantener el precio político del GLP, evitar un impacto social inmediato y ganar tiempo sin usar caja fiscal.

Pero el costo no desaparece, sino que se patea hacia adelante. En la práctica, el sistema tributario se convierte en la billetera del subsidio energético.

Chávez dice que es como barrer el polvo debajo de la alfombra y felicitarse porque el cuarto se ve limpio.

Este mecanismo, dice, no es ni bueno ni malo por definición y puede entenderse como una herramienta de emergencia, un puente temporal y una forma de ganar oxígeno fiscal.

De hecho, el decreto establece un plazo de hasta seis meses. El problema no es usar este tipo de mecanismos, sino “enamorarse” de ellos y convertirlos en políticas permanentes.

Cuando eso pasa, ya no se administra un subsidio, se administra una ilusión fiscal.

El Decreto 5534 no es solo sobre el gas. Es una radiografía de cómo un Estado con poco dinero en caja logra sostener precios sociales en el presente dejando la cuenta para mañana.

Gobierno: Entel integrará Starlink sin competir con operadores locales

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Antenas de ENTEL. (Foto: MOPSV)

Redacción | Activo$ Bolivia

Bolivia está más cerca de conectar esos lugares donde el internet siempre fue una promesa lejana. La Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) ya se encuentra en la etapa final para convertirse en socio estratégico de Starlink, el servicio de internet satelital de órbita baja que apunta directo a las zonas rurales, remotas y de difícil acceso del país.

Starlink no viene a reemplazar lo que ya existe, ni a competir con los operadores nacionales. Según el Gobierno, esta tecnología llega como un complemento para cubrir esos espacios donde todavía no hay fibra óptica, antenas o donde el despliegue de infraestructura puede tardar años.

La gran ventaja es l conectividad casi inmediata. Gracias a sus satélites de órbita baja, Starlink permite llevar internet a lugares donde antes simplemente no llegaba.

En este esquema, Entel será la pieza clave. La empresa estatal se encargará de integrar el servicio y será responsable de la comercialización, atención al cliente, soporte técnico y, sobre todo, de que la implementación esté alineada con las políticas públicas de conectividad del país.

“En Entel hemos hecho una reestructuración de recursos humanos y se vienen muchas cosas buenas”, afirmó el ministro Zamora, en referencia al ingreso de Starlink, que ya opera en Bolivia desde esta semana con una licencia experimental de seis meses.

El desafío no es menor. Bolivia tiene una geografía extensa y una población dispersa, lo que históricamente ha dificultado el acceso equitativo a internet. Aun así, Entel cuenta con una de las redes más grandes del país, con casi 7.000 radiobases rurales que brindan cobertura en ciudades, carreteras y centros poblados.

La incorporación del internet satelital permitirá extender esa cobertura hasta los puntos más alejados del territorio, donde hoy la señal es débil o simplemente inexistente.

Los principales beneficiados serán las escuelas rurales, centros de salud, puestos fronterizos, además de actividades clave como la minería, la ganadería y la agricultura. También proyectos productivos y comunidades que hoy siguen desconectadas del mundo digital.

Si el proceso avanza como está previsto, la alianza Entel–Starlink podría marcar un antes y un después en la conectividad del país. Porque cuando el internet llega, no solo mejora la señal, también se abren oportunidades.

Así llegó Agua Somos a comunidades indígenas del Beni

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Comunarios de la Reserva Pilón Lajas junto a representantes de Agua Somos.

Viajandosiete horas en el Río Beni, en plena temporada de lluvia, Agua Somos de Cervecería Boliviana Nacional (CBN) llegó a comunidades indígenas remotas de la Reserva Pilón Lajas para entregar proyectos históricos: 4 sistemas de recolección de agua de lluvia que garantizan agua segura a más de 100 familias Mosetén, Tacana y Tsimane.

Ahora, el agua deja de ser una amenaza para convertirse en esperanza. Este proyecto no solo salva vidas, también asegura que estas comunidades guardianas permanezcan en su territorio sagrado», afirmó Andrea Benavente, gerente de Comunicación Corporativa y Sostenibilidad de CBN, durante las emotivas entregas.

