
Sandra Arias Lazcano | Activo$ Bolivia
Retrocediendo en el tiempo, el Dr. Hernán Justiniano recuerda que su decisión de especializarse en cirugía plástica surgió en los inicios de su carrera médica, cuando trabajaba como médico de guardia en una clínica de La Paz. Allí tuvo la oportunidad de asistir a un cirujano plástico en distintas intervenciones, experiencia que despertó su interés y lo llevó a convertirse en ayudante, hasta decidirse plenamente por la especialidad.
Realizó su formación en medicina en la Universidad Mayor de San Andrés y posteriormente se especializó en la Universidad de Buenos Aires (Argentina). Tras completar su formación, trabajó en La Paz enfocado en cirugía reconstructiva y maxilofacial en el ámbito hospitalario, para luego orientar su práctica hacia la cirugía estética, área que ejerce con pasión tanto en La Paz como en Santa Cruz. Actualmente, es miembro de la Sociedad Boliviana de Cirugía Plástica Filial Santa Cruz.
Quiénes buscan cirugía y por qué
Explica que sus pacientes son personas que desean mejorar algún aspecto de su cuerpo o rostro, ya sea por baja autoestima, cambios asociados al envejecimiento o variaciones de peso. La lipoescultura se mantiene como el procedimiento más solicitado y él la define como “la madre de la cirugía plástica” porque a partir de ella se desprenden otras intervenciones complementarias.

Aproximadamente, el 80% de quienes acuden a consulta son mujeres y el 20% hombres. Sin embargo, observa que hay un incremento sostenido de pacientes masculinos que buscan principalmente procedimientos de rejuvenecimiento, como blefaroplastia, lifting facial o liposucción en áreas específicas como papada o abdomen.
Redes sociales, expectativas y tendencias
El especialista reconoce que las redes sociales influyen cada vez más en las motivaciones de los pacientes. Muchas personas llegan con ideas basadas en tendencias o procedimientos virales que no siempre son adecuados. Por ello, enfatiza en la importancia de orientar con honestidad y evitar intervenciones guiadas por modas pasajeras, recordando que no todo lo que se populariza es recomendable ni reversible.
En cuanto a tendencias internacionales, señala que Bolivia se encuentra al nivel de países vecinos en términos de técnicas y seguridad, lo que ha favorecido la llegada de pacientes del exterior, especialmente de Brasil, Chile y Europa, quienes valoran tanto la calidad de los procedimientos como la experiencia de los profesionales.
Seguridad y elección del especialista
El Dr. Justiniano insiste en que toda cirugía implica riesgos, incluso los procedimientos aparentemente simples. Para minimizarlos, se realizan evaluaciones preoperatorias exhaustivas que incluyen análisis de laboratorio, valoración cardiológica y estudios clínicos completos. Estas medidas permiten que el paciente ingrese a quirófano en condiciones óptimas de seguridad.

También advierte sobre el problema del intrusismo, es decir, la práctica de procedimientos por parte de profesionales sin la formación adecuada. Pone como ejemplo que hay odontólogos que realizan un curso de un año y, con esa escasa preparación, hacen cirugías de párpados, de nariz o lifting. Para empeorar las cosas, lo hacen en consultorios cuando son procedimientos que requieren de un quirófano.
Es por eso que recomienda verificar que el cirujano esté debidamente acreditado y pertenezca a sociedades científicas reconocidas, evitando dejarse llevar únicamente por la publicidad en redes sociales.
Tecnología y evolución constante
La especialidad ha evolucionado con la incorporación de nuevas técnicas y equipos. Desde la liposucción tradicional hasta variantes como la vibroliposucción y tecnologías destinadas a mejorar la retracción de la piel, los avances han ampliado las posibilidades terapéuticas. Sin embargo, el Dr. Justiniano recalca que ninguna innovación sustituye la experiencia ni el criterio médico en la toma de decisiones.
Impacto en la vida de los pacientes
A lo largo de su carrera, ha observado cambios significativos en la confianza y calidad de vida de quienes se someten a procedimientos. Relata casos de pacientes que, tras una cirugía, lograron mejorar su autoestima, fortalecer relaciones personales e incluso acceder a nuevas oportunidades laborales. Para él, estos resultados reflejan el verdadero alcance de la especialidad más allá de lo estético.
Un mensaje final de responsabilidad
El Dr. Hernán Justiniano señala que la cirugía plástica no está reservada para un grupo social específico y que hoy es más accesible que en el pasado. No obstante, insiste en que cualquier decisión debe tomarse con expectativas realistas y de manera informada. “Se pueden lograr cambios muy positivos —afirma—, pero siempre con los pies sobre la tierra y bajo la guía de un profesional calificado”.