Impacto estratégico y sostenible

La iniciativa responde a una crisis crítica porque, durante años, estas comunidades consumían agua del río contaminado, principal causa de enfermedades respiratorias y diarreicas en niños. Los 4 tanques SCALL (12.000 litros c/u), financiados por Agua Somos y el acompañamiento técnico de Fundación KPN y Conservación Amazónica-ACEAA, ahora ofrecen:

  • Salud protegida: reducción drástica de enfermedades hídricas.
  • Estabilidad comunitaria: familias permanecen en sus tierras, evitando migración forzada.
  • Protección territorial: comunidades indígenas como barrera natural contra asentamientos ilegales en esta reserva estratégica de 1 millón de hectáreas.

Bajo Colorado, Edén, Charque y Asunción del Quiquibey son las comunidades que cuentan ahora con agua segura garantizada por 80 años, fortaleciendo su rol como protectores ancestrales del Pilón Lajas.

Testimonio que conmueve

«Nuestros hijos se enfermaban constantemente por el agua del río. Hoy tenemos agua limpia para toda la vida. Este proyecto cambiará nuestro presente y nuestro futuro. Inclusive para poder defendernos si nuevos incendios arremeten contra nuestro territorio», manifestó un representante indígena de la comunidad Asunción de Quiquibey.

13 hitos de Agua Somos

Con este proyecto, Agua Somos celebra el 140 aniversario de CBN beneficiando a más de 1.000 familias en 13 comunidades de seis departamentos. Cada iniciativa combina infraestructura de alta durabilidad, capacitación comunitaria para autogestión y alianzas multisectoriales que multiplican el impacto social.

«Nuestro compromiso es unir propósito empresarial con impacto humano medible», apuntó Benavente.

Por cada 2 litros de Agua Somos que compras, 1 boliviano financia nuevos proyectos de agua segura para comunidades del país que no tienen acceso.

El sector agroenergético y YPFB dan su versión sobre qué pasa con el combustible

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Transportistas del país, usuarios particulares y gremios de especialistas comenzaron a reclamar por la mala calidad de los combustibles en Bolivia. (Foto: Asuntos Centrales). 

Redacción | Activo$ Bolivia

Si en las últimas semanas sentiste que tu auto andaba «tosiendo» o escuchaste rumores de que la gasolina en Bolivia estaba por los suelos debido al exceso de alcohol, frena un poco. Resulta que la novela del combustible tiene un nuevo capítulo y los culpables no son los que todos señalaban.

El «falso culpable»

El etanol fue puesto bajo la lupa ante la ola de quejas y videos en redes sociales. El sector agroenergético de Bolivia (donde están pesos pesados como Guabirá, Unagro y Aguaí, entre otros) salió al frente y, través de un comunicado, aclararó que el etanol nacional es de calidad internacional (99,5% de pureza) y que es totalmente falso que esté causando sedimentos o daños mecánicos.

¿Y qué hay de ese rumor de que le están metiendo 25% de alcohol a la mezcla? Es matemáticamente imposible, dicen ellos. La mezcla real promedio apenas llega al 8,11%, muy por debajo del límite legal del 12%.

Los tanques sucios

Pero entonces, ¿por qué algunos usuarios reportaron problemas? Aquí es donde entra Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Tras dos semanas de investigación intensiva, el presidente de la estatal, Yussef Akly, soltó la «bomba» y admitió hoy que el problema no era lo que se producía, sino lo que quedó guardado de antes.

Resulta que detectaron un «producto residual» (una mezcla de manganeso y goma) escondido en el fondo de los tanques de almacenaje que vienen de gestiones pasadas. Estos residuos «contaminaron» la gasolina importada justo cuando se mezclaba con el etanol. Fue un enemigo invisible que no salía en los exámenes de laboratorio comunes y corrientes.

¿Qué pasa ahora?

Al haberse identificado el problema, YPFB está haciendo los ajustes técnicos necesarios. Para evitar más líos, toda la mezcla se está centralizando en las refinerías, cerrando cualquier brecha de error.

Entonces, el etanol es inocente y sigue siendo el que garantiza el octanaje. El problema real, ya en proceso de limpieza, son los tanques (según afirma el Gobierno) y se supone que los vehículos deberían empezar a sentir la mejora en la calidad desde ya.